Caso Narcoindultos: testigos explican cómo se cobraba el pago de beneficios

De acuerdo con uno de los testigos, los pagos ilegales se entregaban al día siguiente o subsiguiente de emitirse las resoluciones por conmutaciones de penas. Los precios variaban entre interno e interno y podían llegar a varios miles de dólares.

18 Ago 2015 | 10:24 h

Uno de los testigos del caso "narcoindultos", Henry Cutipa, confirmó que los indultos y conmutaciones de pena durante el segundo gobierno aprista se otorgaron a cambio de pagos a la comisión que presidía Miguel Facundo Chinguel, y se hacía efectivo una vez se otorgaba el beneficio.
 
 
Cutipa, quien aceptó su responsabilidad en este caso y se acogió a la sentencia anticipada, refirió que el interno Agurto Chiguán entregó 4 mil dólares a cambio de que le reduzcan la condena.  
 
Refirió que a él le dio mil dólares y le indicó que 3 mil eran para el "tío", sobrenombre con el cual se conocía a Miguel Facundo Chinguel, presidente de la comisión de indultos y conmutaciones de pena.
 
El pago del dinero, según dijo, se entregaba "al día siguiente o el subsiguiente" de la fecha en que se publico la resolución de las conmutaciones de pena.
 
Indicó también que Eugene Csorgo (alias "el primo"), como integrante de la comisión de indultos, se encargaba de hacer las cordinaciones en su condición de delegado jurídico del penal de Lurigancho.
 
Coordinó con él, según dijo, la conmutación de otro interno por el cual se pagó también 15 miles de dólares.
 
Durante la audiencia oral que se desarrolla en el penal Ancón I, Cutipa comentó asimismo que entre los internos se conocía sobre los indultos, más no sonre las conmutaciones de pena, que también eran una gracia que podía ser concedida por el presidente de la República.
 
Refirió que los indultos generalmente solían otorgarse en julio y diciembre, pero que las conmutaciones de pena empezaron a procesarse todo el año.
 
Ante los magistrados sostuvo que en una reunión en el penal los integrantes de la comisión de indultos explicaron que se podía reducir hasta en un tercio la condena de los internos primarios y la mitad de los reincidentes.
 
"Se nos dijo que era una política para despenalizar las cárceles", aseveró.
 
Posteriormente se presentó en la audiencia un colaborador eficaz identificado como Marco Gálvez, quien sostuvo que se pidió 100 mil dólares por la conmutación de pena a Herless Díaz Díaz, un sentenciado por narcotráfico.
 
Puntualizó también se pidió 2 mil dólares por la conmutación al interno Zeng Cheng. (Andina)
 

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