Alejandro Toledo: “Ya tomé la decisión: esta será mi última postulación a la presidencia”

Alejandro Toledo. Candidato presidencial por Perú Posible y ex presidente de la República (2001-2006).

24 Ene 2016 | 2:37 h

Alejandro Toledo postula a la presidencia por quinta vez. Lideró la resistencia civil en contra de la ilegal reelección de Alberto Fujimori y se convirtió en jefe del Estado en el 2001.
 
 
En el 2011, luego de encabezar por varios meses las encuestas de intención de voto, sus opciones se terminaron desinflando. Hoy, trata de volver a conectar con un electorado que, al parecer, ha decidido voltear el rostro hacia otras opciones. 
 
En la siguiente entrevista, realizada esta semana en su casa de Camacho, Toledo repasa parte de su trayectoria y responde  sobre varios temas: la complicada actualidad de Perú Posible (que ha sufrido el alejamiento de figuras importantes), Ecoteva, la unión civil y su futuro político. 
 
Hay una imagen que es muy simbólica. Es julio del 2000 y usted, con una vincha roja levantado en hombros por una muchedumbre enfervorizada, grita: “¡Vamos a tomar Palacio!”. Fujimori se quería reelegir contra la Constitución y usted lideraba una lucha democrática que convocó a miles. Quince años después, usted desea volver a tomar Palacio, pero ese pueblo que alguna vez lo impulsó ya no lo acompaña. ¿Qué ocurrió?
 
Varias cosas. Los retos del 2000 eran sustancialmente distintos a los de hoy. Estábamos en un proceso de recuperación de la democracia y ahí no había partido político que valga. Convoqué a todos los que tuvieran un común denominador: ser democráticos. Yo, que venía de ser un profesor en Harvard, encendí la euforia de los jóvenes. Con este cacharro, fui un intruso en la política.  
 
De acuerdo. Pero toda esa multitud que lo secundó se fue de su lado. 
 
Es que la estructura de edades del Perú y de América Latina es muy joven. Hace quince años, los chicos que hoy tienen 18 a 25, eran unos niños, no habían tomado conciencia de lo que se jugaron sus padres. Mucho menos recuerdan cuando sus padres hacían colas entre el 85 y el 90 para comprar leche, azúcar, kerosene...
 
¿Y eso explica que la heredera del régimen que combatió tenga diez veces más de intención de voto que usted?
 
Eso que usted señala refleja la fragilidad de nuestras instituciones. También evidencia que los jóvenes leen poco porque andan muy seducidos por Facebook y Twitter. En el mundo, la política se ha devaluado. Y, de paso, las demandas y las expectativas han cambiado y, de repente, no hemos sabido comunicar bien nuestros logros. Googléame y vas a encontrar 'Toledo, el milagro económico peruano'. No lo digo yo, lo dicen en otros países, porque nadie es profeta en su tierra. 
 
Esta es su quinta postulación presidencial desde 1995. Su vocación de poder es permanente...
 
Discrepo. No necesito el poder. Estoy dejando de percibir mis salarios. Podría estar debajo de un árbol en Stanford viendo a las ardillas y a los venados, en vez de sacrificarme junto a mi mujer. De repente no entiendes, pero yo soy alguien que sueña con cambiarle el rostro social al Perú.  
 
Termino con la idea. Es su quinta postulación a la Presidencia de la República y sus opciones de ganar son complicadas. ¿Qué piensa usted cuando escucha o lee que su época en la política ya pasó?
 
No, no. Me vas a perdonar. Puede sonar pretencioso lo que voy a decir pero soy el único candidato que es global y que está al día con lo que ocurre en el mundo. Te invito a leer mi libro, 'La Sociedad Compartida', que es una mirada hacia el futuro. Yo pienso hacia adelante. No, no, no, no, no y no. Muéstrame un contendor, uno, que esté en la cancha, que tenga un Phd verdadero y que piensa de manera global y que retenga su identidad cultural con orgullo.
 
Acuña tiene un doctorado. 
 
(Risas).  
¿Usted se sigue considerando vigente en la política?
 
Absolutamente. Y con ideas más renovadas. Te regalo mi plan de gobierno. Ahí encontrarás lo que proponemos sobre seguridad, salud, educación, conectividad. Cuando yo digo que voy a darle Internet gratuito a todos los peruanos, empezando por los más pobres, no es populismo. 
 
Usted ha dejado ir a sus colaboradores más cercanos. Le menciono cuatro nombres: Juan Sheput, Carlos Bruce, Daniel Mora y Luis Thais. Ellos han sido importantes en  la formación del partido. ¿Cuáles son las razones de estos abandonos?
 
Entiendo que los periodistas hagan preguntas provocadoras, pero yo debo respetar las decisiones de las personas. Perú Posible es democrático. Cámbiame la pregunta, porque ninguno de los que has mencionado tuvieron que ver con la fundación del partido. 
 
Yo he dicho “formado”, no “fundado”. Ellos estuvieron en momentos complicados. 
 
Han pertenecido al partido, sí, pero de repente al ver que no estamos bien en las encuestas buscan otras alternativas o  simplemente se sinceran y van allá donde prefieren estar. Perú Posible tiene una línea y no está dispuesto a formar parte de este mercado persa en que se ha convertido la campaña y la selección de candidatos. 
 
¿No ha debilitado demasiado a su propio partido?
 
No, me he empeñado en renovarlo. Ahora es PPR, Perú Posible Renovado. Si soy Presidente, tendré un ministro de economía joven, al que ya tengo identificado. 
 
Se lo digo porque al irse tantos cuadros, la impresión que ofrece su partido es la de una agrupación huérfana. 
 
No conoces al partido, pues. ¿A quién conoces?
 
Por su trabajo como legisladores, sin decir si han hecho un trabajo bueno, malo o regular, recuerdo a Renán Espinoza y Carmen Omonte. 
 
No conoces el partido, con todo respeto. Hay jóvenes formados con mucha proyección. 
 
¿No extraña a Sheput, Bruce, Mora o Thais?
 
No, para serte sincero, no los extraño. No tengo nada contra ellos, les deseo alas y buen viento, pero no los extraño.
 
Mora se alejó por el tema de la ley universitaria. ¿Cuál es su posición sobre esta norma? ¿Cómo la evalúa?
 
Mora no se fue por eso. Esa es una impresión. Yo soy un hombre de datos y conozco a mi partido por dentro. Se fue porque quería ser miembro de la fórmula presidencial y yo no estaba de acuerdo, porque quería renovar al partido, mezclar experiencia con juventud. 
 
Retomo la pregunta. Sus declaraciones sobre la ley universitaria han sido ambiguas. ¿La apoya o no la apoya?
 
Claro que sí, yo soy un fanático de la educación. 
 
Eso no se desprende de sus intervenciones.   
 
(Silencio). Quiero que entiendas que mi obsesión es la educación. No conozco un arma más poderosa para matar la exclusión y la pobreza. Yo le dupliqué los sueldos a los maestros y quiero volver a hacerlo. Tú cargas la tinta, ya veo. Yo no estoy en desacuerdo con la ley, estoy en desacuerdo con la Sunedu. Distingamos la ley de un organismo de control. 
 
Si usted es electo Presidente, ¿eliminará a la Sunedu?
 
Sí, dejará de existir. 
 
Alan García ha propuesto lo mismo. Están de acuerdo en eso, entonces. 
 
(Silencio). Yo solo soy responsable de mis opiniones. 
 
¿Es Ecoteva su mayor error?
 
No te permito. 
 
¿No me permite qué cosa?
 
Es que esa pregunta que tú planteas, cómo la dices, lleva implícita la idea de que yo creé Ecoteva o que compré inmuebles. ¡Por favor! Ecoteva es un muñeco armado y yo sé quién lo hizo. Esa es la lógica de ensuciar a todos para que todos seamos iguales. A propósito, no conozco al juez  Manuel Céspedes (que falló en parte a favor del hábeas corpus que presentó Eva Fernenbug). Ni siquiera sabía que militaba en Perú Posible. Cuando perdimos en el 2011 se fue. En mi vida lo he visto, y quiero que eso quede claro, por favor. Y sobre el caso al que haces mención, eso de Ecoteva, ¿por qué no toman una decisión de una vez, por amor de Dios? Si encuentran alguna evidencia de que Alejandro Toledo o Eliane Karp han comprado algún inmueble o tienen cuentas en Costa Rica, que las muestren de una vez. Yo no conozco las inversiones de mi suegra. 
 
Sin embargo, siempre quedará flotando la sensación de sospecha sobre este caso. Es algo que no puede negar. 
 
Yo conozco cómo se hizo esto, quién financió, qué periodista lo hizo y quién le pagó. ¿Quién pagó ese pasaje para ir a tocarle la puerta a mi suegra en Bélgica? Alguien financió eso. Pensé que íbamos a hablar de mis propuestas. Si has venido para esto, mejor lo paramos acá. 
 
Ecoteva es un tema sobre el que no se le puede dejar de preguntar, señor Toledo. 
 
Es que, ¡oh sorpresa!, todo esto sale en un canal en el que no nos perdonan nuestra lucha por recuperar la democracia. Ya te respondi. 
 
Usted es un hombre que ha viajado mucho, que se ha codeado con gente importante. Eso daría la impresión, inicial al menos, de que usted es una persona de ideas más avanzadas. Pero hace poco le preguntaron por la unión civil y respondió: “Yo soy hombre”. Una respuesta de bajo nivel. ¿No?
 
A ver. Lo que yo dije es que soy un hombre de familia. 
 
Pero esa aclaración fue recién al día siguiente, después de las críticas que le llovieron.
 
¿Y cuál es la incompatibilidad? ¿O acaso he mentido cuando dije que soy hombre? 
 
Candidato, ¿usted cree que los heterosexuales y los homosexuales deben tener los mismos derechos?
 
Sí. Yo soy alguien que respeta a las mayorías y minorías. Y como dice el papa Francisco, ¿quién soy yo para juzgar?
 
¿Y qué piensa de la unión civil? ¿Cuál es su posición? ¿Es a favor o en contra?
 
Si la unión civil busca que los homosexuales tengan igualdad para poder compartir, por ejemplo en lo económico, me parece que está bien. No tengo problema. Con lo que no estoy de acuerdo, y te lo voy a decir porque a mí no me gusta evadir preguntas, es que los homosexuales adopten niños.
 
¿Por qué no está de acuerdo con la adopción homosexual?
 
 Porque ellos (los niños) no tienen la capacidad para decidir. Y ahí estamos violando un derecho humano fundamental. 
 
¿De qué derecho me está hablando?  
 
Del derecho de un niño adoptado, que no va a poder diferenciar entre padre y madre. 
 
¿Qué piensa de Alan García?
 
Que es alguien con mucho oficio político. Lo suyo es más eso, no tanto lo que tiene que ver con políticas de Estado. Y esa es la gran diferencia conmigo: que yo sí pienso siempre en políticas de Estado. 
 
Sus opciones para acceder a la segunda vuelta son complicadas. Esto se lo digo por las encuestas de intención de voto, que usted conoce bastante bien. Más allá del resultado que usted pueda conseguir en abril, ¿esta será su última postulación presidencial?
 
Sí, esta será la última vez. Es algo sobre lo que ya tomé una decisión. Me dedicaré a formar a los nuevos líderes del partido, para que esos nuevos cuadros que salgan sean los que asuman los retos distintos que vienen para el país. 

“Yo sí sé cómo hacer que la economía crezca”

¿En qué estudios se basa para proponer que las Fuerzas Armadas se encarguen de tareas de seguridad ciudadana?
 
Tus preguntas siempre vienen cargadas. No, lo que yo he dicho es lo siguiente: el rol de la seguridad le corresponde a la PNP pero por la magnitud con la que se ha expandido la inseguridad en todo el país ha rebasado su capacidad, ¿de acuerdo? Por eso, yo planteo que las Fuerzas Armadas pueden apoyar, temporalmente, el control de las empresas públicas, que hoy son custodiadas por la PNP. Así tendríamos más policías en las calles. Nunca he pedido que los militares salgan con tanques o metralletas a disparar. 
 
Mi pregunta no sugería eso. En su plan de gobierno propone la creación de un escuadrón élite, especializada en inteligencia. ¿Quiénes la formarían?
 
Ex miembros de las Fuerzas Armadas, especializados en inteligencia. Dependerían de la PNP y del propio presidente de la República. Pero el fondo del tema es que necesitamos fortalecer mucho a los policías. Hay que equiparlos y pagarles bien. Por eso, propongo aumentar a los policías en actividad, a los que están en retiro y a los que han quedado discapacitados. La idea es subir esos sueldos a razón de mil soles por año, hasta llegar cinco mil.  
 
Usted promete también crecer al 6%. Conversé con expertos y me dijeron que cumplir algo así es muy difícil, porque hay factores externos que podrían impedir alcanzar esa tasa. ¿No ha pecado de optimista?
 
Puede sonar pretencioso lo que voy a decir, pero yo sí sé cómo hacer que la economía crezca. Hay un tema de fondo acá: la vulnerabilidad de la economía peruana y latinoamericana, lee mi libro, se basa en la dependencia que existe hacia las materias primas. Su precio, por cierto, no es controlado por nosotros. Pero yo te garantizo que en el 2021 dejo el gobierno con un crecimiento del 6%. El 2006 era del 7,5%.
 
Claro, con los precios de los minerales arriba. 
 
Sí pues, por eso la idea es no depender solo de eso. Se necesita diversificar, y un sector con potencial es el agroindustrial con valor agregado. Además de minerales, tenemos una bio-diversidad que no tiene otro país en el mundo. Otro sector es el eco-turismo. No estoy contra la minería, pero uno reduce sus riesgos cuando se diversifica y deja de depender de un solo caño. Yo sé de esto, aunque no quiero ser pretencioso. 
 
Es la tercera vez que dice eso.  
 
Es que esta es mi chamba. Sé cómo hacerla.

Te puede interesar