Medidas esperadas

17 Jul 2017 | 4:21 h

Uno de los temas más esperados del próximo mensaje a la Nación del presidente Pedro Pablo Kuczynski (PPK) se refiere a la economía peruana, en la que se esperan hasta cuatro grupos de decisiones: las medidas urgentes para evitar una mayor desaceleración de la economía en el segundo semestre de este año; las medidas que aseguren un mejor desempeño del mediano plazo, es decir, el año 2018; el tratamiento específico de la inversión pública; y las medidas iniciales del proceso de reconstrucción.
La resistencia al despegue de la inversión privada y la recaudación tributaria menor a lo esperado reduce sustantivamente el margen de acción del gobierno para los próximos meses, dejando a la mano pocos instrumentos de política, como asegurar un mejor desempeño de la inversión pública y expandir el consumo, haciendo más necesarias medidas que permitan una mayor disposición de dinero en los bolsillos de los peruanos. Mejorar el desempeño del sector Construcción y garantizar los despachos al exterior son otras acciones que podrían mejorar un balance final de este año.
El menú de opciones reactivadoras del mediano plazo es más amplio y es probable que a ellas se refiriese el ministro de Economía, Fernando Zavala, cuando señaló la necesidad de ajustes en su sector. En este campo debe considerarse que en el marco de la delegación de facultades se dictaron varios decretos legislativos para reactivar la economía sin resultados. Es de esperar que las medidas de reactivación a dictarse ahora pasen más por el crédito y las facilidades para la inversión que por el abaratamiento del empleo, que parecía ser la preocupación central del MEF en la etapa del ministro Alfredo Thorne.
El gobierno sí debe hacerse cargo del retraso de la inversión pública que amenaza convertirse en estructural. Es cierto que en junio creció 2,7% y que en el segundo trimestre de este año ha crecido 5%. Sin embargo, no debe ignorarse la dura caída de 16% en el primer trimestre del año, y que lo verificado en junio es 4,7% menor al desempeño del mismo mes del año pasado.
Siendo veraces, debe reconocerse que la inversión pública está en retroceso desde hace dos años y que los actuales problemas se deben poco al Niño costero. En los últimos meses se registra un bajo nivel de operatividad en algunos ministerios, por lo que es urgente romper ahora con el piloto automático a la baja del gasto público. A la par, es preciso que los anuncios sobre la recuperación de los grandes proyectos de inversión pasen a los hechos y que el gobierno salga al frente al escandaloso lobby contra la modernización de la Refinería de Talara.
Finalmente, a pocas semanas del inicio de la reconstrucción y tomando en cuenta las crecientes voces de especialistas y de autoridades locales y regionales debe revisarse el programa de trabajo del organismo creado para esta tarea, fortaleciendo su discrecionalidad y garantizando que no suceda con las otras dos experiencias negativas que arrastramos, es decir, la centralización de las decisiones y los retrasos en la declaración de viabilidad de los proyectos.

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