Sobre héroes y tumbas

La declaración héroes de la democracia a los comandos.

20 Abr 2017 | 19:00 h

La declaración de los comandos de la operación Chavín de Huántar como ‘héroes de la democracia’ constituye un reconocimiento justo para el valeroso grupo de miembros de las fuerzas armadas y policiales que, hace veinte años, arriesgaron su vida para rescatar a los rehenes del MRTA de la embajada del Japón.

Un héroe es una persona objeto de especial admiración porque actuó de una manera valerosa y arriesgada, y esa definición por supuesto que encaja con los comandos Chavín de Huántar. Por ello, merecen todo el reconocimiento ciudadano.

Veinte años es un plazo largo, pero, para todos los peruanos que en esa época acompañamos la tragedia de los 72 rehenes, el recuerdo es imborrable porque, de hecho, el país en su conjunto estaba secuestrado.

El operativo Chavín de Huántar fue exitoso porque, primero, logró rescatar con vida a 71 de los 72 rehenes, con el lamentable fallecimiento del doctor Carlos Giusti. Segundo, porque la precisión de la operación militar fue un símbolo de la supremacía sobre el terrorismo. Y, tercero, porque la recuperación de la embajada del Japón marcó el final de los operativos terroristas en el Perú.

Lamentablemente, el operativo fue manchado por la participación de los ‘gallinazos’ de Vladimiro Montesinos que realizaron liquidaciones fuera del operativo. Eso, sin embargo, no mancha, en modo alguno, la honra de los comandos Chavín de Huántar. Por el contrario, por la honra de estos héroes, se requiere separar la paja del trigo.

De otro lado, es evidente y comprensible que las fuerzas políticas del país quieran sacarle provecho a la conmemoración de los veinte años de la recuperación de la embajada, empezando por el fujimorismo, en cuyo gobierno se produjo el rescate, lo cual explicaría la inusual presencia de Keiko Fujimori en la ceremonia realizada ayer con la presencia del presidente Pedro Pablo Kuczynski.

El Frente Amplio (FA), en cambio, tuvo un comportamiento lamentable, empezando por la declaración del congresista Justiniano Apaza, quien señaló: “¿Deben o no ser considerados héroes? Creo que no. Porque los héroes son los que sacrifican con principios e ideales la defensa de algún problema de la nación. No creo que sean tan heroicos como para ser héroes. Los del MRTA eran 14, había una desigualdad”. Y, luego, la página web del FA amaneció con fotos del entierro de la terrorista Edith Lagos.

En fondo y en la forma, un desastre absoluto que evidencia que la izquierda peruana no deja de cavar su propia tumba.

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