Dirandro operará centro de escuchas financiado por gobierno británico

Más escuchas. Nuevo programa podrá interceptar 100 líneas de teléfonos celulares, reduciendo la cola de solicitudes de escucha aunque menos de la propuesta inicial debido a recelos entre agencias y por falta de personal para 'oir' desde las sombras.

10 Oct 2015 | 9:19 h

Tras varias reuniones a lo largo de este año, entre funcionarios del Miniterio del Interior, del Ministerio Público, Poder Judicial y de la embajada del Reino Unido, se llegó el mes pasado a un acuerdo en la forma y los alcances que tendrá el nuevo centro de interceptación electrónica para casos de narcotráfico.
 
 
El programa auspiciado por la agencia inglesa Agencia contra el Crimen, (NCA, National Crime Agency), tendrá la capacidad de interceptar 100 líneas de teléfonos celulares de presuntos grupos criminales ligados al comercio ilegal de estupefacientes.  
 
Desde hace unos años los gobiernos europeos están preocupados porque gran parte de la droga peruana tiene como destino final el Viejo Continente.
 
Últimamente las agencias antidrogas de Holanda, Gran Bretaña y Alemania han buscado estrechar lazos con su similar peruana. Desde el 2013, Reino Unido mostró interés en instalar una plataforma de espionaje capaz de 'pinchar'  hasta 2 mil líneas de celulares, diez veces más de lo que el programa de la DEA, Constelación, ejecuta desde hace seis años, y comparable a los centos de escucha de otros países andinos. 
 
Según las fuentes antidrogas, la propuesta británica no fue bien acogida por la DEA, y tampoco por el Ministerio del Interior por la dificultad para disponer de una cantidad importante de efectivos para las escuchas y análisis de miles de conversaciones.  
 
El programa inglés será instalado en el sexto piso de la sede principal de la Dirandro y sería operado por agentes antidrogas capacitados, de forma muy similar al centro de escuchas de la DEA.
 
La inteligencia electrónica ha sido muy útil para desarticular organizaciones de narcotraficantes y en la captura de objetivos importantes como es el caso del empresario Rodolfo Orellana.
 
Recientemente la labor de "Constelación" se ha dirigido no solo a casos de narcotráfico sino también a la de grupos criminales dedicados a la extorsión, minería ilegal, trata de mujeres, provocando que las solicitudes de escucha legal  procedentes de las fiscalías de todo el país se amontonen sin que sean atendidas.
 
El programa financiado por la Agencia Nacional contra el Crimen está destinado justamente a reducir algo las colas de solicitudes de escucha de las autoridades para escuchar los diálogos de los narcotraficantes.  
 
 Un caso muy distinto ocurre en los países vecinos que enfrenta también el problema del narcotráfico. El 2013 Colombia potenció la capacidad de la "Plataforma Esperanza", el principal complejo de interceptación legal de comunicaciones de ese país. Entre la Fiscalía y Policía colombianas  se reparten el acceso a 21 mil líneas de los operadores telefónicos a nivel de nacional. 
 
Además tiene operativo PUMA (Plataforma Única de Monitoreo y Análisis) que es parte del sistema "Esperanza", y que permitirá interceptar no solo celulares sino correos electrónicos y cuentas de redes sociales.
 
Aunque esa actividad ha estado en el ojo del huracán por el escándalo de las llamadas ‘chuzadas’ del servicio de inteligencia colombianos, las autoridades colombianas están convencidas de que es un hecho el que las interceptaciones son pieza clave en la lucha contra la criminalidad.  
 
El mismo impulso se da en Ecuador donde sus autoridades cuentan con un centro de escuchas con capacidad de interceptar las comunicaciones de 1,200 líneas de celulares. El Perú, siendo el principal proveedor de la droga mundial, cuenta con una plataforma de escuchas bastante reducida. 
 
 
El complejo montado por los británicos en la Dirandro. procederá de igual manera que en "Constelación": dos analistas se turnaran 24 horas para escuchar las conversaciones de los números chuponeados que en un solo caso investigado puede llegar a tener hasta más de 20 líneas interceptadas. 
 
Los escuchas mantienen informados a los fiscales y policías operativos de novedades y cuestiones relevantes escuchadas en estos diálogos que le permitan sustentar debidamente un proceso penal contra una organización.
 
Las líneas telefónicas podrán mantenerse bajo escucha solo por un plazo de 60 días, y puede ser renovado si así lo justifica el equipo policial y la Fiscalía Especializada en Criminalidad Organizada a cargo.
 
El monitoreo de las escuchas corre a cargo de un oficial de la Dirandro conjuntamente con un fiscal que cumple funciones de "administrador' de todas las resoluciones judiciales que ordenan el levantamiento del secreto de las comunicaciones. 

Suspicacias por nuevo centro de chuponeo

Durante la semana pasada se discutió en el sistema antidrogas la posibilidad de postergar la operatividad de la plataforma de espionaje británico, tras revelar este diario que durante una operación antilavado secreta se cometieron graves irregularidades. Primero, la filtración de información reservada a un narcotraficante por un fiscal, según la DEA; y segundo, la "desaparición" de una remesa controlada de 700 mil euros en manos de un agente especial  y de policías del "Grupo Escorpión".
 
Por otra parte, no es clara la colaboración de la tercera operadora telefónica en estos programas auspiciados por la DEA y el NCA.
 
Representantes de Entel (Ex Nextel) que se arriesgaban a ser investigados en caso se cometieran irregularidades, más aún cuando Entel es de capitales netamente chilenos.

Claves

Constelación. El programa funciona desde el 2009 y tiene una capacidad para interceptar 300 líneas telefónica en tiempo real.
 
En espera. Si las líneas interceptadas no aportan información clave, el 'fiscal administrador' puede disponer espacio para interceptrar números de otro caso en espera. A veces se retira líneas para darle a otro aún cuando esté al final de cola.

 

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