La maldición de los recursos naturales en Cusco

Millonarios pobres. Espinar y distrito de Echarati recibieron cinco mil millones por canon. Los recursos que ya no existen no se utilizaron para mejorar las condiciones de vida 

25 Abr 2017 | 8:09 h

En los últimos siete años, la provincia cusqueña de Espinar y el distrito de Echarate (La Convención) recibieron 5 mil millones de soles. A Espinar le llovió dinero por el canon y la caja de Echarate fue alimentada con recursos  de la renta minera.

No obstante, sus autoridades dejaron pasar la gran oportunidad para erradicar la pobreza y mejorar la calidad de vida de sus poblaciones. El dinero fue mal utilizado y en otros casos desviaron los recursos para beneficiar a sus allegados.

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De la bonanza económica han pasado a la época de recesión y se avecina un periodo de vacas flacas. En 2013 recibieron la mayor cantidad de dinero y este año la cifra no es más de la tercera parte de ese monto.

EL CASO ECHARATE

Solo entre 2010 y 2016, la Municipalidad Distrital de Echarate recibió en transferencias alrededor de 4 mil millones de soles (VER INFOGRAFÍA). El 98% provino del canon y sobrecanon gasífero, una partida proveniente del 50% del Impuesto a la Renta que paga al Estado el Consorcio Camisea por la explotación del gas.

Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en Echarate hay un poco más de 45 mil habitantes, de los cuales el 48% vive en situación de pobreza. Según el Plan de Desarrollo Concertado, al 2021 hay una alta tasa de desnutrición crónica en niños menores de 5 años: 17.51% a nivel distrital y 39.04% sólo en Camisea; siendo entonces mayor el problema en el Bajo Urubamba con las comunidades nativas. "Esas cifras se mantienen pese a los ingentes recursos", observa el economista Pablo Villa. 

Villa hizo un estudio sobre por qué el "boom" económico no ayudó a cerrar las brechas sociales. "El boom parece haber beneficiado a ciertos grupos empresariales (cemento, fierro, maquinarias), a las zonas urbanas pero no al área rural".

Otro factor que impidió un uso eficiente del presupuesto  fueron los actos de corrupción  y el "clientelismo político" de las autoridades, según el economista Jean Paul Benavente (ver enfoque). Con esa visión coincide también el congresista Armando Villanueva. "La corrupción volvió a la bonanza en una oportunidad de desarrollo perdida".

MINERÍA SIN AUGE

Algo parecido pasa con Espinar. La Municipalidad Provincial manejó entre 2010 y 2016 más de  mil millones de soles; el grueso por canon, sobrecanon y regalías mineras por la explotación de cobre y otros minerales por Glencore Antapaccay.

Espinar alberga a una población cercana a los 70 mil habitantes. Pese al ingente presupuesto que tuvo en sus manos, mantiene una población cercana a los dos tercios en situación de pobreza (64.4%, según MIDIS 2013). 

Lo más decepcionante es que hay un 33.3% de personas que viven en extrema pobreza, con un ingreso que no supera los cinco soles diarios. Salvo el distrito de Coporaque, los otros siete distritos se encuentran en el tercio inferior de pobreza en el ránking total de distritos en todo el país (MEF 2011).

Pablo Villa sostiene que el "fracaso" en ambos pueblos fue el mal uso del dinero, destinado a obras que no eran prioritarias. "El uso de los recursos por estas municipalidades en mayor porcentaje está orientado al sector de transporte, planeamiento principalmente y en menor proporción a los sectores de salud, educación y saneamiento", anota.

En Espinar se detectó la construcción de un coliseo que no sirve, de estadios y de asfaltado de veredas a precios exorbitantes. En Echarate también hay "elefantes blancos" como el gigantesco local municipal, la moderna piscina, obras viales y puentes sin mayor uso. 

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