Cuba y la Unión Europea estrechan sus lazos pese a Trump

Avances. En Cuba, jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, dice que los europeos abren puertas antes que "levantar muros" y califica el "bloqueo" de obsoleto e ilegal. Acuerdo permitirá fortalecer, indica, el diálogo sobre los derechos humanos.

4 Ene 2018 | 6:15 h

EFE y DW

"Frente a los que levantan muros y cierran puertas, nosotros los europeos queremos tender puentes y abrir puertas mediante la cooperación y el diálogo", dijo, en medio de las nuevas tensiones entre Cuba y EE.UU., la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, quien apostó por "abrir puertas" mediante el diálogo y la cooperación.

Mogherini, de visita en Cuba, hizo referencia al giro en la política hacia la isla del presidente de EE.UU., Donald Trump, a quien el Gobierno cubano acusa de reavivar las hostilidades de la Guerra Fría.

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Mogherini también deploró el "bloqueo" que EE.UU. mantiene sobre la isla desde 1962, una política "obsoleta e ilegal" cuyo único efecto es "empeorar la calidad de vida" de los cubanos.

"Igualmente rechazamos las acciones norteamericanas sobre ciudadanos, empresas e intereses cubanos. No podemos aceptar que medidas unilaterales impidan las relaciones económicas y comerciales con Cuba", apuntó Mogherini sobre las últimas sanciones aprobadas en noviembre por Washington, que prohíben negocios con empresas vinculadas a los militares y limitan los viajes a la isla.

Acercamiento con la UE

El acercamiento entre el bloque comunitario y Cuba no se ha caracterizado precisamente por su celeridad, pero ahora, si dependiera de Bruselas, el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación con el Estado caribeño sería implementado "con rapidez y determinación”. Precisamente para darle un nuevo impulso a las negociaciones, viajó a la isla la jefa de la diplomacia de la UE, Federica Mogherini.

El nuevo convenio bilateral entró en vigor de manera provisoria en noviembre de 2017. Sin embargo, para que el tratado pueda tener plena vigencia, es necesario que los Parlamentos nacionales del Club de los 28 le den luz verde. Ese proceso ya está andando.

Tras dos años de complejas negociaciones, ambas partes le dieron el visto bueno a un pacto –dividido en tres capítulos: cooperación, diálogo político y relaciones económicas– que eleva los vínculos bilaterales a un nuevo nivel.

En los últimos veinte años, esos nexos estuvieron marcados por la unilateral y restrictiva "posición común” de la UE, promulgada en 1996 por insistencia del entonces presidente del Gobierno español, el político conservador de derecha José María Aznar, y establecía que la normalización de las relaciones dependería de los avances que el Ejecutivo castrista hiciera en materia de democracia y derechos humanos en la isla. Cuba siempre rechazó ese condicionamiento.

En la práctica, la severidad de la postura comunitaria terminó evidenciando su anacronismo a más tardar a finales de 2014, con el acercamiento de Cuba y Estados Unidos, entonces presidido por Barack Obama. Aparte de eso, la "posición común” pecaba de hipocresía porque, de hecho, diecinueve Estados miembros de la UE habían suscrito tratados bilaterales.

Las circunstancias han cambiado desde que Trump asumió la jefatura del Gobierno estadounidense. Bajo su mando, las relaciones entre Washington y La Habana se deterioran cada vez más.

La diplomática italiana resaltó que este primer acuerdo bilateral "puede ser un instrumento sólido para apoyar aún más la modernización económica y social de Cuba (...) y abre nuevas oportunidades para incrementar nuestro comercio e inversiones", subrayó.

Trato

- DDHH. El acuerdo permitirá "fortalecer un diálogo sobre derechos humanos", que se aborda en encuentros desde 2015. "Aunque haya diferencias en nuestras visiones, la disposición al diálogo y respeto mutuo están presentes", dijo Mogherini.

UE, segundo socio comercial de la isla

- La UE ya es el más grande inversionista y el segundo socio comercial de Cuba. Alrededor de un tercio de los turistas provienen de estados europeos. Por otro lado, desde hace un tiempo, Cuba intenta diversificar sus relaciones comerciales con el mundo. El socio más cercano de La Habana, Venezuela, ha reducido drásticamente los envíos de petróleo: en 2016, la economía cubana cayó en recesión por primera vez en 20 años por los problemas internos venezolanos. Aparte de los principales socios comerciales, Venezuela y China, países como Rusia adquieren importancia, pero también estados europeos como Holanda y Francia están haciendo grandes inversiones en la isla.

- De aquí al 2020, la UE aportará 50 millones de euros para ser invertidos en la agricultura y la seguridad energética, y el apoyo al proceso de modernización económico y social.

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