LA AGENCIA DEL FUTURO

Los avances tecnológicos están generando cambios en el comportamiento de las personas y en los medios, como también en las agencias. Te dejamos la columna de Mario Nicolini VP de Estrategia de Quórum Soho Square.

14 Jun 2017 | 5:42 h

Por Mario Nicolini, VP de Estrategia de Quórum Soho Square

 

El modelo de agencia de publicidad, tal como lo conocemos, está siendo retado como nunca antes. Es que los avances tecnológicos están generando cambios en el comportamiento de las personas que no imaginamos ni en las mejores películas de ficción.

Mal de muchos, consuelo de tontos; pero este reto se extiende a muchísimas industrias. Ya cayeron varios (recuerdan la marca Kodak, o Blockbuster?), pues simplemente no la vieron venir.  Hoy las cámaras fotográficas las cargamos en nuestros bolsillos y se llaman smartphones.

Lo mismo le está sucediendo a la prensa escrita.  Si quieren sobrevivir, los diarios y las revistas deberán dejar de pensar en vender productos (periódicos), y deberán concentrarse en desarrollar contenidos más relevantes, pues hoy compiten por la atención de la gente en un mercado mucho más abierto que se llama ciberespacio. Pienso en la TV y en la Radio, y se nos vienen nombres como Netflix o Spotify. Al final la historia es la misma por donde miremos.

Estoy seguro que coinciden conmigo cuando digo que aún no hemos visto nada.  Con la llegada del internet de las cosas y del desarrollo de la inteligencia artificial, el ritmo de los cambios se acelerará. Nuestra visita semanal al supermercado será reemplazada por un pedido hecho automáticamente por nuestras propias refrigeradoras (General Electric hoy ya se define como una empresa de software, no de hardware).

Pronto extrañaremos al “delivery man”. Domino’s Pizza iniciará próximamente un piloto de reparto utilizando pequeños vehículos robots.  Amazon, más temprano que tarde, hará lo propio con un ejército de drones. Los autos dejarán de ser piloteados.  Así, desaparecerán los choferes, y más adelante las fábricas de llantas cuando los autos, o drones,  nos recojan desde el techo, y no desde la puerta de nuestros hogares. ¿Fantasía?… No, es sólo cuestión de tiempo.

Para terminar, y retomar el punto inicial de esta columna. No seré tan pretencioso como para definir qué es lo que como agencias debemos hacer frente a todos estos cambios.  Lo único que me queda claro es que las agencias dejarán de existir tal como se conciben hoy. Tendremos que ser organizaciones mucho más flexibles en términos de estructura, más permeables y reactivas al cambio permanente, y muchísimo más amplias en términos de talentos y conocimientos.

 

Hasta la próxima.

 

Fuente: Mercado Negro

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