Enrique Cornejo: “¿Por qué no hablan con igual pasión y fervor de los otros investigados?”

Entrevista a Enrique Cornejo. Ex ministro y ex militante del APRA. Acaba de anunciar que piensa postular –de nuevo–a la Municipalidad de Lima con el movimiento “Contigo Lima”

9 Abr 2017 | 1:27 h

Cornejo recibe a La República en su oficina de la Universidad Simón Bolívar, donde es rector. Esta semana anunció que recogerá firmas para inscribir al movimiento "Contigo Lima" con el que piensa postular a la municipalidad metropolitana. Niega querer desviar, con ello, la atención de la investigación que se le sigue por el caso Lava Jato.

Ha anunciado su candidatura a la Municipalidad de Lima con una gran anticipación.

Cuando pretendía ser secretario general del APRA, mi objetivo era hacer las dos cosas. Y eso es lo que me criticaban algunos ex compañeros. Yo nunca abandoné el seguimiento de los temas de Lima.

PUEDES VER: Cornejo anuncia que postulará el 2018 y recibe pullas del Apra

Ha dicho que postulará poco tiempo después de conocerse las revelaciones fiscales de Odebrecht, que comprometen a funcionarios de su confianza en el cobro de sobornos. Algunos sugieren que usted buscaría desviar la atención.

Eso lo dicen algunos ex compañeros míos que tal vez estén acostumbrados a hacer esas cosas, pero yo no. A veces alguien pretende mirar al resto como se mira en el espejo. Yo no utilizo esa clase de maniobras, no es mi estilo.

Se ha lanzado con una anticipación de un año y medio. Es un récord mundial.

La forma de hacer las cosas bien es con tiempo, no a último minuto. En el 2014 llegué a ser candidato a pesar de que los dirigentes de mi ex partido no estaban contentos con eso. Me inscribieron diez días antes de la fecha final y aunque pude elaborar un plan, no pude preparar las listas distritales. Yo debí haber avanzado mucho más en esa elección. Pocos saben que yo le gané a Castañeda en San Borja, por ejemplo.

No es un distrito grande.

No es tan chico. Más chico es San Isidro, donde también le gané a Castañeda. Usted sabe que hay que cumplir con las fechas electorales. Como ya no pertenezco a un partido organizado, tengo dos opciones si deseo candidatear: o busco una agrupación inscrita, o formo un movimiento, y para eso debo cumplir plazos. Yo no puedo pedir firmas si no le digo a la gente para qué van a servir, ¿no lo cree?

¿Quiénes lo acompañan?

Mucha gente joven, independientes. El único filtro no negociable que este movimiento va a exigir es que no se va a aceptar a nadie cuya moralidad se discuta, que tenga un tema de corrupción.

¿Y ese filtro no lo inhabilita a usted mismo?

No, porque yo no estoy procesado, ni sentenciado.

Es un investigado.

La investigación preliminar que se está haciendo es sobre un supuesto tráfico de influencias que la procuradora ha presentado, basada, entre otras cosas, en la entrevista que usted me hizo en La República, y en otras notas. Es una denuncia muy curiosa.

¿Sugiere que me debo sentir en parte responsable?

No, no, supongo que simplemente debe estar orgulloso de que lo lean con interés. Lo que yo entiendo es que todo esto es un caso político. Y la mejor demostración ha sido la reacción de algunos de mis ex compañeros de partido, no todos, que han salido con una efervescencia digna de mejores causas.

Ex compañeros suyos como Mauricio Mulder han dado a entender que el caso de Odebrecht va a perjudicarlo en sus opciones electorales.

Para responder a lo que dice la persona que usted menciona, yo creo más bien que me van a hacer un favor político.

¿Es un favor? Que investiguen a todos los que aspiran a cargos públicos, entonces.

Ojalá que usted me entreviste cuando se sepan los resultados de la investigación y quede claro que no tengo nada que ver. Mis respuestas van a ser muy contundentes, lamentablemente no le puedo dar detalles porque es parte de un proceso. Hay otros involucrados en esa denuncia. ¿Por qué no hablan con igual pasión y fervor de los otros investigados? Los detenidos deberían decir la verdad de una vez y no hacernos perder tiempo.

Alan García está en la misma condición que usted. ¿Cree que es responsable?

No voy a hablar de él, ni de nadie del partido. Del APRA yo solo tengo buenos recuerdos. Quienes quieren que diga cosas que se queden con las ganas. La estrategia de algunos, no diré nombres, es insinuar que estoy involucrado. ¿Para sentirme intranquilo? Me involucran en temas generados por lo que dicen dirigentes del APRA. No sigo en el partido y me siguen mencionando.

¿Cuándo fue la última vez que habló con Jorge Cuba?

Mucho antes de que se supiera todo esto.

¿Nunca sospechó de un posible desbalance patrimonial?

Eso es lo más raro del asunto. No había ningún hecho que me hiciera sospechar.

¿Podría informarnos cuál es su patrimonio?

Lo hice cuando postulé.

¿No lo puede decir?

No. Lo que corresponda a la investigación lo diré ante el fiscal. Pero tenga la seguridad de que en su momento presentaré todo. Lo que sí le puedo decir es que vivo de mi trabajo: dicto clases, hago consultorías y pago impuestos por todos mis ingresos.

¿Tuvo alguna vez un amigo en el APRA?

Militantes que no han tenido mucha oportunidad por la manera en la que se trabaja dentro del partido, y que me han expresado su solidaridad. Le quiero decir algo: varios pensaban que mi renuncia era ficticia, un montaje. Bueno, creo que ya está claro de que no es así. No solo me he ido del partido, sino que la dirigencia del APRA ya no quiere saber nada conmigo.

¿No fue un error estratégico de su parte enfrentarse con García?

Todo lo que hice fue producto de lo que decían y sentían las bases del partido. Esto que estoy viviendo ahora es particularmente importante, porque significa una reingeniería de mí mismo. Pretendo hacer varias cosas que supone cambiar, incluso, mi manera de hacer política.

Suponiendo que lograra inscribir a su movimiento. ¿Qué le va a ofrecer a Lima?

Un horizonte.

¿Qué significa eso?

En la administración de Susana Villarán se hizo el PLAM 2035, que retomaría y le daría un horizonte más largo. Hay cinco prioridades. Primero, una política de acondicionamiento territorial para que la gente viva en lugares seguros con servicios. Segundo, un mejor transporte. Tercero, trabajar en mejorar la seguridad. Cuarto, asumir los sectores de educación y salud, como ocurre en otras regiones, e implementar proyectos, entre ellos un programa que asegure un suplemento nutricional para niños. Y quinto, quiero una ciudad inteligente, con semáforos sincronizados, cámaras (de vigilancia) públicas y privadas que se conecten.

Te puede interesar