El 85% de peruanos respalda la evaluación a maestros, según GfK

En cifras. La encuesta señala que un 83% considera que el objetivo de las pruebas es la capacitación y no los despidos. La mayoría considera justas las demandas salariales de los maestros. El estudio revela el descenso en la aprobación del presidente Kuczynski, que bajó más de 10 puntos. Al Congreso, dominado por el fujimorismo, tampoco le va bien: su respaldo cae a 19%.

27 Ago 2017 | 6:59 h

En el marco de la huelga magisterial, que supera los 45 días, más del 80% de peruanos encuestados por la compañía GfK asegura respaldar las evaluaciones a los profesores que se rigen por la Ley de Carrera Pública Magisterial.

Un 85%, precisa el estudio, está a favor de la evaluación al desempeño docente en el aula, mientras que el 84% apoya la prueba escrita para los ingresos y ascensos en la mencionada norma.

PUEDES VER Minedu declaró ilegal la huelga de maestros en Lima

Los índices más altos de este respaldo se identificaron en Lima y en las regiones del centro del país.

La mayoría de los encuestados considera que el objetivo de estas pruebas es la capacitación; solo un 14% asegura que el propósito es despedirlos.

Precisemos que el Ministerio de Educación, que está a cargo de las evaluaciones, otorga hasta tres oportunidades a los docentes para que rindan las pruebas. De reprobar en todas las ocasiones, recién serían separados del sector.

El propósito real de esta paralización también ha generado diversas sensaciones.

De acuerdo con el estudio de GfK, el 64% de peruanos considera justas las demandas sobre mejoras remunerativas, pero un 36% cree que las protestas solo apuntan a eliminar las evaluaciones; mientras que el 15% observa una politización en la marcha.

El acercamiento entre el presidente Pedro Pablo Kuczynski y los profesores también ha sido evaluado por los encuestados. El 78% saluda la disposición del mandatario de recibir a los dirigentes de del Sindicato Unitario de Trabajadores de la Educación del Perú (Sutep) en Palacio de Gobierno; sin embargo, el 72% reprueba el manejo político que ha tenido su gabinete sobre las manifestaciones.

En esa línea, 49% de encuestados considera que la protesta culminará con la salida de la ministra de Educación, Marilú Martens. Como se recuerda, la titular del pliego será interpelada por el Congreso de la República el próximo viernes 8 de setiembre.

Huelga de profesores

Fuerte descenso de PPK

El escenario antes descrito, sin duda, ha calado en la aprobación del mandatario Pedro Pablo Kuczynski. En el último mes, su respaldo descendió de 32% a 19 % (ver cuadro en la página 4) y, por lo tanto, su desaprobación se incrementó de 58% a 77%.

Este es el índice más bajo que registra el presidente desde que comenzó su gobierno en julio del 2016. En esa época, Kuczynski asumía el sillón presidencial con un cómodo 62%. La caída más significante se ha registrado en el oriente del país, de 62% en junio a 37% en julio, y este mes a 26%.

Según las demandas de los encuestados, el jefe del Estado debería tener más presencia en los medios de comunicación. Este dato es curioso, teniendo en cuenta que Kuczynski estrenó, hace poco, un programa de entrevistas junto a sus ministros.

Aparentemente, esta iniciativa no ha tenido la acogida esperada por la población.

Al Congreso, controlado por Fuerza Popular, tampoco le va bien. La aprobación de la labor del Legislativo baja a 19%.

El total de entrevistados para este estudio fue de 1.228 personas en todo el Perú. 

PPK

"Divisiones y confusiones"

Hernán Chaparro (Gerente GfK)

El descenso tan pronunciado en el nivel de aprobación del presidente de la República, Pedro Pablo Kuczynski, es la resultante de la falta de claridad en medio de un zafarrancho (en el sentido coloquial del término) que ha estado presente en prácticamente todos los actores de este drama, población incluida. Lo que pudo ser una oportunidad, se ha convertido en un gran problema.  

Si solo opinaran los que votaron por PPK en la segunda vuelta, el presidente tendría un 31% de aprobación. Resulta que la otra mitad, los que votaron por el Fujimorismo, solo le dan un 8%. Tanta diferencia llama la atención, pero esa es la realidad de tanta subjetividad.

La presidencia (19%), los ministros (17%) y el congreso (19%) se desgastan mientras la percepción de la existencia de una relación conflictiva entre ambos poderes no hace más que aumentar (ahora en 57%). En ese ambiente de suma cero ingresó y continúa la huelga de maestros. 

El 72% considera que el gobierno de Kuczynski está manejando mal o muy mal la situación, y la evaluación de la continuidad de la ministra, que ha dado la cara, expresa el desgaste. Un 65% a más afirma que las protestas de los maestros tienen una base justa (mejoras salariales, que es un sector que no se ha beneficiado del crecimiento del país, etc.).  

Muy pocos perciben una “mano negra” detrás de estas reivindicaciones o influencia del MOVADEF. Sin embargo, las divisiones observadas en el legislativo y el gobierno se repiten en la ciudadanía.  

Las opiniones están totalmente divididas con relación a si la salida de la ministra solucionará la huelga. Igualmente, la mitad de la población está en desacuerdo con que el Ejecutivo no haya querido negociar con Castillo y, de manera semejante, el público está dividido en dos con relación a que el Congreso se haya reunido con él. Momentos confusos. 

"PPK: Un desgaste demasiado acelerado"

David Sulmont (Sociólogo y profesor principal de la PUCP)

Desde el 2001, gobernar en el Perú supone enfrentar una erosión paulatina del apoyo de la opinión pública. Para los partidos o agrupaciones que han llegado al poder, ser gobierno ha resultado, por lo general, “tóxico”.

Sin embargo, desde el 2001 ningún presidente electo ha sufrido una erosión tan drástica y rápida de su aprobación apenas a un año de iniciado su mandato como Pedro Pablo Kuczynski. A estas alturas de su gobierno, Ollanta Humala tenía el doble de la aprobación que tiene ahora PPK. 

La fuerte caída de la aprobación presidencial en el último mes está relacionada con la incapacidad del gobierno de solucionar la huelga magisterial. Sin embargo, PPK no es el único que ha enfrentado serios conflictos sociales. Humala experimentó la oposición a Conga a los pocos meses de su gobierno y si bien ello significó una crisis de gabinete, la aprobación presidencial logró mantenerse por encima del 50%. Por otro lado, el quinquenio 2001-2006 nos muestra que un presidente con una baja aprobación endémica, como lo fue Toledo, tiene posibilidades de culminar su mandato.

Las dificultades que enfrenta PPK se agravan por tres factores que lo diferencia de los gobiernos anteriores: un contexto económico desfavorable; un congreso controlado por un partido de oposición como el Fujimorismo; y pocos operadores políticos experimentados. Todo ello acentúa la percepción de un débil y poco visible liderazgo.

"Fujimorismo domina la escena política"

Santiago Mariani (Politólogo)

Los políticos de oposición que registraban hace un año los mayores niveles de aprobación han logrado mantenerse en esa posición, pero no han sido capaces de modificar los altos niveles de rechazo que expresa la ciudadanía.

En ese marco, el fujimorismo ha sido el único espacio que pudo mantener y acrecentar el apoyo de una franja importante de ciudadanos. Sus dos principales líderes, Keiko y Kenji, son la cara de un espacio que ha logrado dominar la dinámica política actual, pero que a pesar de ello cuenta con alto nivel de rechazo ciudadano. La alternativa para lograr avanzar estaría en construir una imagen de mayor respeto hacia las formas democráticas y el avance en políticas de derechos.

Julio Guzmán y Verónika Mendoza son los dos políticos de oposición que siguen a los hermanos Fujimori en nivel de aprobación, y aunque tienen también un alto nivel de rechazo, estarían en mejores condiciones de poder reducirlo. En el caso de Guzmán, su perfil tecnocrático podría ser lastre para el futuro. 

Su mayor desafío estará en poder construir y desplegar un perfil con más tinte político. En el caso de Verónika, tendrá que construir una imagen que la desvincule de una opción progresista que algunos consideran como vetusta y no funcional. La falta de un pronunciamiento claro frente a la descomposición del régimen venezolano no le permite conectar con otros sectores de la ciudadanía.

Educación

Te puede interesar