Gustavo Mohme Seminario: “Nos mantendremos vigilantes”

Titular del Comité Anfitrión de la SIP dijo que la prensa no puede olvidar su principal papel que es el de defender y luchar por la libertad de expresión. Prensa. Gustavo Mohme en discurso de bienvenida al presidente Humala y a miembros de la SIP.

18 Oct 2011 | 2:30 h

El presidente del Comité Anfitrión de la 67ª Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa, SIP, y director de La República, Gustavo Mohme Seminario, resaltó el papel de la prensa libre en el mundo y señaló que es fundamental en la defensa de valores democráticos como la libertad de prensa, expresión y opinión.

La afirmación la hizo al dar la bienvenida a este foro al Jefe del Estado, Ollanta Humala, así como a los directivos y miembros de la SIP que participan en Lima en este encuentro internacional de la prensa. A continuación el texto de su discurso:

Señor Presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa, Gonzalo Marroquín, autoridades nacionales, autoridades de la SIP, estimados colegas, señoras, señores… Amigos todos.   

En nombre del Comité Anfitrión de esta 67ª Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa, en nombre de la prensa libre de este país, en nombre de los periodistas libres del Perú, queremos expresarles nuestro saludo de bienvenida  y decirles que nos honran con su presencia, por lo que significa la SIP, a nivel continental y mundial, y por la noble razón que hoy los trae a tierras peruanas, que no es otra que la de defender y luchar a  lo largo del hemisferio por la libertad de expresión.

La lucha de ustedes, y de quienes integramos la SIP, es por el derecho inalienable e incuestionable de cada uno de los ciudadanos americanos a expresar sus ideas y opiniones a través de cualquier medio, pero también a buscar, difundir y recibir información sin ningún tipo de restricción, tal cual lo exige la dignidad humana y  tal como lo recoge, con total acierto y pleno respeto a los derechos de la persona, el Pacto de San José de Costa Rica.

Hace solo unos meses todos los ojos del mundo estaban puestos en el Perú. Los peruanos, afirmando una democrática y republicana costumbre que sentimos sagrada, nos aprestábamos  a elegir a quienes  tendrían la responsabilidad de conducir los destinos del país, en un nuevo periodo de gobierno de cinco años, tal como lo disponen las normas constitucionales.

Ciudadanos de todo el planeta pudieron seguir muy de cerca las elecciones peruanas, a través de los medios de comunicación, del internet y las redes sociales. Y, permítame, señor presidente de la SIP, decir a título personal, que los peruanos nos lucimos. Y lo digo sin ningún ánimo de alarde o envanecimiento sino con absoluta humildad, pero al mismo tiempo con orgullo. Quien quisiera, en cualquier país que estuviera, pudo contemplar la ejemplar conducta cívica de los ciudadanos de nuestro país.

Y lo que más nos enorgullece es, precisamente, eso: que pudieron verlo sin que nadie les impusiera ni el más sutil de los velos, que  pudiera generar algún tipo de bruma, que por muy tenue que fuera, desfigurara el sagrado deber de los peruanos de ejercer su soberanía al derecho del sufragio y consolidar con ello nuestra democracia.

Lo hicimos libremente y a la vista de todos.

Cómo no sentirnos orgullosos.

Elegimos, optamos, y decidimos entre once candidatos a la presidencia y cientos de postulantes al Congreso Legislativo. Y en una segunda instancia debimos optar  para decidir quién finalmente ocuparía la primera magistratura, entre los dos aspirantes que recibieron el mayor apoyo ciudadano.

Elegimos un nuevo presidente de la República, en una jornada por momentos tensa, por momentos vibrante, pero siempre sin restarle ningún derecho al elector, transitando  así por la única vía que permite   legitimar y validar democráticamente la  elección de los gobernantes.

Lo elegimos, y tal cual está dispuesto institucionalmente, el nuevo presidente asumió, y ese presidente, me place recalcarlo, está aquí presente entre nosotros y nos honrará con inaugurar esta 67ª Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa.

Digo que nos honra porque siento que es así, pero creo que también se honra a sí mismo, porque con su presencia aquí, con el protagonismo que ha aceptado en este acto ante testigos tan calificados nuestro Presidente reafirma su compromiso de respetar y defender la libertad de prensa y de expresión.

Lo valoro como peruano y como tal, señor Presidente, le doy las gracias. A la vez lo valoro  como miembro de la SIP. Me atrevo a decir como periodista, como miembro activo de esta sociedad, con cuyos principios estoy comprometido y a cuya  tarea en defensa de los mismos dedico con entusiasmo todo el tiempo que me es posible, que así como  aplaudimos su presencia – y lo que ella evidencia– al mismo tiempo le decimos que  estaremos dispuesto a ayudarlo en lo que sea para  consolidar aun más la libertad de prensa en el Perú, siempre sin dejar de estar atentos, ni distraernos ni un segundo en nuestra principal tarea –la de la SIP y la de la prensa  y los periodistas libres– de vigilar, defender y batallar con todas nuestras  fuerzas cuando ello sea necesario, por la vigencia plena de esas libertades y derechos básicos de la persona humana.

Y en esto debemos ser muy claros, porque el fin de nuestros afanes no es estar bien ni estar mal con los gobiernos ni con quienes ocupan el poder en representación del pueblo, sino que nuestra misión es contribuir, en todas las formas, a que los ciudadanos puedan lo más efectivamente posible controlar el quehacer de aquellos a los que delegaron parte de su poder y de sus facultades.

No nos preocupa ni menos nos asusta ese conflicto que surge, a veces, inevitablemente, entre los hombres de gobierno y los hombres de la prensa. Y lo reitero: ni nos preocupa, ni nos asusta, sino que, por el contrario, nos alienta, porque ese conflicto, generado en un marco de tolerancia y sujeto a los límites institucionales que garantizan al sistema democrático-republicano, es precisamente el que garantiza  la vigencia del sistema.

En esa línea nuestra sociedad se mueve con espíritu positivo y con ánimo  constructivo. Y lo hace con decisión, sin descanso y con firmeza.

En este aspecto permítaseme, señor presidente, para terminar, parafrasear a uno de los grandes próceres de nuestra América, a José Martí, cuando advertía que “la libertad es muy cara”  y que la alternativa es “ resignarse a vivir sin ella o decidirse a pagar su precio”.

Para nosotros, para la SIP, la opción es solo una, no nos resignamos ni nos resignaremos a vivir sin libertad y estamos dispuestos a pagar el precio que sea para no perderla jamás.

Muchas gracias nuevamente, señor presidente de la República, Ollanta Humala, por honrarnos con su presencia en esta magna Asamblea, foro de la defensa de la libertad de prensa y de expresión y de la democracia.  Muchas gracias a todos ustedes, colegas, amigos, miembros de la Sociedad Interamericana de Prensa, por reunirse  aquí en Lima y aceptar ser nuestros huéspedes. Nos honran. Nuevamente, bienvenidos al Perú.

Te puede interesar