Pablo Sánchez

“No se ha aprendido la lección del caso Montesinos”

Fiscal de la Nación. Fue coordinador de las Fiscalías Especializadas en Delitos de Corrupción entre el 2001 y 2005. Abogado por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Doctor en derecho por la Universidad de Valencia, España. Docente universitario.

Maritza Espinoza

Domingo, 11 de Febrero del 2018

El fiscal Pablo Sánchez tuvo un rol protagónico en los juicios a Vladimiro Montesinos por Barrios Altos y La Cantuta, por los que el asesor de Alberto Fujimori fue condenado a 25 años de prisión. Hoy, convertido en Fiscal de la Nación, ha tenido que conducir el trabajo fiscal en el mayor caso de corrupción de los últimos años, Lava Jato, y también los ataques de cierto sector del fujimorismo que ha llegado al punto de intentar destituirlo. ¿De qué tienen miedo?, se pregunta él en esta entrevista que tuvo lugar en su despacho, en medio de las coordinaciones para el próximo interrogatorio a Jorge Barata.

Este es su último año de gestión, que ha durado tres años y medio, si contamos el tiempo en el que estuvo de interino… ¿Cuál es su balance?

Creo que el balance es bastante positivo. No solo por los casos emblemáticos que ya se conocen, sino porque, además, como imagen y posicionamiento ante la colectividad estamos muy bien. Tenemos un porcentaje de aprobación del 35%. Nunca habíamos llegado a esa cifra.

De las fiscalías especializadas que se han creado o reforzado durante su gestión, la anticorrupción ha sido la que ha hecho más noticia…

Con razón y con justicia, porque los temas que se han estado investigando y las personas involucradas en ellos son bastante conocidas en el ambiente político. Eso ha hecho que los ojos hayan estado puestos en el trabajo de la fiscalía.

Y le ha tocado la papa caliente de los últimos años, después del fujimorismo…

¡Es que tengo una suerte para estas cosas! (risas). Me tocó ver los juicios de Montesinos hace varios años, y eso generó experiencia en el tratamiento de estos casos. Eso me permite orientar el trabajo y las estrategias internas y externas que se tienen que seguir. Y la experiencia, además, te permite conocer cuándo te están diciendo la verdad y cuándo te están mintiendo.

Se debate si toda la corrupción que se destapó en los noventa es más o menos grave que esto que estamos viendo, ¿cuál es su percepción?

Yo creo que es más grave lo de ahora. Más amplio. El esquema montesinista era un solo gobierno, un grupo de personas con pocos jefes. Ahora son varios gobiernos que se investigan, se traspasan las fronteras y, además, implica a muchos funcionarios del Estado y cantidades ingentes de dinero y a empresas extranjeras, lo que no había antes.

En el fujimontesinismo se vio no solo corrupción económica sino también de instituciones. En ese sentido, ¿también es más grave este caso?

También, porque los contratos que se han hecho han generado ingresos indebidos para las empresas y para gente de los gobiernos anteriores. Han comprometido a muchos funcionarios del Estado. Un dinero que debió ser destinado a obras públicas, a gente pobre, se destinó a otros bolsillos. No se ha aprendido la lección del caso Montesinos. No se aprendió nada, lo que significa que tenemos que empezar nuevamente de cero.

Lava Jato ha sido el tema que ha dominado el trabajo de la fiscalía el último año. ¿Cuál es su balance objetivo, se ha avanzado lo que debió avanzarse?

Yo hubiera querido que se avanzara más, pero el sistema en sí no ha permitido que se cuente, desde un comienzo, con un mayor número de fiscales o mayores apoyos logísticos. Hemos avanzado todo lo que hemos podido.

Los críticos de la fiscalía dicen: en un año de Lava jato no tenemos, no digamos una sentencia, sino procesados en curso…

Es que no conocen el procedimiento. Los procesos aquí demoran dos, tres, cuatro, cinco años. En este caso, nos hemos demorado un poco menos y espero que este año se dicte por lo menos una sentencia. La gente quiere que, porque hay una denuncia, porque un señor dice una cosa y ya están las pruebas, ya, hay que condenar. No, no es así. Hay que seguir ciertos procedimientos preestablecidos y principios…

Dice que este año habrá por lo menos una sentencia. ¿Cuál de los casos está más cerca? ¿El de Toledo, tal vez?

Si yo digo que sí, van a decir: ya está, está direccionando la opinión. Yo estimo que por lo menos va a haber una sentencia este año. De un caso importante.

El testimonio de Jorge Barata es clave. Sin embargo, hay el temor, porque ya lo ha hecho antes, de que podría ocultar información. ¿Cómo neutralizar eso?

Eso ya es estrategia de cada fiscal, sobre todo los que llevan la investigación y que son los que van a preguntar. Ellos conocen mejor el caso que yo mismo, de tal manera que verán cómo extraen la información que necesitan para sus casos y, quizá, para abrir nuevos casos.

¿Cómo toma el hecho de que la procuraduría, justo ahora que está próximo el interrogatorio de Barata, insista en el tema de las reparaciones?

No ha sido algo muy oportuno quizá y yo espero que el procurador explique mejor cómo llega a esos montos. La idea es que no se dificulten de ninguna manera los trámites que estamos haciendo nosotros en la investigación.

¿Qué es más importante: las millonarias reparaciones del Estado o que se sepa la verdad de la corrupción?

Que se sepa la verdad de la corrupción. En el tema de las reparaciones somos campeones. Se fijan montos muy elevados y nunca se pagan. Yo prefiero irme por el lado de la responsabilidad.

El juez Concepción Carhuancho ha devuelto el cuadernillo de extradición del presidente Toledo. ¿No es una crítica tácita al trabajo de la fiscalía?

Es un tema de formas. Lo que ha hecho el juez Carhuancho es decir: “Precise mejor que el señor Toledo ya no tiene antejuicio”. Porque lo que hizo el fiscal fue presentar el cuadernillo y luego presentó otros elementos de prueba. El juez le dice: “¿Sabe qué? Ordéneme mejor la prueba”.

Hay gente que, en el caso de los Humala Heredia, piensa que ocho meses de prisión son excesivos. ¿No se ha estado abusando del pedido de carcelería preventiva?

Los fiscales hacen el pedido de prisión a los jueces, los jueces llaman a una audiencia, escuchan a las partes y deciden. No es un tema propio de los fiscales. Acá no hay una consigna para meter preso a todo el mundo, de ninguna manera. El fiscal actúa de manera independiente. Lo que busca es asegurar que las personas estén presentes para la diligencia judicial. Yo espero que pronto el fiscal (Germán) Juárez formule la acusación, se vaya a juicio y se esclarezca todo. Un juicio público y oral para que la gente vea cuáles son las pruebas en contra de los señores y también cuál es la sentencia judicial. Ahora se dice mucho que todo está en manos de la fiscalía. Ya pues, que pase al Poder Judicial para que ya vean cómo los jueces imparten justicia.

Desde el otro lado, se dice que los Humala Heredia están presos por los dichos de (Marcelo) Odebrecht, pero que lo mismo ha dicho sobre Keiko Fujimori y Alan García y estos no están presos.

El peso probatorio es distinto. Además, no solo tienen que ver las pruebas, sino también los peligros procesales. Hay más elementos de juicio de un caso que en los otros casos. No se puede medir de la misma manera, por lo menos ahora.

Está pendiente un pedido de destitución en su contra plantead por los congresistas Salaverry y Vilcatoma, que parece haber pasado al olvido.

Bueno, yo espero que quede en el olvido…

Y ahora que Fuerza Popular perdió mayoría, se podría decir que ya no tiene el peso para conseguir su destitución….

Además, no hay sustento. Creo que fue un exceso de los señores congresistas. En verdad, si uno analiza fríamente el tema de los fundamentos de la denuncia, no hay argumentos a favor. Por eso es que eso me tiene tranquilo.

¿Ha sido un intento de amedrentamiento?

Yo creo que sí. Yo lo he vivido. Pero entiendo la posición de ellos, obviamente no la comparto, pero el tema ya quedó atrás. No sé si van a seguir con el asunto ese, pero lo que yo quiero es dedicarme a mi trabajo, y la verdad es que esto sí me ha quitado tiempo.

¿Siente que hay una intención de sabotaje en estas denuncias?

No diría sabotaje. Quizá se han sentido afectados por el tema de las investigaciones, pero fíjese, quien no ha hecho nada, ¿por qué tiene temor? Si no he hecho nada, ¿por qué tengo miedo de la investigación? Ahora, si tienen temor es porque algo pasa…

Le quedan seis meses de gestión y su trabajo sigue marcado por el tema de Lava jato. ¿Qué medidas quedan por tomar en este tema?

Estamos afirmando el trabajo de búsqueda de pruebas y diligencias importantes. Yo seguiré hasta el último día de mi gestión apoyando a los fiscales en cuanto a su trabajo autónomo e independiente.

Me imagino que, a pesar del respeto a la autonomía de los fiscales, hay una coordinación con ellos.

La coordinación es en temas de facilitar el trabajo que ellos hacen, contactos con la fiscalía de Brasil, orientación genérica. O sea, “tengan cuidado con este tema de aquí”, “asegúrense de que vaya el fiscal a la diligencia en Brasil”, “coordinen con los abogados del señor Barata”. Temas globales, genéricos, pero yo no me entrometo en temas específicos.

¿Qué le viene a la cabeza cuando, especialmente desde el fujimorismo, se dice que usted es un fiscal caviar?

A mí no me gusta el caviar (risas). No sé por qué lo dicen. Quizás porque soy sanmarquino, pero muchos sanmarquinos están en el Congreso.

¿Usted fue un sanmarquino de izquierda?

De izquierda no sé, pero un sanmarquino marcado por los muros de San Marcos y las marchas y todo eso. Así que, si me dicen caviar y eso es bueno, no me quejo. Pero, en verdad, no me gusta el caviar.

Hay esta sensación de que, mientras Humala o Toledo están presos o procesados, Keiko Fujimori y Alan García están allí, muy tranquilos…

Yo no puedo prejuzgar a las personas porque son mencionadas por otras personas. Lo que puedo decir es que, en el trabajo fiscal, se investigan todos los casos y no hay preferencias ni protección a nadie. Por ahí se dicen cosas de que acá hay una posición política o que trabajamos políticamente. No es cierto, porque… ¿a favor de quién sería? ¿Cuál sería mi posición política? ¿Por qué voy a pretender perjudicar a alguien? Investigamos porque hay denuncias y sospechas de delito, nada más.

Pero se va a investigar cada delito.

Todos los casos se van a investigar. Claro, objetivamente, seriamente. No porque alguien dice “hay que investigar a fulano de tal”, lo denuncio y ya. No. Hay que ser bastante objetivos y transparentes porque sabemos cuáles son los efectos de la investigación.

Se ha hablado de sus cien propuestas contra la corrupción. ¿Me podría enumerar las tres principales?

Lo primero tiene que ver con las licitaciones públicas. Tienen que ser más transparentes y abreviar los plazos. El otro tema tiene que ver con la forma en que se selecciona a los funcionarios públicos. Tienen que estar limpios, sin antecedentes. Y tercero, quizá, el tema del trabajo de investigación fiscal con mayor presupuesto.

Te puede interesar

Nuestras portadas