Defensa del economista

(Antes de que cuenten chistes peores que los de abogados)

12 Jul 2016 | 19:00 h

Empiezan a surgir algunos comentarios críticos por la abundancia de economistas en puestos claves del próximo gobierno, así que, antes de que esta profesión vaya a desplazar a la del abogado en el ranking de los chistes maledicentes, mejor vamos poniendo “las cosas en su sitio”.

Economistas habrá –y muchos– en el próximo gobierno, empezando por el presidente Pedro Pablo Kuczynski.

Economista también son el próximo premier Fernando Zavala y, comprensiblemente, el futuro titular del MEF Alfredo Thorne, entre varios otros del mismo gremio que también se pondrán un fajín el 28 de julio.

“Los tres personajes más importantes del futuro gobierno son economistas: presidente, primer ministro y Economía. ¿Quién se ocupará de lo social?”, se preguntó el congresista –y, tome nota, abogado– Víctor Andrés García Belaunde, quien, con tono cachaciento, planteó su preocupación por el riesgo de que el país sea manejado por unos “cajeros”.

A su vez, el también congresista y abogado Daniel Abugattás ha dicho que “venimos de un gobierno de economistas, revisa los currículos de los ministros de los últimos cinco años”.

Pero la verdad de la milanesa es que si se revisa la trayectoria peruana del último cuarto de siglo, mal no nos ha ido en la economía, especialmente si se compara la situación actual con el colapso que se tenía en 1990.

Es evidente que la situación económica podría –y debería– estar mejor, especialmente en los asuntos sociales, pero, desde entonces, el país ha crecido bastante y la pobreza se ha reducido de manera considerable.

La visión que tienen algunos abogados y políticos respecto del economista como un ‘cajero’ insensible al que los temas sociales les interesan un pepino implica, por decir lo menos, una interpretación bastante mediocre de lo que es la economía.

La política, en cambio, ha ido en estos veinticinco años de tumbo en tumbo, no obstante que no puede dejar de destacarse que en el 2000 empezó un ciclo democrático con el resultado insólito de cuatro presidentes consecutivos elegidos en procesos transparentes y limpios.

Y de la justicia –un rubro bastante vinculado a la abogacía– ni hablemos. Los problemas siguen siendo los mismos de siempre. Y hasta peor.

Que un ex ministro de Economía como PPK llegue a la presidencia de la república por primera vez desde 1908 –el último fue Augusto B. Leguía– o que otro economista como Julio Velarde cumpla tres períodos consecutivos y exitosos al frente del BCR, habla bien de la profesión, a diferencia de ya saben quiénes.

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