China pone presión a la Reserva Federal con la devaluación del yuan

Política monetaria. Supone un nuevo elemento a considerar por la FED cuando está a punto de ajustar su política monetaria por primera vez desde el 2009. 

24 Ago 2015 | 3:52 h

Washington. EFE
 
La súbita devaluación del yuan que efectuó China no solo ha provocado inquietud en los mercados bursátiles y las economías emergentes exportadoras de materias primas, también ha elevado la presión sobre la Reserva Federal (Fed) de EE.UU. en un momento en el que se dispone a elevar los tipos de interés y contribuir así a la apreciación del dólar.
 
Los economistas reconocen que la devaluación de la moneda china, que se depreció la primera semana de agosto un 4,6% respecto al dólar en la mayor pérdida de su valor en dos décadas, supone un nuevo elemento a considerar por la Fed cuando está a punto de ajustar su política monetaria por primera vez desde 2009.
 
“Si EE.UU. continúa con su ajuste en septiembre como era esperado hasta recientemente será golpeado por un doble revés de mayores tasas de interés internas, lo que pondrá presión sobre el dólar, y un yuan depreciado”, aseguró Kaushik Basu, economista jefe del Banco Mundial (BM), en una reciente entrevista con Efe.
 
El economista precisó que la decisión del Banco Popular de China de devaluar se produce después de una apreciación del yuan del 10% en el último año, ya que el régimen cambio chino lo mantenía hasta ahora más estrechamente pegado al dólar.
 
Para Basu esta alza de tipos de la Fed afectaría de manera adversa las exportaciones de EE.UU. y, por ello, este movimiento previo de China estaría apostando por un retraso del ajuste del banco central estadounidense.
 
Lo cierto es que el dólar se ha venido fortaleciendo en los últimos meses respecto a las principales monedas mundiales, en anticipación a la esperada subida de tipos del organismo encabezado por Janet Yellen, desde el nivel de entre 0% y 0,25% donde se dejó a finales de 2008.
 
Asimismo, la economía estadounidense parece haber consolidado su salida de la crisis, con un crecimiento sostenido y una tasa de desempleo del 5,3%, cercana al pleno empleo.
 
En este saludable panorama económico se prevé que el banco central estadounidense siga su curso, con un inicio del ajuste en septiembre.

Clave

Adam Posen, presidente del Peterson Institute for International Economics, dice que lo hecho por China “no es suficiente para afectar la decisión de la Fed”. “Si vemos un movimiento de más de un 20%, entonces probablemente sí la retrase. Es una cuestión de cantidad”, dijo.

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