Atentado en Mánchester: Varios niños entre las víctimas del bombazo de terrorista islámico

Masacre en Manchester. El presunto atacante suicida ha sido identificado como Salman Abedi, nacido en la misma localidad donde perpetró la matanza, segundo hijo de una pareja de refugiados de Libia que huyó de la dictadura de Muamar Al Gadafi.

24 May 2017 | 1:17 h

Nadie sabe que va a una fiesta para encontrar a la muerte. Georgina Callander, de 18 años, reventaba de felicidad porque se reencontraría con su estrella favorita, la cantante Ariana Grande, con la que hacía casi dos años se había fotografiado. El domingo 21 de mayo, un día antes del concierto, Georgina le había escrito a Ariana en su cuenta de Twitter: "¡Emocionada de verte mañana1", en alusión a la presentación en el Manchester Arena. Efectivamente, Georgina Callander disfrutó mucho del espectáculo, pero nunca más volvería a ver a Ariana Grande. Al salir del lugar, las ondas expansivas de la bomba terrorista acabaron con su vida y con el sueño de volverse a fotografiar con Ariana Grande.

Almas inocentes

Georgina Callander es hasta el momento una de las pocas víctimas plenamente identificadas del ataque en Manchester, una de las ciudades más musicales del Reino Unido, ahora sumida en llantos de dolor, gritos de espanto y el incesante ulular de ambulancias y patrulleros. Hasta el momento son 22 los fallecidos y 59 los heridos reportados. Una mayoría está compuesta por adolescentes y niños.

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Georgina Callander estudiaba Enfermería en la universidad de Runshaw, en Leyland, Lancashire.

El presunto asesino sería Salman Abedi, de 22 años, nacido en Manchester, hijo de una pareja de libios que huyó del régimen del dictador Muamar Al Gadafi. Voló al detonar el artefacto que llevaba en el cuerpo, al clásico estilo de los terroristas del Estado Islámico. Todo indica que Abedi era un "lobo solitario", contactado por los extremistas para inmolarse por una causa imposible: la dominación del mundo por una teocracia islámica extremista.

La masacre de Manchester es la peor después que el 7 de julio de 2005, sucesivos bombazos en Londres acabaron con la existencia de 56 personas.

Saffie Rose Roussos, de 8 años, es hasta el momento la víctima más pequeña que ha sido identificada. Estuvo en el concierto en la noche del lunes en compañía de su madre Lisa y de su hermana Ashlee. El estallido las separó: Lisa y Ashlee fueron llevadas a diferentes hospitales, y Saffie Rose a la morgue.

"Saffie Rose era una hermosa niña en todos los aspectos de la palabra. Ella era amada por todo el mundo y su calidez y amabilidad se recordarán con cariño. Era tranquila y tenía un toque creativo", dijo  Chris Upton, el director de la escuela primaria Tarleton Community, en Lancashire,  donde estudiaba la víctima.

Majid Khan, de 22 años, quien estuvo en el concierto, relató al diario "The Guardian": "Una gran explosión parecida a una bomba despertó a todos  y entonces comenzamos a buscar cómo escapar del estadio. Todos querían salir del lugar al mismo tiempo".

Erin McDougle, de 20 años, declaró al mismo diario: "Hubo un fuerte golpe al final del concierto. Las luces ya estaban encendidas, así que sabíamos que no era parte del espectáculo. Al principio pensamos que era una bomba. Había mucho humo. La gente empezó a agitarse. Cuando llegamos fuera del estadio había docenas de camionetas policiales y bastantes ambulancias".

Una madre de familia, Emma Johnson, que asistió al espectáculo con sus dos hijas, dijo que estuvo a 4 metros y medio del lugar de la explosión: "Sucedió cerca del lugar donde vendían los recuerdos del concierto. Había cadáveres por todas partes. Vi los restos de un torso y los pedazos de un cuerpo". Ella cree que se trataba de lo que quedó del terrorista Salman Abedi.

Según el periódico "The Telegraph", el hermano mayor de Salman Abedi, Ismail Abedi, es tutor de una escuela del Corán en la mezquita de la localidad de Didsbury. El imán del lugar afirmó que Salman Abedi, quien solía vestir el atuendo islámico, le mostró su "cara de odio" cuando ofreció una charla sobre la amenaza que implicaba el Estado Islámico.

Todos buscan

El presunto terrorista es el  segundo de cuatro hijos, nacido en 1994. Estudiaba en la Universidad de Salford.

La policía de Manchester confirmó que ha detenido a un hombre de 23 años relacionado con la matanza en el estadio, pero todavía no lo ha identificado para no entorpecer las investigaciones.

"Este es un momento muy triste, ha muerto John Atkinson, un joven increíble tan amable y reflexivo que el mundo se ha perdido", escribió Tracey Crolla en la cuenta de Facebook de su amigo de 28 años, la tercera víctima identificada hasta el momento.

"Acabo de escuchar que uno de mis mejores amigos, a quien conocí desde que era un niño, falleció anoche", apuntó otra amiga, Nana Julie Mills.

"Mis pensamientos y oraciones para toda tu familia y para las otras 22 personas que perdieron la vida", escribió otro amigo de John Atkinson, Lee Paul.

La confusión todavía reina en Manchester. Los padres de familia y los seres queridos de al menos medio centenar de asistentes al concierto de Ariana Grande apelan a las redes sociales para lanzar mensajes en busca de hijos, sobrinos, nietos, hermanos...

Para facilitar la búsqueda de los desaparecidos publican las fotografías de estos.

Hasta el martes Jordan Howe buscó en todos los hospitales de Manchester a su madrastra Alison Howe, de 44 años, desaparecida con su amiga Lisa Lees. "Ya no hay más hospitales dónde ir. Temo lo peor. Pero todavía tengo esperanzas, al final de todo", dijo Howe.

La hija de Alison, Sasha Howe, declaró que su madre y amiga de la familia, Lisa Lees, habían ido al estadio para recoger a sus hijas después del concierto. Las dos niñas habían sido encontradas, pero Lees y Howe seguían desaparecidas. "No hemos oído nada de ellas", expresó Sasha.

Paul Dryhurst declaró que estuvo en el concierto con su hermana Claire Booth, de 34 años, con la hija de esta, Hollie, de 11 años, y con Kelly Brewster, de 32 años.

"La explosión hirió gravemente a Claire y Hollie. A Claire le partió la mandíbula y a Claire le rompió las piernas. Pero perdimos de vista a Kelly. No sabemos nada de ella", declaró Paul Dryhurst.

El miedo no se ha disipado.

Las fuerzas del orden se han desplegado por toda la ciudad ante el anuncio de más ataques terroristas.

Sin embargo, los ciudadanos de Manchester, la ciudad de la música rock y pop por excelencia, desafían a los terroristas y han salido a las calles para solidarizarse con las víctimas.

Por su parte, la cantante Ariana Grande regresó a Estados Unidos visiblemente afectada.

"Destrozada. Desde el fondo de mi corazón, lo siento mucho. No tengo palabras", escribió en su Twitter.

Ciudadanos desafían a terroristas

Decenas de miles de personas asistieron hoy a una vigilia en el centro de Manchester (Reino Unido) en homenaje a las víctimas del atentado suicida cometido anoche a la salida de un concierto lleno de jóvenes, que causó 22 muertos -algunos menores- y 59 heridos.

Durante el acto, organizado delante del Ayuntamiento, varios políticos locales y el jefe de la Policía, Ian Hopkins, condenaron el ataque perpetrado en el estadio Manchester Arena, que reivindicó el grupo yihadista Estado Islámico (EI), y destacaron la fortaleza de la gente de esta ciudad del norte de Inglaterra.

Hopkins, que dirige la investigación sobre el suceso, fue muy aplaudido cuando agradeció su labor a los servicios de emergencia y también "a los ciudadanos de pie" de esta ciudad del norte de Inglaterra, que acogieron en sus casas a las personas extraviadas o que buscaban a sus seres queridos.

"Los residentes del área metropolitana de Manchester han demostrado al mundo su compasión", afirmó.

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