La pesca artesanal en peligro

producción. Pescadores del litoral norteño advierten que actividad de las grandes embarcaciones afecta la disponibilidad de pescado para el consumo humano. Viajamos a Chimbote y recogimos sus impresiones y sus preocupaciones por el Decreto 011, que asegura dará mayores licencias a la gran industria de la pesca.

7 Ene 2017 | 19:00 h

A más de 300 kilómetros de Lima se encuentra el desembarcadero artesanal de Chimbote, uno de los puertos pesqueros más importantes en el país y desde donde 2.000 pescadores zarpan en búsqueda de pejerrey, perico, caballa, bonito y otros recursos de nuestro litoral.

Provistos de sus aparejos de pesca, estos hombres esperan encontrar abundante pescado que luego llegará a la mesa de los hogares chimbotanos y de todo el país.

Sin embargo, los pescadores miran el litoral peruano con preocupación desde hace unos años. La pesca, que antes les demandaba solo horas, les está tomando días. Así comentó Víctor Quiñónez Chávez, pescador artesanal de dicho puerto.

"A veces, uno sale a navegar y con las justas encontramos 10 kilos de pescado; teniendo capacidad de pescar hasta 100 kilos. Salimos a pescar a las 2 de la tarde y regresamos a las 5 de la mañana del día siguiente. Se duerme en el mar con la esperanza de encontrar pescado y no siempre sucede", contó el pescador.

Al ser un oficio tan ancestral, Víctor Quiñónez quiso creer en su momento que solo se trataba de mala suerte de pescador. Sin embargo, la actividad de las embarcaciones industriales le generó mayor preocupación.

"Las lanchas industriales están ocasionando un daño terrible porque, al pescar anchoveta, agarran el pescado blanco y se lo llevan a la harina. Eso crea escasez de pescado y atenta contra la economía del pescador artesanal", comentó.

Como se recuerda, en noviembre arrancó la segunda temporada de pesca de la anchoveta, la cual espera alcanzar los 2 millones de toneladas de dicho recurso.

Abierta la temporada, las embarcaciones industriales zarpan a lo largo del litoral en busca de los cardúmenes de la anchoveta que luego será destinada a la harina y las conservas de pescado. Años atrás, el fenómeno El Niño apartó dicho recurso de nuestro litoral.

Este año, el Instituto del Mar del Perú (Imarpe) informó que las condiciones del mar están entrando a una etapa de normalización y, por consecuencia, la anchoveta está retornando a nuestro mar.

Lorenzo Macedonio, secretario general del Sindicato de Pescadores de Chimbote y Anexos, reconoce que los industriales pueden hacer daño a la pesca artesanal dentro de su propia actividad.

"Las especies no saben de fronteras. Nosotros, los industriales, llegamos hasta la milla 5 y lanzamos las redes. En esos lances, caen otras especies como la cachema, la merluza y demás pesca de consumo. Eso lo regresamos al mar", acotó.

Macedonio estimó que esta situación podría agravarse si es que el Ministerio de la Producción aplica modificaciones para el ordenamiento pesquero del recurso anchoveta.

La distribución de esta pesquería, normada por el Decreto 011, establece la intangibilidad de las 5 primeras millas para la pesca artesanal. De la milla 5 a la 10 está reservada para embarcaciones de menor escala; mientras que los barcos industriales deben pescar fuera de las 10 primeras millas.

La norma de judicializó y los industriales optaron por ingresar más allá de los establecido por dicho decreto.

Esta semana, la Corte Suprema resolvió finalmente el caso del Decreto 011 y dio la razón a los industriales, permitiéndoles oficialmente ingresar hasta la milla 5 para pescar el recurso.

Bajo esa perspectiva, Madeconio considera que modificar el Decreto 011 solo causará daños a las menores embarcaciones.

"Nosotros los industriales somos conscientes. Sabemos que deberíamos estar pescando fuera de las 10 millas. La anchoveta solo entra a las primeras millas para su etapa reproductiva y luego sale. Ahí es donde debemos pescarla", explicó Macedonio.

Habla el ministerio

El ministro de la Producción, Bruno Giuffra, reafirmó su posición sobre los efectos que tuvo esta norma. "Si le preguntas a cualquier persona medianamente conocedora del tema te va a decir que el Decreto 011 no sirvió para beneficiar a la pesca de consumo humano directo. Su modificación solo representará hacer algo que ya se viene haciendo en el litoral y que es permitir el ingreso de los industriales hasta la milla 5", indicó.

Cabe destacar que el Ministerio de la Producción también plantea poner en marcha las denominadas "Ventanas de penetración". Mediante este mecanismo, las embarcaciones industriales tendrían algunos espacios dentro del litoral para ingresar más allá de su terreno permitido para la pesca de la anchoveta.

Esta propuesta se realizaría, según el sector, en la zona sur del litoral. Teniendo en cuenta que en las primeras millas también se encuentran otros recursos marinos, los pescadores de Chimbote consideran que esta medida atentará contra las especies que residen en esta zona y que alimentan la pesca artesanal.

Segunda temporada

Otra preocupación planteada por Macedonio es el porcentaje de anchoveta que queda enmallada durante la segunda temporada de pesca de anchoveta.

"Cuando pescamos anchoveta, los ejemplares más pequeños se quedan atrapados en las redes de pesca. Desde noviembre hasta ahora, se ha calculado que son 700 mil toneladas métricas las que se quedan enmalladas. Esas son anchovetas que matamos y que comprometen el futuro", explicó.

Rolando Coral, representante del Centro de Investigación y Asesoramiento Pesquero y Ambiental (Ideapesca), refirió que las condiciones del mar no ameritaron abrir la temporada. "Si la presencia de juveniles es generalizada, automáticamente se cierra todo.

Solo se justifica el cierre de zonas si es que la presencia de juveniles se registra en una zona. Solo en Chicama, por ejemplo", recalcó.

Sobre el particular, el ministro Bruno Giuffra descartó que se trate de una depredación del recurso.

"Hemos cerrado 57 zonas de pesca y con eso evitamos la pesca de juveniles. Es más, hemos aplicado una nueva ley de descartes que me permite saber casi al instante dónde es que se encuentran los ejemplares juveniles. Si es que una flota industrial me reporta las juveniles, no se le sanciona y automáticamente cierro esa zona", comentó.

La preservación de la anchoveta es fundamental, no solo para nuestra alimentación. Especies como la cachema, bonito, jurel y lobos marinos se alimentan de ella.

Asimismo, la actividad de la pesca constituye una gran fuente de generación de trabajo. Se calcula que solo para la pesca dedicada al consumo humano directo, este oficio puede emplear hasta 195 mil peruanos.

HERNAN HERNANDEZ

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