Daniel Abugattás: “El nacionalismo ni siquiera debería participar en la próxima mesa directiva del Congreso”

Ex presidente del Congreso y militante nacionalista

Daniel Abugattás señaló que si bien todos son

Daniel Abugattás señaló que si bien todos son "investigables", las acusaciones en contra de Nadine Heredia son una "jugada" del APRA y del fujimorismo.

Enrique Patriau
Daniel Abugattás recibió a La República para conversar sobre lo que se avecina en el último año del gobierno. Reconoce que para el nacionalismo será casi imposible retener la mesa directiva del Congreso y que, por eso, debería abstenerse de presentar a un candidato propio y apoyar, en cambio, a una lista de consenso. Confirma su alejamiento de la política activa en el 2016. Aunque no lo dice, se le nota el desencanto en el rostro: "No veo futuro a la clase política en general", asegura.
 
 
¿Le ve opciones al nacionalismo para ganar la mesa directiva del Congreso?
Es muy difícil. 
 
¿Por qué?
Primero le diré lo siguiente: las mesas directivas –posteriores a la que yo presidí– cometieron errores. Se interpretó equivocadamente el rol de la Junta de Portavoces y se ha convertido en un órgano ilegal porque asume funciones no contempladas en la Constitución. Es un poder dentro del poder. Con el pretexto de la tolerancia y el consenso, se han traído abajo el trabajo de la mesa directiva. Si se va a seguir en lo mismo, la mesa directiva no servirá para nada.
 
¿Para nada?
Para empezar, se ha alterado la composición de las comisiones. Cuando se conformó la comisión Belaunde Lossio, el nacionalismo, por entonces la primera fuerza, terminó siendo minoría porque se acordó en la Junta de Portavoces que haya paridad de miembros. Con el pretexto del diálogo, se le terminó dando poder a quien el pueblo se lo negó. 
 
¿Qué tiene que ver la Junta de Portavoces con los votos para elegir a la mesa directiva?
Lo que quiero decir es que en los últimos tres años se ha debilitado la posición del oficialismo, su liderazgo. Lo hemos propiciado nosotros mismos.
 
¿Es imposible recuperar ese liderazgo?
En efecto. Ahora, no descarto que algunos de los militantes de mi partido estén conversando. No olvidemos que entramos al último año, el de la farra. Es la época en que el Congreso pierde la vergüenza. 
 
A ver, ¿dice que su partido, para mantener la mesa directiva, está  negociando con legisladores para asegurar los votos?
Puede ser. Lo han hecho otros gobiernos y no sería raro que lo hiciéramos nosotros.
 
¿Y qué clase de negociaciones? ¿Incentivos económicos a favor de ciertas regiones? 
No voy a entrar a ese nivel de detalle porque, gracias a Dios, nunca he participado en esas negociaciones, aunque sé que existen. Los que pueden concretar esa clase de ofrecimientos son los ministros. Se maneja a otros niveles. 
 
Más allá de lo que me dice de la Junta de Portavoces, no va a negar que el nacionalismo pierde influencia por las permanentes sangrías que ha sufrido.
Yo doy por sentado que eso ya se sabe, no estamos descubriendo la pólvora. 
 
De acuerdo, apuntaba que hay otras razones. 
Sí, claro, nosotros hemos entrado en contradicciones que han generado alejamientos desde el año 2012, cuando se fueron Javier Diez Canseco, Rosa Mavila y otros. Cuando uno construye un proyecto para llegar a ser gobierno se tocan las puertas...
 
Se abre la cancha. 
Pero no se puede abrir la cancha para ganar votos y luego cerrarles a todos la puerta en la cara. Ahí hay una incoherencia, muy mal manejada, que nos ha reventado en la cara.
 
¿Y hubo autocrítica?
Ninguna. Ya la salida de Diez Canseco era una alarma importante. Luego vino el descalabro en el periodo anterior, cuando otros diez se fueron porque no pudimos ponernos de acuerdo en quién postulaba a la mesa directiva. No culparía en un cien por ciento a la jefatura del partido porque el comité ejecutivo nacional (CEN), que integro, tampoco hizo gran cosa. 
 
Si ve difícil retener la mesa directiva, ¿el nacionalismo debería presentar a un candidato propio o apoyar a otra lista?
En mi opinión, lo lógico y coherente es apoyar a una lista que represente los valores democráticos.
 
¿Opuesta al fujimorismo?
Que se oponga al fujimorismo. Y si me lo pregunta, ni siquiera deberíamos participar nosotros en la mesa directiva. 
 
¿Ha sugerido esto a sus compañeros de partido?
Se conversó en una reunión en la que había pocos miembros de la bancada. 
 
¿Qué reacción hubo?
Caras largas, porque todavía hay intereses personales de quienes aspiran a ocupar un cargo tan alto, como ser presidente del Parlamento. 
 
Un tema que corre paralelo es el del Partido Nacionalista, que parece decantarse entre las opciones de Daniel Urresti y Ana Jara
Siendo miembro del CEN, no he participado en ninguna reunión ni con Jara ni Urresti en donde podamos evaluar nada de eso. 
 
Urresti ha hecho públicas sus intenciones.
Incluso ha dicho que se reúne semanalmente con la presidenta del partido, Nadine Heredia. Para mí eso es una novedad. Asumo que si tiene esas reuniones semanales es porque tiene su respaldo. No sé si Jara, que actúa con un perfil más bajo, también tiene esas reuniones. Sí llama la atención el mensaje de Urresti y, viendo su comportamiento, es claro que no ha sido gratis. Es como si (Urresti) le estuviera diciendo (a Jara): “mamita, quédate tranquila que yo tengo el apoyo de arriba”. 
 
¿Preferiría a Jara como candidata presidencial?
Le voy a ser honesto. Yo ingresé a la política por la frustración que sentía frente a una clase política que no daba ni para adelante ni para atrás. Y he fracasado en mi intención de poder cambiar algo la situación. Si me pregunta por Jara o por Urresti, eso me suena como si me propusiera a Cantinflas o a Pinocho o a cualquiera. El Perú no puede seguir con una clase política representada por el fujimorismo, Kuczynski, el toledismo y el propio nacionalismo. Estamos en una situación crítica y se necesita un cambio. 
 
El nacionalismo llegó al poder con la promesa de cambio. 
Nosotros propusimos los cambios pero lamentablemente no se han podido dar en la magnitud que se necesitaban, y yo creo que el país ya no aguanta. 
 
¿El nacionalismo fracasó?
Daniel Abugattás ha fracasado. No pude aportar en los temas para los cuales ingresé a la política, como el deporte. También se debieron haber trabajado medidas para generar el empleo, luchando contra la informalidad. Y, sin embargo, el 70% de la economía sigue siendo informal, el mismo porcentaje cuando llegamos al gobierno. No se hizo absolutamente nada para cambiar eso. Hoy leía un artículo de la ministra de Comercio Exterior...
 
Que me parece una linda persona, pero nadie me puede rebatir que la balanza comercial peruana se ha vuelto deficitaria. Promover el comercio no es promover que cada vez vengan más productos subsidiados y nos convirtamos en el banquete de los exportadores chinos o japoneses. En eso es lo que se ha convertido la economía nacional. 
 
Por eso le decía, el programa nacionalista no ha tenido los éxitos que se planteaban en un inicio.
(Piensa) No. Aunque también hay exitosos programas sociales como Beca 18. Pero en fin, la realidad es que se optó por 'mediócratas' y eso nos está pasando la factura. Al haberse implementado el programa económico que proponían el APRA, Kuczynski y Fujimori, todo esto ya se agotó. ¿Y ahora qué? ¿El 2016 qué?
 
Bueno, por lo pronto van a postular los mismos que usted acaba de mencionar. 
Pero la gente ya no se va a tragar el sapo una vez más.

“Sí, me voy a retirar de la política”

¿Se va a retirar de la política?
Sí, y es un acto reflexivo. La clase política peruana es fallida y se le está haciendo un gran daño al Perú. Para representar a 30 millones de peruanos se necesita un discurso coherente con lo que el país necesita.
 
¿Este retiro de la vida política activa incluye su alejamiento del partido, o se mantendrá como nacionalista?
Eso no lo he decidido. Lo que sí puedo decir es que, de aquí a octubre, tendrán que ocurrir muchos cambios para que el nacionalismo pueda tener una propuesta seria. De lo contrario, lo único que le quedará es ver cómo salvar la valla electoral. Yo le deseo lo mejor al partido.    
 
¿Le ve futuro político al partido en el cual todavía milita?
Qué pendeja esa pregunta. Le respondo: No le veo futuro a la clase política en general. 
 
Eso incluye al nacionalismo.
Sí.
 
¿Cuál ha sido uno de los principales errores de este gobierno?
Uno que cometieron otros: no institucionalizar al país. Ahí están los malditos cargos de confianza, donde pones al 'mediócrata', al amigote. ¿Y dónde están los que saben? Arrimados a un lado. Si eso no se arregla, seguirá más de lo mismo. Se deben eliminar los cargos de confianza y apostar por la gente que hay en el Estado. Para eso se necesitan pantalones.
 
¿La investigación a Nadine es una persecución política?
Todos somos investigables pero es una jugada llevada adelante por el APRA y el fujimorismo.
 
“Hemos entrado en contradicciones que han generado alejamientos desde el año 2012 (...) Cuando se construye un proyecto para llegar al gobierno se tocan las puertas, pero no se puede abrir la cancha para ganar votos y luego cerrarles la puerta en la cara a todos”.
 
“Si me pregunta por Jara o por Urresti eso me suena como si me propusiera a Cantinflas o Pinocho o a cualquiera. El Perú no puede seguir con una clase política representada por el fujimorismo, Kuczynski, el toledismo y el propio nacionalismo. Se necesita un cambio”.
 
“Me voy a retirar de la política y es un acto reflexivo. La clase política peruana es fallida y se le está haciendo un gran daño al Perú (...) Tendrán que ocurrir muchos cambios de acá a octubre para que el nacionalismo pueda tener una propuesta seria”.

 

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