El Sutep apunta a las bases controladas por disidentes

Lo que dejó la huelga. El gremio magisterial entra a una etapa crucial: la definición de sus dirigentes y del futuro del sindicato tradicional. El 30 de setiembre se realizará una convención nacional, de la cual hay mucha expectativa. En tanto, la ministra de Educación, Marilú Martens, insistió en que no renunciará al cargo.

11 Sep 2017 | 6:29 h

El Sutep, debilitado sindicato de los maestros estatales, se apresta a embestir el avance del grupo de Pedro Castillo, que amenaza con quitarle la representación oficial. Con viajes a zonas donde predominan los disidentes, el CEN (Comité Ejecutivo Nacional) del sindicato buscará replegar a las facciones que realizaron la última huelga de docentes.

Para este 30 de setiembre el Sutep alista una convención nacional "que es parte del proceso de rectificación de recomposición de la relación social con el magisterio", según contó Lucio Castro, secretario nacional de Organización y Defensa del gremio.

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Este proceso incluye las visitas a las zonas donde preponderan dirigencias hostiles al Sutep. Las primeras regiones serán Apurímac y Madre de Dios, donde, según el sindicato, hay líderazgos cercanos al Movadef, grupo que reivindica el llamado "pensamiento Gonzalo" de Sendero Luminoso.

"Tenemos colaboradores. Empezaremos con ellos y abordaremos provincias. Se trata de promover los logros del Sutep. Esa gente (disidentes) ha desarrollado una campaña sistemática de envenenar y meter infundios. La idea es esclarecer y afirmar la institucionalidad", explicó.

El grupo de Castillo asegura que el trabajo para inscribir su propio sindicato ya "está en proceso". Con esta carta, apuntan a quitarle el rol al Sutep y negociar con el gobierno en una futura protesta.

Para Castro, ese intento de Castillo se complicará porque sentencias judiciales prohíben que usen nombres similares al Sutep, Sute o Suter, como han hecho hasta ahora, pese a que funcionan para convocar a la mayoría de profesores.

"Lo innegable es que en el imaginario de los maestros está la marca Sutep. Les va a ser complicado", aduce.

Castro considera que ya hay señales de que disminuye el respaldo al grupo de Castillo.

"Al suspender su huelga, ellos determinaron ir a las Direcciones Regionales de Educación (DRE) para instalar mesas de trabajo y reclamar que no haya sanciones. En Lima les negaron alegando que el único reconocido es el Sutep. Con la gran mayoría han rebotado", asegura.

"No renunciaré"

La ministra de Educación, Marilú Martens, reiteró que la fragmentación del magisterio complicó sobremanera la resolución de la huelga reciente.

"Sobrestimamos al CEN del Sutep y la representatividad que tiene. Nos dimos cuenta cuando este señor Castillo se levanta y lo siguen varias regiones. Nos tomó por sorpresa. No estábamos preparados para esta fragmentación y no estaba preparado tampoco el magisterio, porque no tenía un interlocutor válido", dijo en la televisora Canal N.

Cuestionó la actitud de algunos gobiernos regionales, que no querían sancionar a los huelguistas. "No actuaron como se debió inmediatamente. Si uno no trabaja se le descuenta. ¿Por qué no lo hicieron?", anotó.

Reiteró que no renunciará y que esperará la decisión del Congreso sobre su futuro.

Aráoz: “Que fujimorismo reflexione”

La vicepresidenta y congresista Mercedes Aráoz instó al fujimorismo a que reflexione sobre si conviene o no sacar a la ministra Marilú Martens. Este martes, los "naranjas" decidirán si apoyan la censura.

"Espero que Fuerza Popular reflexione. Las circunstancias fueron muy difíciles. Este proceso de la huelga no fue necesariamente por reivindicaciones salariales sino que algunos grupos no representan al interés de los maestros", comentó.

Consideró que una censura "golpea a la reforma educativa". "Y afecta a la gobernabilidad el dejar espacio a grupos que no deben estar representados en nuestra democracia", agregó.

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