Reestructuración, no dosis política y cultura tributaria para salvar al CGT

Planteamientos. Gerente de CCPL, Bagner Salazar y ex alcalde de MPCh, Arturo Castillo afirmaron que mejorar la tributación no pasa por cerrar la institución, sino por una reorganización y estrategias.

8 Nov 2017 | 9:52 h

Chiclayo

El riesgo de no alcanzar la meta integral de 66 millones de soles para el 2017, coloca en salmuera al Centro de Gestión Tributaria (CGT) de Chiclayo. Para el gerente de la Cámara de Comercio y Producción de Lambayeque (CCPL), Bagner Salazar Salazar y el ex alcalde de la Municipalidad Provincial de Chiclayo (MPCh), Arturo Castillo Chirinos, la solución no pasa por el cierre del ente recaudador, sino por una reestructuración que implique terminar con la injerencia política, recuperar la confianza y fomentar la cultura de tributación.

La República dialogó con Bagner Salazar, quien señaló que es contraproducente que una estructura consolidada como el CGT vuelva al pasado y sea la Dirección de Rentas del ayuntamiento, tal como funcionó hace 13 años.

“En primer lugar debe garantizarse que el CGT sea un organismo autónomo. Además hay que reconocer que las entidades públicas no son buenas administradoras de sus recursos y eso lo podemos comprobar cada año cuando los gobiernos locales y regionales revierten su presupuesto al erario nacional”, recalcó.

Si bien el alcalde, David Cornejo Chinguel señaló que   este organismo en mención dejaría de operar por el nivel bajo de recaudación, Salazar enfatizó que es un factor negativo la intervención política, pues lo que debe primar son los cuadros técnicos. “Al no separar lo político de lo técnico nunca se logrará una estrategia adecuada”, dijo.

Salazar, quien es doctor en administración, planteó en este panorama en la que los números no son favorables, una reestructuración, aunque de manera previa -dijo- debe realizarse un diagnóstico y una evaluación de las diferentes áreas la institución, la que incluya la producción de los trabajadores.

Análisis

El especialista en temas gerenciales aseveró que entre los factores de una baja recaudación está la desconfianza de la población en sus autoridades debido a la falta de obras, servicios públicos deficientes (limpieza pública, serenazgo, parques y jardines) e indicios de corrupción. Es por eso que  debe recuperarse la credibilidad y la cultura tributaria.

Con relación a la disminución del 8% que recibe el CGT de la recaudación, aseveró que es factible siempre y cuando se evalúe la estructura de gasto con una auditoría externa para garantizar los resultados.

A su turno, el ex burgomaestre de Chiclayo, Arturo Castillo respaldó este criterio, así como la reestructuración de la institución. 

“Rentas no garantiza la recaudación”

Asimismo, Castillo Chirinos manifestó que en su gobierno edil se instituyó el Servicio de Administracoón Tributaria de Chiclayo (SATCh), hoy CGT conforme lo dispuso en el 2015, David Cornejo.

“Se tomó la decisión de crear el SATCh, debido que la Dirección de Rentas no garantizaba un manejo gerencial y dinámico para la recaudación, tal es así que regresar a ese sistema sería un error”, anotó. 

Agregó que la autoridad edil en lugar de anunciar el cierre del CGT debe explicar el destino de los recursos, pues la ciudad es un caos.

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