“Los intereses económicos impiden un régimen que evalúe las fusiones” | VIDEO

La situación del mercado peruano y la experiencia de economías más desarrolladas hacen que sea muy necesario modificar la ley de libre competencia, esto para promover la inversión de los medianos y pequeños, que son quienes sostienen la economía nacional. Santiago Roca considera un error pensar que el mercado por sí mismo corregirá sus fallas y se requiere de un agente promotor de la competencia que esté empoderado, que intervenga con decisión y en actitud preventiva, algo que el Indecopi no demostró.

17 Sep 2016 | 19:00 h

En el Perú no se regulan las fusiones de las empresas. ¿Cuál es su visión al respecto?

Para que el Perú mantenga su ritmo de crecimiento y lo haga de forma sostenida, aparte de la estabilidad macroeconómica, se requiere que los mercados funcionen bien, y eso necesita reformas, que incluyen reglas de la libre competencia, ahí se encuentran aquellas que sancionan conductas anticompetitivas y aquellas que permiten balancear estructuras económicas. Cuando están demasiado concentradas se generan problemas en el funcionamiento de los mercados, es decir, la eficiencia de los mercados se altera, porque se puede producir más si es que no hubiera esa estructura concentrada, o se puede mejorar el nivel de bienestar general de toda la ciudadanía. Las reglas de competencia ayudan a hacer los mercados más eficientes, que funcionen mejor, que se mejore la eficiencia productiva y asignativa de los recursos.

Es el Indecopi al que le corresponde velar por el cumplimiento de las reglas de competencia. ¿Cómo evalúa la tarea realizada?

Generalmente las autoridades de competencia tratan de prevenir estructuras de mercado demasiado concentradas que pongan en peligro la llegada de nuevos competidores, previenen la práctica de conductas anticompetitivas, ese es su rol principal. Además, su segundo objetivo es promover el crecimiento de las pequeñas empresas, facilitar el acceso a inversiones con mayor seguridad. En el Perú la autoridad de competencia carece de objetivos claros, piensan que el mercado funciona solo, y se olvidan de que las ineficiencias del mercado son la tarea que el Indecopi tiene que enfrentar, tienen un manejo muy pasivo, no cumplen su función de detectar estructuras anticompetitivas, no están mirando las colusiones existentes, su creencia es que el mercado por sí solo se va a regular. En ningún país moderno, sobre todo los que forman parte de la OCDE, existe esa orientación, ellos buscan que el mercado funcione mejor. Están atentos para actuar frente a fusiones que podrían poner en peligro la estabilidad del mercado o, por el contrario, cuando hay muchas pequeñas empresas en un mismo sector, ya les están recomendando que se fusionen. Ese es el rol de las agencias de competencia, buscar que las pequeñas empresas crezcan o regular a las grandes empresas que tienen la intención de acaparar todo un mercado y aplicar prácticas explotativas. Tienen una actitud proactiva, de prevención y balance. Contrario a lo que algunos creen, no es caro ni complicado aplicar e implementar un régimen de revisión de fusiones. Es más difícil y costoso perseguir carteles o promover políticas de competencia. El aprendizaje y la ejecución es más rápido, ya que las partes colaboran brindando información para obtener la autorización de la fusión. Los procesos son claros y transparentes, existen guías y manuales técnicos que aseguran la credibilidad del sistema y, además, las autoridades coordinan y cooperan en casos regionales o bilaterales al tener sistemas similares.

De hecho, la OCDE, en un primer informe, ya recomendó que se debe modificar la ley de competencia para regular las fusiones. Entiendo que usted está a favor de seguir estas recomendaciones...

Yo creo que sí debe haber, no porque la OCDE lo solicite, sino porque es un instrumento que da confianza a los inversionistas. Si no hay una norma que revise las grandes fusiones, yo inversionista mediano no tengo confianza en poner mi dinero en un sector en el que se fusionan tres y aniquilan mi inversión. En los países desarrollados, el mecanismo de revisión de fusiones promueve las inversiones de los pequeños y medianos empresarios, que se sienten confiados en que si algunos se quieren coludir o fusionarse para dominar el mercado con el fin de explotar a los consumidores deberán pasar por una regulación. En el Perú, los intereses económicos han impedido la instauración de un régimen que evalúe los efectos de las fusiones y adquisiciones dominantes. Se viene impulsando un modelo económico que se hace de "la vista gorda" ante las prácticas anticompetitivas existentes y que favorece las concentraciones empresariales sin que importen sus efectos sobre la competencia, los otros productores, los consumidores y el daño al interés económico general.

Al menos al Estado le debería importar...

El Estado sí debería estar interesado en promover la eficiencia, y está demostrado que cuando hay posición de dominio abusiva o concentración de mercado se generan conductas explotativas y pierde el consumidor, estas reglas son proeficiencia y proinversión, basado en medianos y pequeños.

Ese es justamente el gran problema de los monopolios, que traen consigo que el dominante realice prácticas abusivas. ¿Por qué si es tan fácil de entender el Gobierno no se da por enterado?

En todas las leyes de competencia en el mundo, se sancionan los acuerdos entre empresas que se coluden para fijar precios, dividirse el mercado, y el abuso de la posición de dominio. No se sanciona que una empresa domine el mercado, pero sí el abuso e impedir el ingreso de otros; además, el tercer capítulo de todas las leyes de competencia es el control de fusiones y concentraciones que sobrepasen una estructura de mercado grande, es un mecanismo de prevención a las estructuras dominantes para que la autoridad de competencia empoderada la evalúe, permita o dé las condiciones. Es una revisión excepcional para las operaciones que pongan en peligro la competencia misma, estudios en los que se ha opinado sobre las fusiones dicen que es muy positivo, los ahorros generados a los consumidores son importantes y la productividad se incrementa.

Este Gobierno anunció que fortalecerá el Indecopi. ¿Incluir un control de fusiones sería el primer paso?

Tiene que modificarse la ley de competencia, eso es seguro. Hay varios proyectos, incluso uno modelo que ofrece la UNCTAD (Conferencia de las Naciones Unidas Sobre Comercio y Desarrollo), para que los países incorporen un capítulo de fusiones en sus leyes. Lo que ocurre es que, desde hace 20 años, los intereses de los grandes perjudican a los medianos, y ahora dominan el mercado y producen menos y venden más caro. En el Perú la autoridad de competencia actúa como administradora de justicia, tiene que resolver decenas de demandas de los consumidores, el Indecopi es el árbitro. En Estados Unidos, la autoridad de competencia no está resolviendo casos, está viendo el mercado para detectar carteles, no actúan por denuncia de terceros, sino de oficio y lo hacen muy bien. En el Perú el mecanismo de justicia ha sido el Indecopi, eso le hace perder su rol de principal velador del buen funcionamiento del mercado.

¿Cómo se afectará la economía si no se hace un cambio en el corto plazo?

Esta situación ya es perjudicial ahora. Miren ustedes lo que está pasando en los sectores en los que las empresas se han fusionado, el costo del crédito subió, los competidores desaparecen, aquí hay mucho "dejar hacer, dejar pasar", pero eso no es así, hace falta un mecanismo de control de estructuras, como en todas partes del mundo. Si queremos construir un país moderno, tenemos que mirar lo que pasa en el resto de países.

GABRIEL RAMOS

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