Filman a policías en red de robo de combustible en el Vraem

Daños al Estado. Con la complicidad del propietario de grifo en Mazamari, asignado para dotar gasolina a los vehículos para la lucha antidrogas y el crimen organizado, los efectivos revendían al mismo establecimiento los galones sustraídos.

22 May 2017 | 1:14 h

Advertidos sobre la presunta sustracción de gasolina utilizando 9 unidades policiales de la provincia de Satipo, Junín, agentes de la Dirección de Inteligencia de la Policía Nacional (Dirin) se trasladaron a la zona para verificar los hechos. Durante tres meses, los efectivos de la Dirin subrepticiamente registraron en video el abastecimiento de gasolina en el grifo Señor de los Milagros,  en el distrito de Mazamari. De ese modo, descubrieron que el dueño del establecimiento y los policías estaban confabulados en el robo y la venta de la gasolina asignada para el servicio.

La mecánica consistía en lo siguiente: el efectivo policial llegaba con el vehículo para recibir la dotación de 8 galones, pero el grifero solamente llenaba 4 galones. La diferencia la vendía el policía al grifo, que le pagaba luego en efectivo.

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Este hecho fue puesto en conocimiento del fiscal Carlos Mera Palomino, quien allanó el grifo Señor de Los Milagros por orden del juez de turno, en coordinación con la Dirección Contra la Corrupción de Lima y Huancayo.

Durante la intervención, el fiscal Mera incautó dos CPUS con información  sobre el abastecimiento a los vehículos policiales y dos cuadernos claves para la investigación. En uno, los empleados registraban la dotación que oficialmente correspondía a cada unidad móvil. Y en otro cuaderno, apuntaban la cantidad de combustible que en realidad  surtían a los policías.

Los cuadernos permitieron a las autoridades identificar a los policías que declaraban falsamente haber recibido una cantidad de gasolina y negociaban con el faltante.

Robo de gran octanaje

En uno de los cuadernos aparecen los nombres y apellidos, los montos específicos y la firma de los policías que recibieron dinero a cambio de la gasolina que vendían al grifo Señor de los Milagros.

Los efectivos investigados pertenecían a la División Antidrogas "Los Sinchis" de Mazamari, y a las comisarías de San Martín de Pangoa, Mazamari y Satipo.

También a la División de Protección de Carreteras de Río Negro; el Departamento de Penales de Satipo; la Escuela Técnica de Mazamari;  la Oficina de Inteligencia de Mazamari y el Departamento Ecológico de Río Negro.

De acuerdo con las investigaciones los vehículos en muchas ocasiones ni siquiera llenaban de combustible sus vehículos, para de esta manera obtener mayores ganancias con la venta ilegal de este.

Como resultado, no salían a patrullar ni cumplían operativos, pero reportaban que habían cumplido con su misión, situación que afectó la lucha contra el crimen organizado.

Entre los investigados se encuentran los efectivos que fueron filmados en el abastecimiento del combustible; jefes de la oficina de administración y los comisarios de cada unidad policial, de acuerdo con la denuncia formulada por el primer despacho de la Fiscalía Provincial Corporativa Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios Públicos de Junín, a cargo del fiscal Carlos Mera Palomino.

No obstante que el fiscal Mera abrió investigación en junio del 2016, desde entonces el caso se encuentra congelado.

La investigación del fiscal Carlos Mera se sustenta principalmente en las filmaciones que hicieron los agentes de Inteligencia y la Dirección Contra la Corrupción.

Por ejemplo, las imágenes  registran que el 24 de abril del 2016, a las 8 y 54 de la mañana, la camioneta PL-10504, asignada a la comisaría de Mazamari, llegó al grifo Señor de los Milagros para abastecerse de 8 galones, según las directivas del alto mando. Sin embargo, se observa que el vehículo solo recibió 4 galones.

Empresario implicado

Si las camionetas se surtían de gasolina de 90 octanos todos los días, y los policías vendían por lo bajo 4 galones diarios al grifo, entonces obtenían en 30 días aproximadamente un ingreso de más de 1,200 soles por cada vehiculo policial.

Durante más de dos años los policías coludidos han practicado el robo sistemático de gasolina, según proyecciones de la fiscalía.

Un cálculo conservador de las autoridades estima que el Estado podría haber sido perjudicado con un aproximado de un millón de soles con la sustracción del combustible, teniendo en cuenta que eran 61 vehículos asignados a dicha provincia de Satipo.

Otro día, el 25 de abril del 2016, a las 7 y 58 de la mañana, fue filmada la camioneta de placa TMP-0897, de la Dirección Antidrogas de Mazamari.  El grifero simuló abastecer de combustible al vehículo que le correspondía 5 galones. Pero no surtió nada.

El 23 de mayo del 2016, apareció en el grifo Señor de los Milagros la camioneta de placa QK-2887, de la División Antidrogas de Mazamari.

En este caso, el efectivo policial habló con el administrador y luego se fue del lugar. Pero en el cuaderno apareció falsamente que había recibido 8 galones. Naturalmente, los había vendido al grifo.

Dos horas después, a las 9:19 de la mañana, ingresó la camioneta de placa PL-10504 de la comisaría de Mazamari, el chofer estacionó el vehículo policial a la altura del surtidor y luego ingresó a las oficinas administrativas.

A los pocos minutos salió de dichas oficinas y ordenó que la grifera abastezca 3 galones de 90 octanos a la camioneta policial. Según la PNP, a dicho vehículo le corresponde una dotación de ocho galones diarios.

Ese mismo día, el conductor del vehículo de placa HS-3644, perteneciente al Departamento de Seguridad de Penales de Satipo, hace lo mismo que su colega de la comisaría de Mazamari y con la complicidad de una trabajadora simula un abastecimiento de 8 galones de 90 octanos. No llenó nada,según el registro del surtidor de gasolina.

Las autoridades han identificado que el propietario del establecimiento, Daniel Espinoza Arroyo, el administrador y los trabajadores se pusieron de acuerdo para traficar con el combustible asignado a las unidades policiales para el cumplimiento de las acciones.

La fiscalía ha denunciado a Daniel Espinoza porque las filmaciones confirman la participación de ellos en los actos de corrupción. Otros dos empleados del establecimiento también han sido denunciados.

Entre los investigados aparece el capitán Vicente Romero Vilcarromero, hijo del director de la Policía Nacional, teniente general Vicente Romero Fernández. Esto explicaría las fuertes presiones que han recibido los policías a cargo del caso.

Pretenden sacar del caso a hijo de director PNP

Mientras los agentes de inteligencia de la Policía Nacional realizaban el seguimiento y vigilancia del tráfico de combustible, el jefe de la Comisaría de Carreteras de Río Negro, capitán Vicente Romero Vilcarromero, cuya unidad también fue intervenida por el fiscal Carlos Mera Palomino, fue comisionado de un momento a otro por el comando policial a la ciudad de Lima y a los pocos meses pasó a laborar a la Dirección Antidrogas.

Desde que se inició la operación contra la red, recibieron una serie de presiones del alto mando policial, con el objetivo de no perjudicar al capitán Vicente Romero.

El cambio repentino del capitán Romero buscaría excluirlo de la investigación.

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