EE.UU. retira personal de Cuba y cancela expedición de visas

Recomienda no viajar a la Isla. Departamento de Estado retiró 60% de su personal de sede diplomática, dejando a algunos funcionarios consulares. Cuba califica de “precipitada” la decisión y sin sustento en investigación que realiza el FBI.

30 Sep 2017 | 6:30 h

La reapertura de la Embajada de Estados Unidos en Cuba, aquel paso histórico de julio de 2015, gran símbolo del acercamiento entre dos viejos enemigos, es hoy por hoy la historia de un fracaso.

El Departamento de Estado ha decidido retirar de la legación a todo el personal no esencial y sus familias después de una serie de misteriosos ataques, supuestamente de origen sónico, que han afectado a 21 diplomáticos, en algunos casos de forma muy grave, llegando a causar traumatismos cerebrales o pérdida de la audición.

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Según AP se marchará el 60% del personal. Los funcionarios que permanezcan en la isla también dejarán de expedir visados.

“Hemos tenido un problema realmente grande en Cuba, tendremos algo que decir sobre eso bastante pronto”, dijo el presidente Donald Trump. El caso contiene los ingredientes propios de las crisis de la Guerra Fría, con misterio, espías y ataques soterrados. Entre noviembre de 2016 y primavera de 2017, diplomáticos estadounidenses y canadienses comenzaron a sufrir las consecuencias de lo que se cree que fueron ataques acústicos de origen desconocido junto con sus familias, alojadas mayoritariamente en viviendas provistas por el Gobierno cubano. Mareos, dolores de cabeza y problemas de visión fueron algunos síntomas.

Estados Unidos se ha cuidado mucho de acusar directamente a Cuba, pero se está planteando el cierre de la legación. De momento, ha alertado de los peligros a los turistas estadounidenses.

El Gobierno cubano juzgó como “precipitada” la decisión y reafirmó la voluntad de continuar “la cooperación activa entre las autoridades de ambos países”.

La reapertura de las respectivas embajadas –Cuba también puso en marcha la suya en Washington– buscaba normalizar las relaciones entre ambos países 54 años después de que se cerraran las legaciones, el 3 de enero de 1961. Fue el resultado más tangible del deshielo iniciado a finales de 2014 por el ex presidente de Estados Unidos Barack Obama y Raúl Castro.

Pero Trump dejó claro que desharía buena parte del camino. El ministro de Exteriores cubano calificó de “lamentable” que, según sus declaraciones a Efe, “se tomen decisiones apresuradas y sin sustento en resultados de la investigación”.

Porque, después de meses de misterio, aún no se ha podido identificar el origen de unos daños que por alguna razón se ceban en diplomáticos estadounidenses y sus familias. Cuba permitió que agentes del FBI pudieran investigar los hechos in situ, pero tampoco han sacado conclusiones más allá de la hipótesis del ataque sónico.

Fuentes citadas por la prensa estadounidense consideran que puede tratarse de una agresión con algún aparato de infrasonidos –ondas no audibles– o de ultrasonidos, ya que algunas víctimas sí afirman haber oído sonidos extraños. Otra opción que se baraja es el uso de un arma electromagnética.

En un comunicado, el jefe de la Diplomacia estadounidense, Rex Tillerson, señaló que la retirada de personal persigue garantizar su seguridad, pero que siguen las relaciones diplomáticas con Cuba

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