Lluvias en el Perú: desborde del río Piura generó temor en la población de Catacaos

Mientras en Tumbes persistente precipitación pluvial, acompañada de truenos y relámpagos, alarmó a pobladores que temen un posible desborde del río Tumbes. En Olmos y Chulucanas, dos personas murieron ahogadas tras ser arrastradas por ríos al pretender cruzarlos a nado.

1 Abr 2017 | 5:25 h

Cuando parecía que el caudal del río Piura descendía progresivamente dando un respiro a los pobladores del Bajo Piura, ayer el aumento de su caudal nuevamente volvió a generar caos y pánico a más de 80 mil pobladores del distrito de Catacaos.

La amenaza inició desde ayer en la madrugada, cuando el caudal alcanzó 1200 m3/s y los caseríos de Pedregal Chico y Pedregal Grande fueron los primeros en inundarse. El miedo se apoderó de los pobladores que comenzaron a abandonar sus casas.

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El Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) ya había advertido que en horas de la tarde de ayer se esperaba una nueva creciente del río. Y así sucedió, a las 6:00 p.m. el caudal llegó a 2079 m3/s.

Por ello las campanas de la Catedral de la Villa Heroica se oyeron en todo el distrito, una vez más el terror se apoderaba de miles de pobladores que iniciaron la evacuación, mientras otros prefirieron esperar y enfrentar la furia de la naturaleza.

El alcalde de Catacaos, Juan Cieza Sánchez, informó que su distrito podría ser devastado aún más, ya que podrían romperse tres diques por donde el agua ingresaría con más facilidad a todo el distrito.

Asimismo criticó a las autoridades del Gobierno Regional de Piura, ya que desde el último desborde –hace seis días– hubo tiempo para reparar los diques; sin embargo, no se hizo, porque según dijo, la entidad regional no cuenta con la logística para ingresar a esos puntos críticos.

“Las consecuencias de un nuevo desborde serían catastróficas para todos, por eso pido a los vecinos que abandonen sus casas y se trasladen a la carretera Panamericana hasta encontrar nuevos refugios”, expresó.

Refugios copados

De otro lado, la autoridad edil informó que todos los refugios instalados en Catacaos ya se encuentran copados con 12 200 personas, entre niños y adultos. Por ello indicó que en las próximas horas coordinarán con los directores de más colegios para acondicionar nuevos refugios.

En horas de la tarde, luego que el caudal superara los 2000 m3/s, algunos caseríos del Medio Piura también sufrieron las consecuencias del desborde. Los principales afectados fueron Miraflores, Río Seco y Los Ejidos.

Cabe señalar que la alerta de evacuación también fue dirigida a los moradores que viven en la margen derecha e izquierda de la ciudad; es decir, para los habitantes de Piura y Castilla que se encuentran asentados a inmediaciones del malecón, así como a los pobladores del Medio y Bajo Piura.

En Tumbes

La población de Tumbes volvió a ser sorprendida por una fuerte lluvia que estuvo acompañada de truenos y relámpagos, la cual empezó a las 5:00 p.m. del jueves y se prolongó hasta la madrugada de ayer.

Los barrios Bellavista y San José, que están en la parte baja de la ciudad, se inundaron una vez más afectando a la población. Asimismo el mercado Central sufrió las consecuencias de la precipitación, los comerciantes hicieron denodados esfuerzos para evitar que su mercadería se pierda por el ingreso del agua a los puestos.

El aguacero también se registró en la provincia de Contralmirante Villar, donde se reportaron deslizamientos de tierra en la carretera Panamericana, donde se obstruyó el paso de vehículos.

De acuerdo a informaciones del COER, las lluvias incrementaron el caudal del río Tumbes a niveles que superan su estado crítico y podría desbordarse. El caudal supera los 832.47 m3/s, de acuerdo al reporte de la estación El Tigre.

Este caudal representa un aumento superior al 60% respecto a lo reportado en la víspera (585 m3/s) y de más del 100% en relación al caudal promedio histórico (408.5 m3/s).

Si las lluvias persisten en esta región existe el riesgo de posibles inundaciones en áreas agrícolas de El Prado, Pampas de Hospital, San Jacinto, Tacural y la propia ciudad de Tumbes. La misma situación de peligro hay en las provincias de Zarumilla y Contralmirante Villar ante la probable activación de quebradas.

Alarma en Castilla

Una nueva crecida del caudal del río Piura sería catastrófico para moradores del sector Monterrico de la urbanización Miraflores, en el distrito de Castilla. Son 850 familias que aún permanecen desde el lunes en medio de las aguas turbias, cuando se desbordó el río por esa zona.

Vecinos cuestionaron a las autoridades locales que no se han preocupado por descargar esas aguas, para prevenir otra desgracia y evitar posibles enfermedades.

Mario Gallardo, morador del sector Monterrico, denunció que el recurso hídrico se ha acumulado en las viviendas y en los edificios multifamiliares. “Durante la tragedia, los pobladores afectados tuvieron que evacuar por sus propios medios para salvaguardar sus vidas. No hemos tenido apoyo de ninguna autoridad local o regional”, afirmó.

Refirió que cuentan con motobombas pero no tienen la capacidad para erradicar las enormes lagunas.

Dos muertes más

El incremento del caudal del río Tocto en el distrito de Olmos (región Lambayeque) cobró una nueva víctima. Se trata de Adán Crisanto Parra (45), quien junto a su hermano intentó cruzar el río para conseguir alimentos. Lamentablemente Adán fue arrastrado por la fuerte corriente, mientras que su hermano logró salvarse.

De inmediato, pobladores de la zona iniciaron una intensa búsqueda, pudiendo hallar el cuerpo de la víctima a diez kilómetros de donde desapareció.
Mientras que en Chulucanas (Piura), el agricultor Jesús Peña Santos, natural del caserío Santa Rosa, distrito de Salitral, provincia de Morropón, murió ahogado tras ser arrastrado, junto a su amigo, por las aguas del río Serrán luego de intentar cruzarlo a nado. El cuerpo del occiso fue encontrado aguas abajo.

Nace bebé en medio del dolor

La furia de la naturaleza ha traído dolor y desconsuelo entre las familias piuranas. Sin embargo, en el seno de una familia damnificada nació una niña de madre cataquense que fue rescatada tras el desborde del río Piura.

Se trata de la pequeña Luz Esperanza que trajo al mundo María Gonzales, quien actualmente está albergada con sus familiares en el patio de la institución educativa José Carlos Mariátegui del asentamiento humano Tacalá en Castilla.

La niña símbolo de la esperanza nació ayer en horas de la mañana en el Centro de Salud de Tacalá con un peso de tres kilos. Está en perfectas condiciones de salud.

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