Basílica de San Pedro

El refugio jesuita que recibirá al Papa [Video]

La imponente sacristía de la Basílica Menor de San Pedro, en Lima, abrirá sus puertas para una reunión privada entre el Pontífice y los hermanos de la Compañía de Jesús.

Roberto Ochoa

Domingo, 17 de Diciembre del 2017

Apenas descienda del avión que lo traerá de Puerto Maldonado, el papa Francisco se encaminará al Centro Histórico de Lima, más precisamente a la Basílica Menor de San Pedro, donde participará de la única reunión a puerta cerrada de su gira en el Perú.

Será el viernes 19 de enero y el tema de la reunión es casi un secreto de confesión. El escenario: la exquisita Sacristía de San Pedro, joya arquitectónica del denominado barroco limeño. Bajo la mirada de la virgen pintada por el maestro Bernardo Bitti, decenas de lienzos con marcos de pan de oro, azulejos sevillanos, bellas pinturas murales y cuadros que decoran hasta el techo del salón, el Sumo Pontífice sostendrá una reunión privada con sus hermanos de la Compañía de Jesús.

Se calcula que, por lo menos, serán 80 los sacerdotes jesuitas que participarán en esta cita. Después de la reunión, que durará una hora, el único colega que podrá ingresar es el fotógrafo oficial del Vaticano.

Como se sabe, Jorge Mario Bergoglio no solo es el primer Papa de origen latinoamericano, también es el primer jesuita en ocupar el sillón de San Pedro. La orden, fundada por San Ignacio de Loyola a mediados del siglo XVI, no se llevó muy bien con el Vaticano. La animadversión llegó al límite en 1767, cuando los jesuitas fueron expulsados de sus misiones en América.

El padre José Enrique Rodríguez, párroco de San Pedro, está dedicado de cuerpo y alma a la restauración y conservación de las casi 1.500 piezas de arte que alberga el templo. Pero la joya de la corona es la impresionante sacristía que no está abierta a los turistas que a diario visitan los ambientes de la basílica menor de los jesuitas.

Puertas abiertas

Por definición, las sacristías son habitaciones vecinas al altar mayor donde los sacerdotes guardan sus sotanas, ornamentos y objetos para el culto. Pero en la iglesia de San Pedro la sacristía es un enorme salón que podría integrarse sin problemas a los ambientes más selectos de los mejores museos del mundo.

El papa Francisco podrá contemplar, no sin asombro, el epicentro del denominado barroco limeño. Ocupará un sillón especialmente elaborado para su visita al Perú. El padre Rodríguez reveló que el sillón está hecho en base a una gran viga recuperada en la reciente restauración. El Papa se sentará bajo el gran tríptico de la sacristía: la Coronación de la Virgen, pintada por el gran maestro Bernardo Bitti (padre de la pintura virreinal en el Perú y América) y los lienzos dedicados a El Salvador y la Santísima Virgen, pintados por Diego de la Puente.

En las paredes laterales, sobre los bellos azulejos sevillanos y entre antiguas pinturas murales, sobresalen decenas de hornacinas que semejan retablos con retratos de los fundadores de las grandes ordenes de la Iglesia católica. Hasta el techo de la sacristía es usado para exhibir sus obras de arte. Está decorado con varios cuadros con escenas de la vida de San Ignacio de Loyola, formando un armónico conjunto enmarcado en pan de oro.

Y este es un detalle que demuestra nuestra enorme dependencia de la tecnología externa: el padre Rodríguez explica que debe importar láminas de pan de oro elaboradas en Europa con materia prima procedente del Perú.

Centro de estudios

Es bueno saber que la Basílica Menor de San Pedro data de mediados del siglo XVII, cuando los jesuitas se instalaron en un enorme solar que ocupaba toda una manzana entre los actuales jirones Azángaro, Ucayali y Miró Quesada (hoy Santa Rosa) con la avenida Abancay. En su historia sufrió los efectos de los grandes terremotos y de un atentado terrorista, cuando un cochebomba instalado en la puerta del vecino edificio del Congreso de la República no solo provocó graves rajaduras en sus muros colindantes. La onda expansiva afectó la cúpula y las paredes internas de la basílica.

El padre Rodríguez gusta de enfatizar la estrecha relación de la Compañía de Jesús con la educación.

En los ambientes de la iglesia de San Pedro funcionó el antiguo Colegio Máximo San Pablo de Lima. "Calle Estudios" fue el primer nombre de la tercera cuadra del vecino jirón Ucayali y, a la espalda de San Pedro, está ubicada la Biblioteca Nacional del Perú, justo donde los jesuitas crearon la primera gran biblioteca de Lima.

No es oficial, pero se espera que luego de la reunión con sus hermanos jesuitas, el papa Francisco recorerrá las instalaciones de la Basílica Menor de San Pedro.

Podrá contemplar la serie de los Siete Arcángeles pintados por Bartolomé Román (que dieron origen a los célebres arcángeles arcabuceros de la Escuela de Arte del Cusco) y los 15 imponentes altares ubicados en la nave principal del templo: la Virgen de la O, San Luis Gonzaga, San Francisco Javier y otros. Cabe indicar que se ha dado un especial mantenimiento al altar de los indígenas ilustres, dedicado al culto del Niño Jesús de Huanca que tiene enormes lienzos que guardan el retrato del indígena que financió la pintura.

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