Huracanes azotan este fin de semana Florida, Cuba, Bahamas y México

Posible catástrofe. Potentes vientos destructivos, alta marejada, oleaje peligroso, lluvias fuertes e inundaciones repentinas. Los tres huracanes activos, Irma, José y Katia conforman una terrible amenaza para EE.UU. y el Caribe.

9 Sep 2017 | 6:15 h

EFE, AP, El País

Tres huracanes activos en la cuenca atlántica mantienen en vilo a las islas caribeñas, Florida y el este de México: Irma (de categoría 4) avanza hacia ese estado estadounidense, José (4) se aproxima hacia las Antillas menores y Katia (2) tocará pronto tierras mexicanas.

Según los boletines publicados por el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de EEUU, Irma está provocando vientos huracanados en Cuba y el área central de Bahamas y ha motivado que se amplíen las zonas de Florida en alerta.

PUEDES VER México: Veracruz, el Estado que sintió el terremoto y ahora espera al huracán Katia

Este huracán tiene vientos de hasta 250 km/h y una velocidad de desplazamiento de 19 km/h. Está a 310 km al este de la costa caribeña de Cuba y a 555 km del sureste de Miami.

Está previsto que su centro siga avanzando cerca de la costa norte de Cuba y el centro de Bahamas, el sábado, y gire al noroeste hacia el final de este día, con lo que estaría cerca de los cayos de Florida y el sur de la península el domingo por la mañana. "Cerca de la costa, la subida del nivel del mar irá acompañada de grandes y destructivas olas", añade el CNH.

En el Caribe también están en alerta las provincias cubanas de Camagüey, Ciego de Ávila, Sancti Spiritus, Villa Clara, Guantánamo, Holguín, Las Tunas y Matanzas, así como el centro y noroeste de Bahamas.

También José y Katia

José, de categoría 4, sigue la estela de Irma y se encuentra a unas 540 km al este-sureste de las islas norteñas de Sotavento, con vientos máximos sostenidos de 240 km/h.

Mantiene en alerta a Antigua, Barbuda, San Martín, San Bartolomé, Saba, San Eustaquio, Montserrat, San Cristóbal, Nieves, las Islas Vírgenes Británicas, San Tomas y Saint John. El oleaje podría elevarse entre 2 y 4 pies (60 y 120 cm).

Por su parte, Katia, de categoría 2, tocará tierra esta mañana en la costa caribeña de México, donde podría llegar acompañada de fuerte oleaje. Sus vientos máximos sostenidos alcanzan los 165 km/h. Mantiene en alerta las zonas costeras entre Río Panuco y el Puerto de Veracruz.

Cuenta atrás en Florida

Mientras, Florida comenzó la cuenta atrás para la colisión de Irma, el mayor huracán de la historia del Atlántico y con visos de provocar una catástrofe inédita. “Va a devastar Estados Unidos”, afirmó el director de emergencias, Brock Long.

El presidente Donald Trump advirtió que será un tifón de “proporciones épicas” y urgió a la población —unos seis millones de personas en peligro extremo en la costa este de Florida, con Miami como potencial zona cero— a “apartarse de su camino”. Irma llegaría al sur de Florida de la peor manera posible, repuntando a cinco.

En el Miami metropolitano ya se había ordenado la evacuación de más de 750.000 personas. Se prevé que la madrugada del domingo será una pesadilla a oscuras.

Tampa, la principal ciudad de la costa oeste de Florida, está igualmente amenazada. Irma podría pasar con su salvaje vórtice por Tampa o por Miami. Por encima de los vientos huracanados de 250 kilómetros por hora, la gran preocupación es la subida del mar, que amenaza con inundaciones de 4 metros de altura.

La Armada mantiene cuatro buques en alerta, con tropas listas para desembarcar. La Guardia Nacional tiene 7.000 efectivos preparados. Las Fuerzas Aéreas desplegarán un escuadrón de aviones cazahuracanes para monitorear la evolución de Irma. Los helicópteros de la Guardia Costera se han movilizado. El gobernador de Florida, Rick Scott, rogó a la población por la evacuación: “No podremos salvarlos en medio de la tormenta”, advirtió.

En las calles de Miami reinaba la confusión. Era fácil encontrarse con gente que no le daba la debida importancia al huracán y que no tenía planeado evacuar sus casas. Sin embargo, el potencial destructor de Irma supera al del huracán Andrew de 1992, que costó 26.500 millones de dólares. En la comparación, Irma es un monstruo dos veces mayor que Andrew.

Te puede interesar