Alberto Fujimori no destruyó pista de “Vaticano” pese a pedido de EE.UU.

Pista intocable. A su salida de la prisión, Demetrio Chávez Peñaherrera, conocido como "Vaticano", aludió a un informe confidencial elaborado por el gobierno americano en 1991 para afirmar que Fujimori sabía que él pagaba cupos a Vladimiro Montesinos y militares para operar pista de Campanilla. Se trata de un documento desclasificado por Washington en el que se critica al gobierno de Fujimori porque no ordena su destrucción.  

15 Ene 2016 | 1:23 h

Para mediados de 1990 no era un secreto para los hombres de prensa de Tarapoto y de Juanjuí que había un poblado a dos horas que estaba tomado literalmente por las firmas del narcotráfico y al cual ellos estaban prohibidos de ingresar. 
 
 
La policía antidrogas de la época sabía –así lo indicaban los informes de inteligencia– que a la entrada de la localidad Campanilla, ubicada a orillas del río Huallaga y con apenas 300 habitantes, se había acondicionado un tramo de la Marginal de la selva para que decolen avionetas.
 
Esos mismos reportes señalaban que las firmas (organizaciones) de  "Vaticano", "Trompa de Buque"",  "Ministro" "Lucho culó" cargaban costales de pasta básica en esas avionetas que llegaban de algún lugar de  Colombia.
 
En 1991 agentes DEA, policía antidroga estadounidense, conjuntamente con los efectivos antidrogas peruanos llevaron a cabo operaciones en Campanilla encontrando siempre la resistencia de la población y de los propios militares que se paseaban orondos por sus calles cuando su base contrasubversiva se ubicaba a dos kilómetros. 
 
Para nadie era pues un secreto que Campanilla en 1991 era un importante centro de acopio y salida de droga en el Alto Huallaga y que los militares destacados protegían el negocio de la droga  a cambio de pagos de miles de dólares. De lo contrario, no se explicaba por qué los operativos antinarcóticos estaban condenados al fracaso cuando se comunicaba anticipadamente al Comando de Operaciones del Frente Interno (COFI), ente administrado por las fuerzas armadas, especialmente el Ejército.
 
Que "Vaticano" despachaba avionetas con cargamento de droga hacia Colombia desde el aeródromo ilegal que financió y construyó con la anuencia de las tropas del Ejército en 1991 era información conocida también por el embajador estadounidense en Lima. 
 
Anthony Quainton informó a Washington en sendos reportes las dificultades presentes para consolidar una política antidrogas con el gobierno de Alberto Fujimori anunciada meses antes en los Acuerdos de Cartagena. 
 
Para Quainton no había progresos suficientes en esa materia de parte de Fujimori.
 
Como resultado de esa preocupación, en noviembre de 1991,  un alto funcionario del departamento de Estado estadounidense da cuenta del estancamiento especialmente de los pedidos de la administración Bush para que Fujimori destruya la pista de aterrizaje clandestina de Campanilla,  que controlaba el narcotraficante Demetrio Chávez Peñaherrera (a) "Vaticano". 
 
 
En el documento secreto desclasificado al que tuvo acceso La República, Estados Unidos puso como condición para desembolsar en tres armadas los 24 millones de dólares para la lucha antidrogas, que Fujimori destruyera la pista de vuelos de "Vaticano". Reclamo recién se haría en agosto de 1992 cuando se decidió volar la famosa pista. 
 
El documento que fue confidencial hasta hace unos años es revelador porque prueba que Alberto Fujimori estaba informado por diversos canales que un aeródromo operado  por un tal "Vaticano", quien cuatro años después, en 1996, dijo públicamente que pagaba 50 mil dólares mensuales al asesor Vladimiro Montesinos Torres para que no interrumpiera sus actividades ilícitas.
 
El reporte del Departamento de Estado demuestra que el gobierno de Fujimori toleró la presencia de la pista clandestina durante más de dos años,  sin una explicación fundamentada, pese a que no era un secreto para nadie. Y teniendo a su lado las 24 horas al real jefe de los servicios de inteligencia y de la lucha antidrogas, Vladimiro Montesinos.
 
El mismo reporte desclasificado da cuenta de que el secretario de Estado James Baker III informó al gobierno de Fujimori por intermedio del embajador Anthony Quainton, el cinco de noviembre de 1991, que el Congreso de los Estados Unidos no aprobaría la ayuda económica para la guerra contra las drogas si no inutilizaba la pista.
 
 "Nosotros les informamos  que el gobierno peruano debe dirigir una gran operación contra Uchiza y cerrar los aeropuertos a los narcotraficantes  para calificar para la segunda partida económica (...). Nosotros comprendemos que la operación Uchiza podría ser más heroica que lo informado previamente a la comisión de senadores, especialmente en cuanto al requerimiento del puente aéreo", señala Baker en el documento:  "Sin embargo, aún queda por conducir una importante operación contra un significativo aeropuerto, Campanilla". 
 

Vista gorda de Fujimori

En este mismo documento más adelante, se da a entender que el pedido que parte del secretario de Estado James Baker para controlar Campanilla y otros aeródromos no fue tomado en cuenta por Fujimori.
 
"Nosotros ya hemos presentado al presidente Fujimori una lista de siete aeropuertos en el valle del Alto Huallaga, los cuales, creemos, deben ser fuertemente controlados: Uchiza, Tocache, Nuevo Progreso, Sión, Juanjuí, Saposoa y Tarapoto", reportó:  "A la lista original hemos añadido Campanilla y algunas operaciones fuera del ámbito del Alto Huallaga, como son el valle del Apurímac y Ucayali.  Hasta la fecha ninguna acción se ha tomado".
 
Tuvo que pasar casi 10 meses, agosto de 1992, para que una operación policial de destruir la pista sea autorizada por las Fuerzas Armadas.
 
Capturado en Colombia, y extraditado, "Vaticano"  fue confinado en la Base Naval del Callao y condenado a cadena perpetua por haber  supuestamente proveído de dinero y armas a Sendero Luminoso. 
 
Así lo mantuvieron silenciado por años. Ahora el documento desclasificado y que ahora "Vaticano" en libertad señala insistentemente, demostraría por qué el hoy recluido ex presidente Alberto Fujimori mostró poca energía para no destruir pista de Campanilla.

Sospechaban de Montesinos desde 1991

 El 16 de agosto de 1990, un documento desclasificado emitido por la sede diplomática norteamericana prueba que la administración norteamericana estaba informada de antecedentes de Vladimiro Montesinos: expulsado del Ejército por desobediencia y falsedad y abogado de narcos colombianos.
 
 El 19 de diciembre de 1991, el embajador Anthony Quainton remitió a Washington un reporte que destaca el incremento del poder de Montesinos y de su influencia sobre Fujimori, "a pesar de sus antecedentes de relaciones con narcotraficantes". El documento desclasificado destaca que Montesinos tenía cada vez mayor control de los asuntos relacionados con la lucha antidrogas. 
 
Otro enviado a la Secretaría del Departamento de Estado por su embajada  en Lima, el 7 de enero de 1992, señala: "Vladimiro Montesinos se mantiene como el más importante (hombre) para Alberto Fujimori".

Claves

Aislado. Chávez Peñaherrera estuvo recluído siete años en la base naval del Callao acusado por terrorismo.
 
Venganza.  El sistema de justicia en tiempos de Fujimori también se ensañó con su familia cuya responsabilidad en el narcotráfico fue menor.
 
Apellido mata. Ascensia Chávez Peñaherrera fue condenada a 18 años en juicio irregular. Comisión de indultos de García le negó indulto por su apellido. Sigue aún presa en Chorrillos.

 

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