Empresario es pieza clave en el asesinato de José Yactayo

Sin máscaras. Aldo Cáceda Benvenuto se comunicó con el presunto homicida Wilfredo Zamora Carrión antes y después del crimen del hombre de prensa y luego sostuvieron un encuentro clandestino en Panamá para evitar a la policía.

Wilfredo Zamora vivía en el departamento de su pareja, Aldo Cáceda, donde sostenía encuentros furtivos con el periodista José Yactayo. En ese lugar habría sido asesinado.

Wilfredo Zamora vivía en el departamento de su pareja, Aldo Cáceda, donde sostenía encuentros furtivos con el periodista José Yactayo. En ese lugar habría sido asesinado.. Foto: Javier Quispe/La República.

Clave. Aldo Cáceda formó parte de un triángulo sentimental con Zamora y Yactayo, que acabó con asesinato del periodista.

Clave. Aldo Cáceda formó parte de un triángulo sentimental con Zamora y Yactayo, que acabó con asesinato del periodista..

Sospechoso. Rodolfo Zurita recibió llamadas de Zamora

Sospechoso. Rodolfo Zurita recibió llamadas de Zamora. Foto: Joel Robles.

Escena. Policía buscará evidencias con prueba de luminol

Escena. Policía buscará evidencias con prueba de luminol. Foto: Melissa Merino.

Peritaje. Exámen toxicológico determinará si José Yactayo falleció al ingerir alguna sustancia tóxica

Peritaje. Exámen toxicológico determinará si José Yactayo falleció al ingerir alguna sustancia tóxica.

Doris Aguirre

El empresario Aldo Cáceda Benvenuto y el abogado Rodolfo Zurita Manyari son investigados por su vinculación con el estudiante universitario Wilfredo Zamora Carrión, a quien la División de Homicidios de la Policía Nacional atribuye el asesinato del periodista José Yactayo Rodríguez.

Cáceda es propietario del departamento de Breña en el que vive su pareja sentimental Wilfredo Zamora, le subvenciona sus estudios de Ingeniería Mecatrónica en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC) y le paga sus gastos, de acuerdo con declaraciones del sospechoso del crimen de Yactayo.

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Según fuentes de la policía, Aldo Cáceda, de 69 años, residente en los Estados Unidos, compró por Internet los pasajes para que Wilfredo Zamora saliera del país con destino a Panamá donde permaneció durante unos días para despistar el eventual seguimiento de los detectives de la División de Homicidios.

Para los efectivos policiales encargados del caso, Cáceda habría pretendido encubrir el asesinato de Yactayo cometido por Wilfredo Zamora.

La convicción de la policía se sustenta en que Cáceda se reunió con el presunto homicida Wilfredo Zamora cuatro días después de la muerte del periodista José Yactayo.

Lazos secretos

Wilfredo Zamora, de 26 años, estudiante del octavo ciclo de Ingeniería Mecatrónica, luego de encontrarse con Cáceda, abandonó Lima el 4 de marzo con destino a Panamá.

El propio Zamora confirmó que se encontró con Aldo Cáceda –quien le adquirió los boletos de la compañía Copa Airlines con su propia tarjeta de crédito– en el país centroamericano y admitió que mantenía una relación amorosa con el empresario desde hace más de dos años.

Cuando los agentes de la División de Homicidios detectaron que Wilfredo Zamora había salido del Perú, las sospechas se concentraron en el joven porque su número telefónico era uno de los últimos con el que se había comunicado José Yactayo.

Al verificar la policía que el comprador del pasaje a Panamán era Aldo Cáceda, se dieron con la sorpresa de que el domicilio que había registrado en su DNI (jirón Pedro Ruiz Gallo N° 668, departamento 801, en Breña) era el mismo donde vivía Wilfredo Zamora.

Aldo Cáceda y Wilfredo Zamora mantuvieron constantes comunicaciones telefónicas antes y después del asesinato de José Yactayo, por lo que la División de Homicidios no descarta que el móvil del crimen haya sido pasional.

La pista del asesino

El día que se produjo la muerte del destacado comunicador era el tercer encuentro de Zamora y Yactayo en el departamento del primero de los nombrados.

Yactayo contactó a Zamora por una red social de citas llamada Manhut, según confesión del propio estudiante de Mecatrónica. Al descubrir Aldo Cáceda esta relación pudo haberle exigido a su pareja Zamora asesinar al periodista, según una de las hipótesis de la División de Homicidios.

Sin embargo, el sospechoso Wilfredo Zamora mantiene su versión de que José Yactayo tuvo un paro respiratorio o un ataque al corazón por sobredosis de consumo de alcohol y drogas, y que ante la eventualidad de que lo acusaran de haber matado al comunicador -en medio de un huracán de nervios y ansiedad, y bajo los efectos de estupefacientes-, decidió cercenar el cadáver.

En el trayecto hacia los cultivos de Andahuasi, en el distrito de Sayán (Huaura), Wilfredo Zamora afirmó que lanzó la cabeza y parte de las piernas al río Rímac, y que los demás despojos los incineró en una maleta en el descampado.

La policía practicará pruebas de luminol en el departamento de Zamora para verificar si en ese lugar desmembró el cuerpo del periodista Yactayo.

Según el presunto homicida, usó una sierra simple para cortar el cadáver, pero la policía no da crédito a dicha versión. Considera que debió usar una sierra eléctrica y que contó con la participación de al menos dos cómplices.

La policía también tiene la convicción de que Zamora es el asesino del hombre de prensa porque desde que se apropió del teléfono hizo una serie de maniobras con el aparato para despistar a los investigadores.

Zamora sustrajo el chip del celular de Yactayo y lo insertó en su teléfono para contestar los mensajes de WhatsApp de los familiares y amigos del periodista, mintiéndoles que se encontraba bien y que no se preocuparan, cuando en realidad ya había sido asesinado y sus restos quemados en una chacra de Andahuasi.

Un yerro fatal

“Ese fue el gran error de Zamora. El chip del número telefónico de Yactayo a su celular fue el hilo conductor para identificarlo, ubicarlo y finalmente capturarlo”, dijeron las fuentes policiales.

“Gracias al seguimiento de su teléfono pudimos construir su perfil y conocer sus actividades y movimientos, y otros hábitos, logrando dar con su identidad. Le quitamos la careta”, señalaron las fuentes.

Precisamente, la vigilancia al teléfono de Wilfredo Zamora facilitó a la División de Homicidios identificar a un segundo presunto implicado, el abogado Rodolfo Zurita Manyari, de 58 años, residente en Chorrillos.

Zurita se comunicó con Zamora el mismo día que incineró los restos de José Yactayo en Andahuasi. La policía no descarta que el abogado haya participado en el encubrimiento del presunto homicida.

De este modo, en tiempo récord, la División de Homicidios esclarece uno de los casos que conmocionó al país y a los hombres de prensa. 

En proceso

  • El abogado Rodolfo Zurita salió en libertad de la sede de la Dirincri, pero asistirá en calidad de citado hasta que terminen las investigaciones. A su salida de la sede policial dijo que no conocía al asesinado periodista José Yactayo Rodríguez.

La División de Homicidios pide detención para Cáceda Benvenuto

La División de Homicidios tuvo acceso al registro en video que hizo una cámara del aeropuerto internacional Jorge Chávez, en el que se observa a Wilfredo Zamora Carrión cuando se aprestaba a viajar con destino a Panamá.
 
Zamora partió a Panamá el 2 de marzo, poco después de que un campesino encontrara los restos de José Yactayo en Andahuasi. Retornó dos semanas después, cuando creía que había despistado a los agentes policiales.
 
También se le practicará la prueba de luminol al vehículo plateado Volkswagen, de placa D4H-172, de propiedad del empresario Aldo Cáceda Benvenuto.
 
Aparentemente Wilfredo Zamora usó el automóvil para transportar y deshacerse de los restos del periodista.
 
La Policía ha requerido la detención del empresario Aldo Cáceda Benvenuto, quien según sus cuentas en las redes sociales, reside en Miami.  
 
La titular del 41° Juzgado Penal de Lima, Rosa Zuloeta Asenjo, fue la autoridad que dispuso la detención de Wilfredo Zamora y el allanamiento de su departamento en Breña.
 
En las cuentas de redes sociales de Aldo Cáceda se detectaron varias búsquedas en los sitios web de videos de la comunidad gay.

 

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