Seúl ofrece ‘dura respuesta’ si su vecino del norte pasa a los hechos

PALO y ZANAHORIA. Presidenta surcoreana Park Geung-hye está dispuesta a calmar cualquier tensión con Norcorea, pero devolverá el golpe ante cualquier provocación.

1 Abr 2013 | 23:30 h

Seúl. Agencias.


Una mano tendida y otra dispuesta a golpear. La nueva presidenta de Corea del Sur, Park Geung-hye, ha defendido desde que accedió al cargo el 25 de febrero pasado la necesidad de aumentar la confianza con Corea del Norte y emplear una política que busque atraer de nuevo a su vecino al diálogo, pero, al mismo tiempo, no ha dudado en mostrar firmeza y ha prometido que responderá de forma enérgica a cualquier ataque. Ayer lunes lo ha vuelto a recordar.

“Si se produce cualquier provocación contra Corea del Sur o su gente, habrá una respuesta contundente en un combate inicial sin tener en cuenta consideraciones políticas”, ha dicho en una reunión con el ministro de Defensa, Kim Kwan-jin, y otros responsables de seguridad. Park ha afirmado que se toma las amenazas casi diarias del Norte “muy en serio”.

ATAQUES PREVENTIVOS

El responsable de Defensa, por su parte, ha dejado claro que Seúl llevará a cabo ataques preventivos en caso de que estallen las hostilidades. “Impondremos la llamada ‘disuasión activa’, dirigida a neutralizar rápidamente las amenazas nucleares y de misiles del Norte”, ha señalado,.
Seúl ha modificado las normas de entrada en acción para permitir a las unidades locales una respuesta inmediata ante un ataque, en lugar de esperar el permiso de la capital.

El Gobierno surcoreano fue muy criticado por su tibia y tardía actuación tras el bombardeo de una isla surcoreana en 2010 por Pyongyang, en el cual murieron dos soldados y dos civiles del Sur. Desde entonces, ha corregido el tiro, y ha amenazado con dirigir su réplica contra el líder norcoreano, Kim Jong-un, y destruir las estatuas de la dinastía Kim, formada por su abuelo, Kim Il-sung, su padre, Kim Jong-il, y él mismo. El plan ha provocado la ira del régimen, que alimenta el culto a la familia Kim como si de dioses se tratara.


ESPIRAL DE TENSIÓN

La península coreana se encuentra inmersa en una espiral de tensión desde que el Norte lanzó un cohete el pasado diciembre, que, según EEUU y sus aliados, fue la prueba de un misil balístico, aunque Corea del Norte dice que su único objetivo fue colocar un satélite en órbita. Las consiguientes resolución de condena de la ONU y ampliación de las sanciones fueron seguidas de una prueba nuclear el 12 de febrero, tras lo cual vinieron más sanciones internacionales y un reguero de amenazas y represalias norcoreanas, al tiempo que Corea del Sur y Estados Unidos celebraban sus maniobras militares anuales conjuntas. La retórica y las amenazas del Norte han ido desde el anuncio de la ruptura de todos los pactos de no agresión con el Sur, incluido el armisticio que puso fin a la guerra de Corea (1950-1953), hasta la posibilidad de llevar a cabo ataques nucleares preventivos contra Estados Unidos y Corea del Sur. Pyongyang afirmó el sábado pasado que ha entrado en “estado de guerra” con el Sur, una declaración que, según el Ministerio de Unificación en Seúl, no es cosa nueva y sigue a la puesta en alerta de las tropas norcoreanas por ejercicios militares en el Sur, que Pyongyang considera un ensayo de invasión.

La utilización, la semana pasada, de bombarderos furtivos B-2 estadounidenses en las maniobras y, anteriormente, de bombarderos B-52, ambos con capacidad nuclear, ha provocado la furia del régimen norcoreano, al que tampoco habrá gustado, con toda seguridad, el despliegue de aviones de combate también furtivos F-22. Los cazas han sido enviados desde la base de Okinawa, en Japón.
 

EEUU: frontera está tranquila

 

La Casa Blanca ha reiterado que se toma en serio las amenazas procedentes de Corea del Norte, pero ha asegurado que su retórica belicista no está respaldada por acciones militares que la secunden. En la rueda de prensa diaria, el portavoz de la Administración Obama, Jay Carney, ha insistido en que EEUU está preparado para responder a las provocaciones del régimen de Pyongyang y ha puesto como ejemplo de esa determinación el último envío de aviones F-22 a Corea del Sur.“Nuestro servicio de inteligencia no ha observado cambios significativos en la movilización de las fuerzas armadas norcoreanas”, ha señalado Carney. “No hemos visto hechos que apoyen su retórica”.

 

Claves

 

Estados Unidos ha ordenado desplazar un destructor con capacidad de interceptar y destruir misiles y una plataforma móvil con un radar, ante las amenazas de Corea del Norte.    

 El buque USS Fitzgerald es uno de los 15 destructores de misiles globales de misiles y llegó en octubre de 2004 a Japón para unirse ala Séptima Flota de EEUU.

Pero la portavoz del Departamento de Estado de EEUU, Victoria Nuland, reaccionó a la declaración de "estado de guerra" y la consideró como "un nuevo paso retórico"de Pyongyang.

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