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  • Carlos Páucar
Miercoles, 6 de Diciembre de 2017 | 6:6:00 am

Se necesita grandeza

No sé quién dijo que la vida es una larga lección de humildad. No recuerdo a quién he leído la frase. Pienso en esto, mientras no dejo de pensar en que hay muchos ejemplos recientes de personas que revelaron falta de grandeza cuando estuvieron tan cerca del poder o cuando creían estarlo. Como fue el caso de Manuel Burga, el otrora todopoderoso presidente de la Federación Peruana de Fútbol, hoy procesado en los Estados Unidos.

Todavía recuerdo cuando el hombre declaraba a la prensa y se ufanaba de que nadie nunca lo sacaría de la FPF, que su gestión era intachable, y que si alguien pretendía hacer algo contra él, la FIFA desafiliaría a nuestro país de toda competencia. Aún tengo su rostro en el recuerdo, desafiante, soberbio, altanero. Para él todo estaba bien, aunque las constantes derrotas y frustraciones revelaban la pobreza de su gestión y de quienes lo rodeaban.

En verdad, no alegra el presente de este cuestionado dirigente. Ninguna desgracia debe hacernos feliz. Pero la aparición de varios testigos, de diversas nacionalidades, asegurando que lo sobornaron, lo hunden cada día más ante la justicia norteamericana. El argentino Alejandro Burzaco aseguró en la corte de Brooklyn que le pagaron $ 3,6 millones por derechos de televisión.

El ex presidente de la federación colombiana de fútbol Luis Bedoya también dijo que Burga y otros ex directivos aceptaron un millón de dólares en sobornos por la firma de contratos.

El ejecutivo Santiago Peña no solo confirmó las coimas, también refirió que cada poderoso sobornado tenía como nombre clave una marca de auto. ¿Cuál era la de Burga? FIAT, nada menos. Ahora, Burga debe seguir respondiendo por conspiración por asociación delictiva, para cometer fraude cibernético y por lavado de dinero.

No las tiene todas consigo. Hasta ahora todo apunta a una condena mayor en tierras norteamericanas. Insisto, no debe alegrarnos la caída de un ser humano, no se debe aplaudir su penuria. Pero los errores se pagan. Tendrá ahora mucho tiempo para hacer suya esta frase de Sábato: para ser humilde se necesita grandeza. Y de hecho no la tuvo. ❧