Turismo vivencial con los uros del Titicaca

La visita a las islas flotantes de los Uros se ha consolidado como uno de los principales atractivos de turismo vivencial en el lago Titicaca, en Puno. Por lo pronto, existen seis paquetes turísticos organizados por los propios pobladores con apoyo y asesoría de Mincetur.

Redacción LR

Uno de los más visitados es el paseo en bote por las islas de totora, consideradas casi como una ciudad flotante con un archipiélago de casi un centenar de islotes donde los turistas gozan de una jornada vivencial con los pobladores locales, pasean por las aguas del lago más alto del mundo y pueden adquirir artesanías (también de totora) y probar sus platos típicos.

Los uros son uno de los mayores enigmas del mundo andino. Se autodenominan  “los hombres de sangre negra” porque pueden sobrevivir sobre las aguas del Titicaca soportando sus drásticos cambios de clima y la fuerte radiación solar que, además, también se refleja desde las aguas. Lo cierto es que su lengua original fue el puquina, un idioma hoy desaparecido y que fue de uso común en el Cusco prehispánico. Dicen que la última hablante de puquina falleció a mediados del siglo pasado y, desde entonces, asumieron el aymara como idioma local.

Además de navegar sobre las aguas de lago que dio origen mitológico al Tawantinsuyo, lo más sorprendente para los turistas es visitar estas islas flotantes y cumplir con una jornada de turismo vivencial.

El viaje desde el puerto hasta las islas dura media hora y el valor es de 10 soles. En cada lancha pueden viajar hasta 20 turistas para luego pasear por unas naves de totora construidas por los propios uros. Lo normal es una jornada de ida y vuelta, pero hay circuitos que permiten pernoctar en las islas y así conocer un día en la vida de estos enigmáticos pobladores lacustres.