Cumbre climática sin acuerdos y se prolonga más de lo esperado

Incertidumbre. Negociaciones se extenderían hasta la tarde de hoy, y hasta la noche de ayer se aguardaba un nuevo borrador que se espera sea el esperado Documento de Lima.20ª Conferencia de las Partes de la Convención de Naciones Unidas sobre Cambio Climático

13 Dic 2014 | 1:30 h

Alejandra Cruz, Adriana Mayo e Isabel Carreño


Las negociaciones de la COP20 en Lima continuaron la madrugada del sábado con tiempo extra que se prolongaría, en el mejor escenario, hasta la tarde de hoy y con la novedad en los pasillos de que hoy se conocería un cuarto borrador, que se espera sea el final.


Tras doce días de negociaciones, los delegados de los 195 países no lograron ponerse de acuerdo ayer por la tarde como estaba programado. Las especulaciones, apuestas y bastante cansancio se apoderaron de  la sede en San Borja, y es que, pese a los buenos augurios y el avance del documento, las decisiones no llegaban, repitiendo así la historia de la cumbres anteriores.


Al ver que el diálogo estaba en un punto muerto, el ministro del Ambiente de Perú y presidente de la COP20, Manuel Pulgar Vidal, llamó la atención a los delegados y dejó sentado que de Lima no se podían ir con las manos vacías, además los instó a trabajar de forma transparente y de manera conjunta en un nuevo borrador, que se concretó bastante entrada la noche.
Previamente, el jueves ya había hecho una exhortación similar, lo que dio como resultado la entrega de un borrador de siete páginas con las propuestas poco claras en la mitigación, adaptación y financiación de las consecuencias del cambio climático. Este nuevo documento fue prepublicado por la mañana de ayer, dejando atrás el documento antes expuesto de 60 páginas.

SECRETO EXTREMO


Mientras que los delegados seguían discutiendo a puertas cerradas, un grupo de cincuenta jóvenes activistas vaticinaban afuera de la sala plenaria lo que podría suceder si las decisiones de Lima no son oportunas. En una especie de flashmob, uno a uno caía al suelo simulando su muerte, alertando a los espectadores de que ese será nuestro futuro si los gases contaminantes no disminuyen en nuestra atmósfera.


Las conversaciones se plantearon para redactar un anteproyecto de acuerdo global que será aprobado en París a finales del 2015. Desde un principio los países en desarrollo argumentaron que antes de firmarlo necesitaban ver un mayor compromiso de los industrializados en materia económica. Sin embargo, el debate continuaba, ya que los países en desarrollo cuestionaban que no tenían las suficientes garantías financieras.


Las poblaciones pobres, principales afectadas por este fenómeno, continúan preguntándoles a los ricos: ¿Dónde están los $ 100 mil millones al año que prometieron dar al Fondo Verde que se anunció en la COP de Copenhague en el 2009?


GRIETAS PROFUNDAS


Anoche, el texto principal sobre el alcance y el planteamiento para abordar las contribuciones nacionales (INDC por sus siglas en inglés) al acuerdo post-2020, y sobre cómo aumentar la ambición antes de 2020, seguía crudo. Los países en desarrollo se esforzaban por fortalecer el lenguaje que definía las obligaciones de financiamiento, mientras que los países desarrollados querían sacar el tema por completo del documento.


Otra incógnita fue qué sucederá luego de que las contribuciones nacionales de los países se hagan públicas. El bloque latinoamericano AILAC y varios de los países más vulnerables pidieron que se dé un proceso de revisión en junio del próximo año, para que se pueda medir la adecuación de las aportaciones (tanto de manera individual como conjunta) según la data científica. Mientras que China junto a una serie de países en desarrollo (incluidos Venezuela, Arabia Saudita, India y Brasil) prefieren que no haya ningún control de las contribuciones de los países.


Además, la "diferenciación" en las obligaciones asumidas ante la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero también seguía generando discordia. Se rumoreaba que esta decisión sería pospuesta hasta el 2015.


Estados Unidos y otros países industrializados insistían en que todos los países por igual deben reducir sus emisiones, lo cual sería una desviación de la clasificación hecha por la ONU en la década de 1990 –que absuelve a China, India y otras economías emergentes que son ahora los principales contaminadores de carbono– de reducir sus emisiones. Los países en desarrollo sospechan que el texto de Lima es un intento por reescribir esas viejas pautas.


Más allá de los desacuerdos entre los países, las organizaciones no gubernamentales presentes en la COP20 temen que a solo horas de terminar la cumbre el documento es “bastante débil”.

SOCIEDADES CIVILES NO CONSIDERADAS

Las ONG, poblaciones indígenas, activistas y demás personas que trabajan día a día generando conciencia sobre el cambio climático y sus consecuencias cuestionaron el último borrador presentado por el presidente de la COP20, no solo por los pocos acuerdos logrados sino también porque su actuar fue eliminado del documento. Poco concordante con lo que prometió Pulgar Vidal al iniciar la cumbre limeña, en la que por primera vez se les dio un lugar de participación a los representantes de las nuestras etnias amazónicas.

CLAVES

Manuel Pulgar Vidal había convocado a reunión para recibir los alcances y avances a las 6 pm, pero eso no se concretó tampoco a las 10 pm. A las 11 pm se pidió paciencia y se informó que habría una nueva reunión a puertas cerradas para ver qué consensos había. Hasta el cierre de edición se desconocían los resultados.

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