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  • Aldo Miyashiro
  • Chino de mi barrio
Lunes, 8 de Enero de 2018 | 6:6:05 am

Tolerancia cero

Nunca voté por Alberto Fujimori. Tampoco lo hice por Keiko. No votaría por Kenji. Joven aún caminé junto a miles de peruanos en la Marcha de los Cuatro Suyos. Lamenté con rabia la muerte de compatriotas en La Cantuta y Barrios Altos. Seguí con atención el proceso de extradición, el juicio y la sentencia de Fujimori. Celebré que la justicia sea para todos. El indulto me pareció inadecuado. Lo siento fanáticos, eso no me convierte en un hombre de odio. Mucho menos en un miserable terrorista.

Dicho esto, tampoco me considero superior per se a cualquier otro ciudadano que decide votar por Fuerza Popular. Puedo hablar educada e intensamente con un congresista naranja, me obligaré a encontrar una zona de intersección. La democracia se define en la diferencia, la tolerancia, el equilibrio. No es justo exigir respeto si lo primero que se me ocurre es un adjetivo clasista, si no me doy cuenta que no se trata de quién grita más fuerte, quién es más agresivo, quién la tiene más grande. Que sean las ideas las que se enfrenten, que gane el mejor concepto, que este salga desde el grito de la calle, que luego sea ordenado por la inteligencia de un líder honesto y un equipo capaz que realmente ame el país, que ese poder transforme nuestra patria.

Gastamos energía en construir el insulto más ingenioso. Nos quejamos de los políticos ausentes que pelean desde la comodidad de sus redes sociales mientras cojudamente hacemos lo mismo. Perdemos tiempo para hacer lo que la política exige: buscar el bien común. Mientras tanto, el Perú más pobre sigue olvidado a su suerte.

Que no nos explote en la cara.