Nueve candidatos dicen ‘no’ a militarizar las calles

Polémica. La idea de que el Ejército apoye a la Policía en su labor contra la delincuencia genera uno de los debates más encendidos en la campaña, por su carácter efectista ante un problema social cuya solución es necesaria y urgente.

30 Ene 2016 | 3:07 h

Aunque gran parte de peruanos quiere que los militares asuman labores de seguridad ciudadana, pocos candidatos presidenciales han cedido a esta pretensión. Pese a ser una idea popular, la mayoría no la ha vuelto promesa electoral.
 
 
Preguntados por el sitio web de La República, para su aplicación "Mi candidato ideal", si los militares deben tomar acción en la lucha contra la inseguridad ciudadana, solo cinco postulantes presidenciales dijeron que sí: Alejandro Toledo (Perú Posible), Renzo Reggiardo (Perú Patria Segura), Hernando Guerra (Solidaridad-UPP), y Felipe Castillo (Siempre Unidos). 
 
Nueve candidatos contestaron que los militares no deben tomar acción en esa tarea: Martín Vizcarra, candidato a primer vicepresidente en la fórmula de Pedro Pablo Kuczynski (Peruanos por el Kambio, PPK), César Acuña (Alianza para el Progreso), Julio Guzmán (Todos por el Perú), Verónika Mendoza (Frente Amplio), Daniel Urresti (Partido Nacionalista), Alfredo Barnechea (Acción Popular), Ántero Flores (Orden), Yehude Simon (Partido Humanista) y Miguel Hilario (Progresando Perú). 
 
No respondieron a nuestro sitio web los candidatos Keiko Fujimori (Fuerza Popular), Alan García (Alianza Popular),  y Gregorio Santos (Democracia Directa), que está en prisión mientras es procesado.
 
Para Gino Costa, experto en seguridad del equipo de PPK, la fórmula es reforzar las instituciones hoy involucradas: Policía, Fiscalía, Poder Judicial y el sistema penitenciario. 
 
"No necesitamos que una institución que no está preparada para este problema entre para resolverlo solamente porque la medida de meter a los militares es popular", alegó.
 
Costa sostuvo que las Fuerzas Armadas no han ayudado a resolver el problema de seguridad ciudadana en ninguna parte. "Más bien hay un riesgo de que lo complique", dijo.
 
Recordó la experiencia de México, que involucró a las Fuerzas Armadas en el combate del crimen. "Se calcula 100 mil muertos en la guerra contra el narcotráfico, miles de desaparecidos, gravísimas denuncias por derechos humanos y el problema no está resuelto".
 
"Tenemos fe en la policía nacional y confianza en que lo podrá hacer si resolvemos el problema remunerativo, si le damos la tecnología y los recursos para que pueda hacer bien su trabajo y si enfrentamos con decisión los problemas de corrupción que existen", dijo.
 
Costa expresó que tienen que tomar estas medidas en los próximos cinco años. "Si no lo hacemos, nos vamos al diablo", expresó.

No en delitos comunes

Fernando Andrade, de Alianza para el Progreso, señaló que todo el tiempo las Fuerzas Armadas no pueden participar, sino que pueden ayudar en circunstancias especiales.
 
"Si van a tomar el cruce de La Oroya, antes de que se produzca, como medida de precaución que pueden participar las Fuerzas Armadas", declaró, y rechazó usar las Fuerzas Armadas para delitos comunes. "El crimen organizado es un tema de inteligencia que corresponde a la Policía ", dijo.
 
No obstante, su líder, César Acuña, dijo que es imposible que las Fuerzas Armadas tomen acción en la lucha contra la inseguridad ciudadana.
 
"No es un verdadero o falso, hay circunstancias en que sí se tiene que usar las Fuerzas Armadas. Los comandos decidirán cuándo amerita", sostuvo.
 
 
De hecho Acuña, cuando era alcalde de Trujillo, sí se pronunció a favor de que los militares realicen labores de seguridad ciudadana.
 
Andrade descartó que los militares patrullen con policías. "No estamos en emergencia. Primero que hagan patrullaje policías con serenos", dijo.
 
Félix Murazzo, experto en seguridad de Todos por el Perú, rechazó las propuestas de incluir a los militares en trabajos de seguridad ciudadana. 
 
"No podemos jugar a acierto y error. Los costos de vida que se están dando exigen planteamientos serios", dijo.
 
Murazzo aseguró que darían mayor eficiencia a la Policía en la medida que se resuelvan problemas como el de la logística y el de la capacitación. "Nosotros vamos a garantizar resultados a corto plazo", manifestó.
 
 Para el integrante del equipo de Guzmán, las promesas electorales de militarizar la seguridad ciudadana solo busca aprovecharse de la preocupación de la comunidad.
 
"Nosotros planteamos una acción que se basa en la identificación de las fallas del sistema de seguridad ciudadana. Tenemos 35 formas de acción que son multisectoriales", dijo. 
 
Fausto Alvarado, de Perú Posible, adujo que la propuesta de Alejandro Toledo es que los militares colaboren con la Policía, según estrategias que se definan profesionalmente.
 
"La policía es rebasada por la delincuencia y necesita apoyo en labores que las Fuerzas Armadas puedan hacer sin asumir el manejo", indicó.
 
Para Alvarado, las Fuerzas Armadas apoyarían con maquinarias, equipos o instalaciones que pongan a disposición de la Policía. "Si en un sitio no hay comisaría, instalaciones de las Fuerzas Armadas pueden usarse como tal", afirmó.
 
Sostuvo que no está decidido que los militares vayan a patrullar junto a policías. "Eso debe verse profesionalmente", dijo.
 
Entrevistado para este informe, Dardo López–Dolz, experto en seguridad del equipo de Fuerza Popular, señaló que un eventual gobierno fujimorista reemplazaría con militares a los policías que vigilan el exterior de las cárceles y diversas instalaciones estratégicas para tener más efectivos policiales cuidando las calles.
 
"No es que la fuerza armada vaya a hacer trabajo policial en las calles. Eso es una locura, no tiene ni pies ni cabeza", dijo.
 
López–Dolz destacó que el patrullaje requiere capacidad de interacción con la población. "El grueso de la fuerza armada no son oficiales ni suboficiales sino tropa. No están en condiciones. Ya antes, cuando la fuerza armada patrullaba, había abusos", recordó.

 
Estimó que en el Callao tendría alrededor de 150 policías más patrullando las calles, que actualmente están vigilando el perímetro del puerto. Lo mismo se haría con policías que cuidan Camisea, Las Malvinas y otras instalaciones. Solo se quedarían "uno o dos" policías para efectuar las detenciones.
 
Dijo que es imposible que los militares patrullen las calles. "Los números no dan. Hay muchos más policías que miembros de las Fuerzas Armadas juntas. Solo alcanzaría uno o dos militares por distrito en todo el país", sostuvo.
 
López–Dolz aprovechó para marcar distancia de iniciativas como "Chapa tu choro", de una simpatizante fujimorista. "Eso es salvajismo puro", expresó.

Medida de emergencia

En Alianza Popular, defienden la idea de que militares patrullen las calles. El general (r) Miguel Hidalgo, del equipo Alianza Popular, consideró que esta medida disuadiría a los delincuentes. Sin embargo, duraría solo un año mientras se refuerza a la Policía. Se iniciaría con pilotos en el Callao, San Juan de Lurigancho y Trujillo.
 
"Es un medida de emergencia, buscar ganar tiempo", dijo.
 
"Vamos a establecer áreas geográficas definidas, donde intervendrán las Fuerzas Armadas en apoyo de la Policía; para eso debemos tener información de incidencias delictivas, mapeo de los delitos. Tiene que ser planificado", sostuvo.
 
Destacó que en las fuerzas armadas tenemos una capacidad instalada que se debe usar, y agregó que "el delincuente le ha perdido respeto a la policía, pero del militar tiene otro concepto". Además, dijo que esta medida apunta a delitos comunes. Para el crimen organizado se buscará reforzar todo el sistema de justicia: policías de élite, fiscales, jueces, etc.
 
"Haremos este esfuerzo con apoyo de las Fuerzas Armadas para el delito menudo, para que el que roba la cartera vea que en esa esquina hay un contingente militar y policial observando", señaló Hidalgo.
 
Para César Bazán, coordinador del área de Seguridad Ciudadana del Instituto de Defensa Legal, la propuesta de sacar a los militares a luchar contra la inseguridad ciudadana es meramente efectista.
 
"Los que prometen eso se están centrando en la percepción, reducen el tema  a lo efectista. El impacto que buscan es para las personas; una medida así no tiene efecto esperado en el delincuente", señaló.
 
Óscar Benavides, presidente de la Asociación de Municipalidades y alcalde de Ate, reconoció que varios alcaldes quieren ver a los militares combatiendo el crimen. Sin embargo, dijo que estaría a favor solo en casos muy graves, cuando el trabajo con la Policía y las juntas vecinales ya no funcionen.

Solo en casos puntuales muy graves

Óscar benavides. Presidente, Asociación de Municipalidades del Perú
 
En algunos lugares donde la situación sea muy crítica, podría evaluarse la participación de las Fuerzas Armadas en temas de seguridad ciudadana. Por ejemplo, en el Callao podríamos considerar que debe salir a apoyar.
 
Sin embargo, de buenas a primeras el Ejército no puede salir a las calles con las armas, no está preparado para eso. En Brasil, entró a las favelas, y bajó poco la delincuencia pero la cantidad de muertos fue muy grande. En cambio, en Colombia, hay mayor éxito con trabajo vecinal y más recursos.
 
El Ejército puede participar en cosas puntuales, como emergencias o situaciones muy graves, que ya sean insostenibles, como la de ahora en el Callao.
 
No obstante, primero tenemos que agotar el trabajo con nuestros comisarios y con los vecinos, es decir, con las juntas vecinales. Esta es una fórmula más recomendable. Cuando ya no funciona, ya es una situación crítica.
 
Se puede capacitar al Ejército para que actúe con armas no letales, porque los soldados sí tienen capacitación física, pero no para casos de delitos menores.
 

¿Militares contra ladrones? No, gracias

César Bazán Seminario. IDL-Seguridad Ciudadana
 
En Perú, el 78% está de acuerdo con que las Fuerzas Armadas ayuden a la Policía a poner orden en la ciudad (GFK, octubre 2015). Ante el clamor popular, ¿qué candidato se negaría a respaldar una medida con tanta aceptación? Las razones para estar en contra de que los militares estén en las calles e identificar a políticos populistas que quieren vender sebo de culebra.
 
Las razones para rechazar la propuesta militar son conocidas y han sido repetidas hasta el cansancio por especialistas nacionales y organismos internacionales: los militares tienen una especialidad y entrenamiento diferente, están preparados para enfrentar al enemigo externo y no para proteger ciudadanos, como es el encargo de la Policía. Frente a un enemigo que no usa uniforme, que está multiplicado por miles –como la delincuencia–, las posibilidades de que los militares sumen “daños colaterales” son altas, poniendo en riesgo la integridad y la vida de vecinos y la vigencia de los derechos humanos de todos. El remedio puede ser peor que la enfermedad. 

Delitos siguen aumentando en todo el país

El Observatorio de la Criminalidad, del Ministerio Público y el Instituto Nacional de Estadística (INEI), advierte que los delitos relacionados con la inseguridad ciudadana aumentaron considerablemente en los últimos años.
 
De acuerdo al compendio "Homicidios en el Perú", del Consejo Nacional de Política Criminal, que recoge cifras del INEI, la cantidad de muertes violentas asociadas a hechos delictivos dolosos tiene una tendencia creciente. Pasó de 1 mil 617 casos registrados en el año 2011 a 2 mil 76 en el 2014,  es decir, un incremento de 459 muertes.
 
En tanto, el Observatorio de la Criminalidad registra que el hurto, que se realiza sin violencia, pasó de 43,951 casos que llegaron al Ministerio Público (en todas las fiscalías del país) en el año 2011 hasta 65,100 el año pasado. 
 
El robo, delito que se perpetra con violencia, pasó de 32,265 casos registrados en el Ministerio Público en el año 2011 a 39,809 casos el año pasado.
 
En tanto, los delitos de extorsión que llegaron a las fiscalías de todo el país fueron 3,395 en el año 2011 y ya eran 5,283 casos el año pasado.
 
*El candidato Fernando Olivera (Frente Esperanza) respondió a esta pregunta con algunas especificaciones. Para verlas ingresa aquí.
 

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