Bolsa china se cae y aumenta preocupación en Perú y el mundo

Derrumbe. Plazas bursátiles de América Latina, Estados Unidos, Europa y Asia también tuvieron resultados nefastos, llegando incluso a mínimos de hace 10 años. Pésima jornada arrastró a la baja los precios de los metales, principalmente del oro y el cobre, afectando al Perú y otros países de la región. Economía china no da visos de recuperación.

25 Ago 2015 | 4:30 h

Agencias
 
El miedo –el pánico, incluso– ha gobernado ayer las Bolsas de Valores en todo el mundo, en una jornada llamada como el "Lunes Negro", pues las plazas bursátiles de Estados Unidos, América Latina y Europa fueron arrastradas por el desplome de la bolsa de Shangai (China), que cayó 8,5%, su mayor caída desde febrero del 2007.
 
 
El otro gran índice chino, el de Shenzhen, más centrado en títulos de tecnológicos, ha perdido un 7,7%. En este caso, no hay que irse tan atrás para encontrar un retroceso mayor, pero sí que es de los mayores de este año. Asimismo, la Bolsa de Valores de Lima (BVL) cerró ayer con fuertes pérdidas, pues el índice general bajó un 4,33%, mientras que el índice selectivo retrocedió un 3,98%.
 
"Se dio una venta generalizada de acciones, principalmente en el sector minero, por el derrumbe de los mercados de China", dijo un operador bursátil.
 
En la plaza bursátil de Lima, las acciones del rubro minero que tiene el de mayor peso del mercado, cayeron en promedio un 5,76%, mientras que los papeles de empresas de consumo retrocedieron un 5,87%.
 
El economista Elmer Cuba señaló que esta caída se debe a los temores sobre el futuro del crecimiento chino generados por los datos negativos respecto a la industria del gigante asiático y la devaluación del yuan.
 
El experto informó que también bajaron las cotizaciones de las materias primas a su peor nivel desde 1999 y el cobre, producto clave para el Perú, cayó a su precio más bajo en seis años, por lo cual esta desaceleración china golpearía directamente al país.
 
"Perú se está apretando, pero tiene cómo responder. Una manera de responder, cuando se te caen los precios, es que tú devalúas para seguir peleándola, y también gastas parte de tus ahorros, eso es lo que no ha ocurrido, el Ministerio de Economía y Finanzas ha fallado en sacar parte de los ahorros para gastar", explicó Elmer Cuba.

Reacción en cadena

La semana comenzó teñida de rojo por la preocupación sobre la marcha de la economía china –que las últimas medidas del régimen no han servido para allanar– y como reacción a los descensos del viernes pasado en las principales plazas europeas y estadounidenses.
 
El efecto del desplome de la bolsa china afectó a una de las plazas más representativas del mundo, Wall Street (New York, Estados Unidos), que cerró con fuertes pérdidas y el Dow Jones, su principal indicador, cayó un 3,58%.
 
Pero también los mercados financieros de América Latina se derrumbaron, arrastrando a las bolsas de la región a mínimos de varios años.
 
En Brasil, el referencial Bovespa de Sao Paulo cayó un 3,03%, un mínimo desde abril del 2009.
 
El índice de acciones IPSA, que reúne los 40 principales títulos de la Bolsa de Santiago de Chile, perdió un 2,77%, su mayor caída diaria en dos años, a 3,615.99 puntos.
 
En México, el índice de bolsa IPC recortó pérdidas y terminó con una caída del 1,64% a 41,471.47 puntos, sumando el quinto descenso consecutivo.
 
En Japón, las acciones del mayor índice del país, el Nikkei, han cerrado este lunes con un descenso del 4,61%. El yen, considerado una moneda refugio en tiempos turbulentos, se apreciaba por cuarta jornada consecutiva frente al dólar. 
 
Si el jueves anterior la cotización de la divisa estadounidense llegaba a los 124 yenes, este lunes se ha situado en 120,79 yenes, un golpe para los exportadores nipones.
 
El índice Hang Seng en Hong Kong se ha dejado un 5,17%, un castigo más leve que el de las Bolsas chinas pero igualmente relevante para un selectivo tradicionalmente estable. Las bolsas en Australia, Singapur o Malasia también registraban retrocesos.
 
En Europa, todas las bolsas han seguido el camino marcado por Asia. El Ibex 35 de España ha empezado la sesión con caídas superiores al 6,5% y ha perdido más conforme transcurría la sesión. Poco antes de las dos de la tarde el selectivo se situaba en los 9.860,7 puntos.
 
Las pérdidas también han crecido en el resto de Europa. Las caídas de París (Francia) y Fráncfort (Alemania) han llegado a situarse en el entorno del 5%. Pese al panorama en descenso a corto plazo, Capital Economics advirtió sobre los riesgos de exagerar los movimientos financieros. 
 
"Muchos comentaristas se pelean para ver cuál es el que tiene la predicción más pesimista sobre los mercados emergentes", dijo.

Impacto en la región

América Latina siente el impacto de la desaceleración china desde hace un par de años. En su último informe la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) señaló que la región solo crecería un 0,5% este año y citó a la caída de los precios de las materias primas debido a la desaceleración china como una de las principales causas.
 
Este impacto se ha hecho sentir en los grandes productores de materias primas en la región. Venezuela por el petróleo y Chile por el cobre se encuentran entre los más perjudicados, pero no son los únicos, también está Perú.

Sin embargo, el impacto de la economía china sobre la región no se limita al precio de las materias primas. La devaluación del yuan produjo una caída del real brasileño del 1%, mientras que el peso chileno también sufrió el impacto de las noticias chinas con una caída a su más bajo nivel en 12 años.
 
"Será fundamental ver la capacidad de reacción de cada economía y cómo sustituyen la caída en las materias primas. Países como México pueden sustituir el mercado chino por el estadounidense y por lo tanto tienen más capacidad de reacción. Estos países pueden beneficiarse porque la devaluación de sus monedas los hará más competitivos", dijo a BBC Mundo Kamel Mellahi.
 
 

Materia primas

Los mercados mundiales de materias primas retrocedieron con fuerza ayer, luego de que los mercados accionarios de China reanudaron su caída libre ante las preocupaciones de los inversionistas por la marcada desaceleración económica en el mayor consumidor mundial de metales básicos.
 
El índice de 19 materias primas CRB de Thomson Reuters ha perdido más de 16% en lo que va del presente año.
 
Entre los metales industriales, el cobre y el aluminio tocaron sus niveles más bajos desde el 2009, mientras que el mineral de hierro y los futuros del acero en China cayeron con fuerza y alcanzaron su límite de pérdidas.
 
El cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres llegó a perder 3%, a US$ 4.903 por tonelada, su menor nivel desde julio del 2009. El cobre se ha hundido 22% en el 2015 y se encamina a su tercera pérdida anual consecutiva.
 
El oro también cayó, pero se mantuvo cerca de un máximo de siete semanas ante el desplome del dólar. El oro al contado perdió 0,7%, a US$ 1.152.45 la onza, después de que el metal alcanzó el viernes su nivel más alto desde el 7 de julio.
 
Los granos también se vieron afectados. El maíz llegó a perder poco más de 1%, mientras que el trigo cedió 2%, a cerca de un mínimo en dos semanas.

Claves

Los precios del petróleo caían un 4% ayer, nuevos mínimos en seis años y medio. "Las caídas de hoy (ayer) no tienen que ver con los fundamentos del mercado petrolero. Tiene que ver con China”, dijo Carsten Fritsch, analista del Commerzbank en Frankfurt.

El petróleo Brent retrocedía más de 4%, a US$ 43,51 por barril. Y el crudo ligero en Estados Unidos bajaba un 4,5%, a US$ 38,62 el barril.

Preocupación por desempeño de la economía del gigante asiático

El nerviosismo de los inversores viene alimentado por la preocupación acerca de la economía china, la segunda del mundo, y el temor a que la desaceleración pueda ser más profunda de lo esperado. En el segundo trimestre del año creció a un ritmo del 7%, el más lento desde 2009.
 
El 11 de agosto, el Banco Popular de China (central) anunció por sorpresa una devaluación del yuan, la mayor semanal en 21 años, una medida que las autoridades económicas del país asiático habían descartado públicamente en varias ocasiones con anterioridad. Desde la puesta en marcha de la iniciativa, encaminada a alentar un sector exportador que había sufrido fuertes caídas, los valores en todo el mundo han perdido en torno a los 5 billones de euros.
 
El viernes último, los datos oficiales mostraban una contracción en el sector manufacturero chino en las primeras tres semanas de agosto a un ritmo desconocido desde el estallido de la crisis financiera global.
 
La Bolsa china acumula una bajada superior al 30% desde las fuertes correcciones de julio y se sitúa en mínimos de los últimos cinco meses. Las autoridades no están consiguiendo transmitir a los inversores un mensaje de estabilidad.
 
El director ejecutivo del Fondo Monetario Internacional para Italia y Grecia, Carlo Cottarelli, quiso lanzar un mensaje de tranquilidad. La institución financiera calcula para este año un crecimiento del 6,8% para la segunda economía del mundo. La desaceleración china y la caída de sus acciones son un ajuste “necesario”, por lo que hablar de una crisis “es absolutamente prematuro”, subrayó Cottarelli.

Enfoque

Armando Mendoza
Economista
 
Se veía venir
 
Lo que pasa hoy en el mercado bursátil y cambiario nacional es un nuevo ejemplo de nuestra vulnerabilidad frente a China y sus problemas económicos. Así, sucesos como el desplome de la bolsa de Shanghái o la devaluación del yuan son golpes directos para una economía peruana que ya tenía un año complicado.

Como en película de kung fu, las patadas nos llegan en cadena. Por todo lado, a los problemas bursátiles y cambiarios, agreguemos la caída de precios de las materias primas (el cobre ya llegó a su precio más bajo desde el 2009). Ello impacta en las exportaciones e ingresos de sectores como la minería, afectando la tributación y alimentando el déficit fiscal.

En esta movida global somos otra sardina (o anchoveta) que la marejada arrastró: una economía pequeña, vulnerable y dependiente; que cuando el grande estornuda nos resfriamos. Además, en los últimos años nos dedicamos a reforzar dicha dependencia, ilusionados por el pasado auge de las materias primas. Esta es la enésima evidencia de la necesidad de replantear este modelo económico, cuyas limitaciones y vulnerabilidades conocemos de sobra. Necesitamos generar fuentes alternativas y sostenibles de crecimiento.

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