“La financiación directa a partidos acabará en juicios”

Entrevista a Jorge Del Castillo. El congresista del APRA explica por qué, desde su punto de vista, regular más los aportes partidarios no es solución para la transparencia.

26 Abr 2017 | 1:36 h

Jorge del Castillo explica por qué, desde su punto de vista, regular más los aportes partidarios no es solución para la transparencia, como propone la subcomisión de reforma electoral. Para él, debe implementarse una franja electoral atractiva para que los partidos no tengan que pagar por propaganda.

¿Cuál considera que debería ser el objetivo central de la reforma electoral?

No debe ser solo un cambio de reglas para la inscripción de un partido. Debe ser algo mucho más profundo. Está el tema de la representación. El Senado es esencial.

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¿Se debería regresar a la bicameralidad?

Sí. Usted debe recordar que con Henry Pease estábamos trabajando una reforma y se cayó, porque los periódicos pusieron en sus portadas “más otorongos”. Eso fue una irresponsabilidad periodística. El último Senado que tuvimos, el que se bajó Fujimori, era estupendo para la reflexión.

Hay un punto central que se está debatiendo, que es el de los aportes. Por ejemplo, la subcomisión propone que las empresas privadas no puedan dar dinero a los partidos.

Esto es como el comercio informal: mientras más normas pongan, más ambulantes habrá. El fenómeno se repite en la política: a más control, el dinero será pasado por abajo.

¿Y cuál es la solución?

Los aportes van a las campañas, principalmente para radio y televisión. Un partido paga entre 5 y 10 veces más por un spot que cualquier transnacional. Por eso, hay que regular el gasto en medios. Hay países en donde no se permite publicidad abierta y todo se reduce a la franja electoral.

Acá hay franja.

Hay que hacerla atractiva. Me refiero a una pauta, no sé, de 10 spots de 30 segundos difundidos a lo largo del día. Muerto el perro, se acabó la rabia. Si los partidos no tienen que gastar en publicidad, no van a necesitar tantos aportes.

¿Y a pesar de lo que usted propone los partidos no seguirían recibiendo aportes?

No. El dinero no llega solo.

Alan García no estaría de acuerdo con usted.

Bueno, el dinero llega porque alguien lo demanda. Si un partido necesita dos millones para financiar su campaña en medios, va a escarbar donde sea. Si no necesita, no va a escarbar ninguna tierra. Es muy simple: entre el 80 y el 90% de lo que cuesta una campaña se va en radio y televisión.

La subcomisión piensa más bien, como le digo, en prohibir aportes de empresas.

No pues, eso es tangencial. Tampoco estoy de acuerdo en que el Estado dé plata a los partidos.

ONPE ya anunció que los depósitos empezarán en mayo.

Los aportes deben ser indirectos. ¿Sabe usted cuánto cuesta actualizar un padrón? Un dólar por afiliado. En vez de que los partidos estén gastando en eso, el Estado podría proveer servicios a través del Reniec o de la ONPE. Los métodos de financiación directa a los partidos, va a ver usted, van a acabar en juicios de peculado, malversación.

¿Se está adelantando a lo que le puede pasar al APRA?

No creo, porque al APRA no le van a dar plata.

Según la ONPE, sí.

El JNE ha resuelto que no nos van a dar nada porque hubo un retraso en la presentación de un informe contable.

¿Plantea cambiar la ley de financiamiento público?

Por supuesto. Prohibir que unos aporten es cambiar mocos por babas. Las medidas tienen que ser radicales.

¿Qué piensa de la idea de Patricia Donayre de promover la vacancia presidencial por incumplir el plan de gobierno?

Eso es absolutamente inviable, no tiene ningún sentido. Más bien, lo que sí me parece que debe revisarse es el sistema de cifra repartidora. Cuando se aplica como hemos visto, tenemos una representación que no es conveniente para el país. Estos (Fuerza Popular) todavía no saben qué hacer con su mayoría. Se están portando más o menos bien, ¿y qué pasará cuando decidan portarse mal? Pueden pasar a ser una mayoría aplastante. Hay que buscar un mecanismo de repartición de escaños que permita mayor equidad. 

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