CNDDHH cuestiona fallo que absuelve a militares por falta de orden expresa

21 Ene 2016 | 23:30 h

Su preocupación por la sentencia de la Sala Penal Nacional absolviendo a los militares Adrián Román Fernández y César Espejo López, de ser autores mediatos del asesinato y desaparición de Fortunata García Gamboa y Aquilino Bautista Quicaño, ocurridos en Ayacucho en 1984, expresó la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos.
 
El colegiado B, presidido por el magistrado Marco Cerna, los exculpó el martes último, pese a que indicaron que se produjeron los hechos y que los responsables fueron agentes del Estado. Indicaron que si bien la desaparición forzada y las ejecuciones extrajudiciales eran "prácticas sistemáticas", absolvieron a ambos acusados argumentando que la Fiscalía no probó que hubieran dado una orden expresa.
 
Román Fernández y Espejo López eran oficiales destacados en el Batallón de Infantería Motorizado N°34 Cangallo, que tenía a su cargo las bases militares donde servían los efectivos que cometieron los crímenes.
 
La Coordinadora instó al Poder Judicial a seguir con su propia jurisprudencia dictada en la sentencia contra el ex presidente Alberto Fujimori por las violaciones a derechos humanos cometidos por el grupo militar Colina en los casos Barrios Altos y La Cantuta, en el que se acreditó la existencia de un aparato de poder, la jerarquía y el dominio del hecho.
 
En febrero de 1984, Fortunata García, de 80 años, fue torturada, violada y quemada viva para luego ser dinamitada a orillas del río Pampas. Mientras que Aquilino Bautista, de 14 años, fue detenido en julio de ese mismo año, ante la presencia de su hermana, y trasladado a un colegio donde funcionaba la base militar. Nunca más lo volvieron a ver.
 
La Comisión de Derechos Humanos, que representa a las víctimas, interpondrá un recurso de nulidad.

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