Verónika Mendoza

“La comisión Lava Jato más parece LavaKeiko o LavaAlan”

Lideresa del Movimiento Nuevo Perú. Antropóloga y política. Fue congresista en el periodo 2011-2016 y candidata presidencial en las elecciones de 2016 por el Frente Amplio.

Raúl Mendoza

Domingo, 19 de Noviembre del 2017

Quedó tercera en la elección que llevó a Pedro Pablo Kuczynski al sillón presidencial y desde entonces Verónika Mendoza trabaja en la construcción de su movimiento Nuevo Perú con miras al 2021. Hablamos con ella antes de un viaje al interior del país en donde, por ahora, concentra sus esfuerzos. No ha estado mucho en las noticias últimamente, pero sigue la coyuntura con atención.

¿Dónde ha estado todo este tiempo, en que no ha tenido mucha presencia en los medios?

Bueno, lo importante es que Nuevo Perú como movimiento sí se ha pronunciado ante los hechos importantes de la coyuntura política a través de nuestros voceros. Por mi parte estoy abocada a construir Nuevo Perú. Tenemos el 9 y 10 de diciembre nuestro Congreso Fundacional Nacional y los fines de semana de noviembre toca viajar a distintas regiones. Voy a estar en Huancavelica, Arequipa, San Martín, para ir consolidando nuestra organización.

¿Qué regiones ha visitado?

Recientemente tuvimos nuestro Primer Congreso Regional en Cusco, donde venimos consolidando la organización, consolidando una alternativa de gobierno, que es la aspiración que tenemos, sumando organizaciones sociales, movimientos regionales, ciudadanos, juventud, para ofrecerle al país una alternativa sólida y responsable.

¿Pero ha ido a regiones donde obtuvo baja votación en la elección pasada, como La Libertad, Lambayeque o Cajamarca?

En Lambayeque probablemente esté a fin de mes, tenemos un congreso regional encaminado, y además en varias de estas regiones hay un debate sobre nuestra posible participación electoral en el proceso del 2018. En varios lugares vamos a participar en alianza con fuerzas políticas, sociales, principalmente tratando de construir frentes anticorrupción porque es un problema generalizado.

Keiko Fujimori recorrió el país varios años en busca de llegar a la presidencia. ¿En sus recorridos usted qué trabajo realiza?

Un trabajo distinto. No se trata de entregar dádivas a la gente. Se trata de empoderarla para que se organicen, que ellos sean sujetos activos del cambio político que buscamos. Nuestra invitación a ser parte de Nuevo Perú es que participen directamente. En estos momentos se están constituyendo los comités, se está empujando el trabajo de formación política y discutiendo las propuestas de cambio para cada región. En ese trabajo estamos.

¿Cómo superar ese prejuicio que existe contra la izquierda –usted lo vivió en la campaña– de ser vinculada con el terrorismo?

Esa contracampaña fue muy agresiva hacia el final de las elecciones y luego ha continuado. Sin embargo, nos damos cuenta de que la gente busca otros medios para informarse cada vez más, busca asegurarse de primera mano de lo que se escucha y se dice. Por eso es importante que en Nuevo Perú exista en cada una de las regiones este diálogo y contacto directo para que la ciudadanía tenga claro que somos una opción con propuestas de cambio que recogerá sus demandas.

¿Por qué es tan difícil para la izquierda condenar a regímenes como Cuba o Venezuela?

En ese caso hay una manipulación de la información. Siempre hemos sido claros en rechazar, deslindar con todo acto de violencia, de violación contra los derechos humanos, de atentado contra la libertad de prensa o expresión, se produzca donde se produzca. Más allá de los dichos, lo importante es la práctica y lo hemos demostrado, por ejemplo, cuando elegimos nuestra propia candidatura en elecciones ciudadanas abiertas, no a dedo. O cuando construimos para la campaña electoral un programa en diálogo con la gente. Y ahora, cuando el fujimorismo pretende golpear las instituciones democráticas, nos pronunciamos.

¿Se pudo evitar que su bancada se partiera? Eso afecta su trabajo político.

Lo que pasa es que hay quienes quieren tener un pequeño espacio de poder que controlar y quienes creemos que lo que necesita nuestro país es un movimiento abierto a la ciudadanía para lograr cambios. Sin embargo, más allá de nuestras diferencias, en cuanto a la defensa de la democracia, de los derechos de los trabajadores, de las mujeres, estamos dispuestos a coordinar con el Frente Amplio y con otras fuerzas democráticas.

¿Y es necesario que la izquierda esté unida para ganar una elección?

Lo más importante es tener una propuesta sólida que recoja las expectativas de la gente. Y tener una organización a la altura para poder gobernar; preparar una cantidad importante de gente que conozca el funcionamiento del Estado, lo suficiente además para poder transformarlo, porque eso queremos: transformarlo para que no esté al servicio de los negociazos y los faenones, sino al servicio de todos.

¿En ese frente no necesariamente estarán los partidos de izquierda?

Estamos dispuestos a hacer los esfuerzos necesarios para sumar todas las fuerzas políticas, sociales y ciudadanas, que ahora no están en ningún partido político. Somos concientes que con los que estamos ahora en Nuevo Perú no basta, necesitamos sumar fuerzas. Lo importante es construir un espectro amplio para no solo llegar al gobierno, sino poder gobernar sin estar sometidos a los poderes fácticos, los grandes grupos económicos que hacen y deshacen en nuestro país.

Ha calificado como un 'golpe institucional' la arremetida del fujimorismo contra el Tribunal Constitucional, el titular del Ministerio Público, el propio presidente...

Porque está clarísimo que estos ataques no tienen que ver con una voluntad de combatir la corrupción sino que tienen por objetivo traerse abajo a estas instituciones, para que el fujimorismo las controle para su impunidad. Como hicieron en los años 90. Pero además porque creo que nadie con dos dedos de frente puede creer que es casualidad que esto ocurra días después de que el Ministerio Público reabre la investigación a Joaquín Ramírez, principal financista y mano derecha de la señora (Keiko) Fujimori, y días antes de que el señor Odebrecht revele lo que significa la famosa anotación (aumentar Keiko para 500) sobre la señora Fujimori y el financiamiento dado a su campaña electoral. Eso no es casualidad.

¿Cree que el fujimorismo puede intentar avanzar a una vacancia presidencial?

Lo que hemos visto en los últimos días es una total desesperación que puede llevar al fujimorismo a cualquier cosa. Si hay tal desesperación en la señora Fujimori es porque algo teme. Algo que quiere ocultar y que no quiere que se investigue. Por eso esta actitud contra el Ministerio Público y el Tribunal Constitucional. Una desesperación que al mismo tiempo le juega en contra porque está revelando su vena autoritaria. O confirmándola.

¿Esta andanada fujimorista tendría más que ver con cuestiones que teme Keiko Fujimori, que con un revanchismo por haber perdido la elección?

Creo que se conjugan ambas cosas y, sobre todo, una gran irresponsabilidad. Porque lo último en que están pensando es en el país. En buena cuenta controlar todo lo que puedan para garantizar su impunidad y de paso sus negociazos. Por eso creo que es importante que en este contexto haya una respuesta de parte de todas las fuerzas democráticas.

Difícil hacer frente a una mayoría fujimorista que tiene apoyo del Apra en el Congreso.

Es momento de hacer un llamado a todas las fuerzas políticas democráticas de nuestro país, fuerzas sociales, fuerzas ciudadanas, a defender la democracia frente a este golpe institucional que pretende y está empezando a consumar el fujimorismo. Toca defender la democracia si es necesario movilizándonos en las calles. Donde tengamos la posibilidad de expresar esta voz, lo haremos. En el Parlamento lo hacen nuestros congresistas y lo haremos en las calles las veces que sea necesario.

¿El presidente Kuczynski debería acudir a la comisión Lava Jato para aclarar sus presuntas consultorías con Odebrecht?

En principio no debiera suponer mayor problema que un presidente sea citado a una comisión del Congreso y declare en ese marco. Sin embargo, en este Congreso controlado por el fujimorismo y en esta comisión Lava Jato que más parece LavaKeiko, LavaAlan, y que no tiene ninguna voluntad de llegar a la verdad, que no tiene voluntad de investigar, no tiene ningún sentido. Por eso es fundamental garantizar la independencia de los poderes, para que el Ministerio Público, y el Poder Judicial, cuando le corresponda, puedan realizar las investigaciones con rigurosidad, midiendo a todos con la misma vara. Es en ese espacio donde el presidente debe rendir cuentas.Ahora, quiero decir algo sobre el Ministerio Público: el hecho de que defendamos la independencia de poderes, no es un cheque en blanco a la Fiscalía. De hecho no siempre ha actuado con celeridad, no se ha medido a todos a todos con la misma vara. Y una cosa más: queda claro que toca ahora que Barata, el que repartía la plata, cante todo. Y ahí tenemos que decidir: o se va por el camino de sancionar, embargar los bienes del señor y por lo tanto él se va a quedar callado; o como han hecho en Brasil, vamos por el camino de la colaboración eficaz para que cante todo. Creo que eso nos lo tiene que garantizar el MP. Porque si todo esto queda en la impunidad va a ser un golpe muy duro a la moral de nuestro país. Necesitamos que frente a esta oportunidad que tenemos de conocer a todos los empresarios y funcionarios corruptos, el Ministerio Público cumpla con su responsabilidad y nos ayude a encontrar la verdad.

Hace unos días su colaborador Abraham Valencia fue acusado de violencia contra su pareja.

Eso ha confirmado algo que veníamos diciendo: que cuando hablamos de violencia hacia la mujer no se trata de un tema abstracto o lejano sino que ocurre todos los días y en todos lados. En nuestras familias, en nuestro barrio o en nuestro partido. Fuimos drásticos y se separó al agresor de nuestra organización, pero además buscamos que en nuestra organización esto cambie desde la raíz. Para empezar tenemos ya instalada una comisión de ética que va a recibir todas las denuncias en este sentido para atender a las víctimas y sancionar. Y hemos planteado que en nuestra organización debe haber paridad: en todas las instancias de dirección tiene que haber por lo menos el 50% de mujeres. Y además nuestros congresistas han planteado una serie de leyes para revertir esta situación.

Gobierno y oposición esperan que con la clasificación al Mundial la gente se olvide un poco de los temas de actualidad...

Por supuesto. No por amor a la selección sino como cortina de humo. Ha sido válida la ilusión de todos los peruanos y me sumo a esa ilusión. Pero así como queremos ganar los partidos, también queremos ganarle a la corrupción y a la violencia contra las mujeres.

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