Jorge Muñoz

“Yo, como buen peruano, como todo lo que me invitan”

Abogado por la Pontificia Universidad Católica. Hizo una maestría en la Universidad de Barcelona sobre Planificación Territorial y Gestión Ambiental. Varias veces regidor de Miraflores por Somos Perú, y alcalde de ese distrito desde el 2010 a la fecha.

Redacción LR

Domingo, 29 de Octubre del 2017

Se lanzó con el lema de "¡Vao, colorado!" y logró ser reelegido como alcalde de Miraflores con casi un 40% de votación. Ahora, recién ingresadito a las filas de Acción Popular, Jorge Muñoz Wells es uno de los primeros en lanzarse a la difícil contienda por la alcaldía limeña. De lograrlo, sería el segundo burgomaestre miraflorino que lo consigue (el primero fue Alberto Andrade). En esta entrevista, se muestra entusiasta, pero cauto, consciente de que los habitantes de Lima, esos que un día rechazaron al candidato presidencial de su partido por no aceptar comerse un chicharrón como se debe, son mucho más difíciles de conquistar que aquellos a los que Eliane Karp llamó alguna vez "los pituquitos de Migaflogues".

Ahora Lima ya no es una sola, sino varias. ¿Cuál piensa que le va a ser la más difícil de conquistar?

En realidad, Lima es una ciudad país, una ciudad diversa, y lo que quiero es conectar con todos los espacios y con toda la gente. Mi gran reto es llegar con un mensaje de transformación y de búsqueda de una Lima más digna para todos, una Lima vivible, gozable.

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Usted ha tenido una gestión exitosa en Miraflores, pero Miraflores es parte de la Lima tradicional, esa que Eliane Karp llamaba “la de los pituquitos”. ¿Cómo conectar con la otra Lima, la Lima nueva, la Lima chola?

Como dice Ricardo Palma, aquí el que no tiene de inga tiene de mandinga. Y, por ejemplo, te aseguro que, si ya medimos cuál ha sido la respuesta mayoritaria en el último censo, el mestizaje está presente. Yo soy colorado, pero tengo mucho también de mezcla. Mi padre era del Callao, mis abuelos de Cajamarca, tengo un abuelo que migró del extranjero...

¿Qué respondió a la pregunta de la autopercepción racial?

“Mestizo”, porque siento que eso responde a la realidad. Hay un mestizaje, una suerte de simbiosis entre una serie de culturas. Y, como te digo, esa es la respuesta que más va a salir en el censo. Y Lima, como se ha dicho también, es la ciudad más provinciana del Perú, donde hay una mezcla de visiones y culturas. Entonces, hay que saber entender eso y trabajar para todos por igual.

Cuando lo presentó Alfredo Barnechea, la imagen de ambos era como un afiche de Saga Falabella.

No es que me presentó Alfredo. Alfredo estuvo presente, junto a los principales líderes de Acción Popular…

Pero él fue candidato presidencial, tiene relevancia, ¿no?

Tiene una relevancia, un peso específico sin duda, pero mira lo interesante del tema: ¿dónde partimos nosotros? No partimos en un distrito mesocrático, sino en Villa El Salvador, un lugar que se caracteriza por ser tierra de migrantes y que, además, fue una ciudad que se planificó. Después, el otro día, estuvimos en el Cerro San Cristóbal, un lugar desde donde se visualiza toda la ciudad, y hay un significado muy grande en eso, porque no se puede gobernar para unos pocos, hay que gobernar para todos por igual. Yo creo en el futuro de Lima. Tenemos muchos problemas, sin duda. Es una ciudad complicada, con mucho caos en temas de transporte, seguridad, tranquilidad, dignidad para las personas, porque no hay una respuesta de las autoridades a lo que la gente necesita…

Usted ha sido muy crítico del alcalde Castañeda, pero qué valor sí le reconocería...

Todo ser humano y toda gestión tiene cosas buenas y no tan buenas. Yo creo que, al principio, Castañeda era una persona que se preocupaba por las necesidades de la gente y el tema más claro y más concreto es la construcción de las escaleras. Él sintió la necesidad de la gente en su momento y les dio algo fundamental, vital. Pero eso se ha ido perdiendo y, en los últimos tiempos, pareciera que está desconectado de la realidad. Gobernar es la generación de un diálogo. Tú tienes que conversar e interactuar. Del diálogo sale la luz y de esa luz tienes la ideas, ves las necesidades, conectas con lo que la gente está buscando o necesita. No conectas cuando haces una obra nada más porque a ti se te ocurrió y se va viendo que su utilidad no es la que debía tener.

¿A cuál obra se refiere?

Por ejemplo, al By pass de 28 de julio, que es emblemático de lo que no se debe hacer. Inclusive hoy en día tienes un bulevar en la parte alta que no se ha terminado, que no se sabe qué va a ser ni cuánto va a costar. Entonces ahí hay una prueba muy clara de que eso no ha estado planificado.

Ha declarado que rescataría algunas obras de Susana Villarán. Puesto entre ambas gestiones, ¿cuál le pareció mejor?

Te respondería con lo que Jorge Muñoz enarbola: experiencia y honestidad. Ahí tienes obras que podemos mostrar con honestidad y eso es lo que voy a seguir haciendo. Lo he hecho en Miraflores y lo puedo hacer en Lima.

Pero ha dicho que rescataría proyectos como el Parque Rímac y otros de Susana Villarán. ¿Le parece que fue mejor gestión?

Te repito: hablo de lo que yo puedo hacer y lo que creo...

Pero puesto a elegir...

Creo mucho en lo cultural, en el valor de la persona, en lo deportivo, lo recreacional y también en las obras. Yo he dicho “cemento, sí”, en la medida en que haya gente que se vaya a servir de ese cemento. No concibo el cemento aislado del ser humano. .

Me imagino que tiene ya un equipo armado o en proceso. ¿Qué nombres puede adelantar?

Preferiría dar los nombres más adelante. Tengo un gran equipo con el que hemos venido trabajando en estos casi ocho años de gestión en Miraflores. Es un equipo acrisolado, probado, y se están sumando algunas personas de Acción Popular y algunos otros técnicos cuyos nombres no puedo revelar, porque ellos me lo han pedido así, por lo menos por ahora.

El único otro postulante visible es Enrique Cornejo. ¿Cómo lo ve como potencial rival?

Yo siempre veo las cosas buenas de las personas, pero, aparte, también habría que ver cuál es el pasado, qué experiencia tienen, en qué se han probado y en qué no. El problema que veo con Enrique Cornejo es que tiene algunas cosas que aclarar. No digo que haya cometido algún ilícito, pero tiene algunas cosas que aclarar.

¿Habla del tema Odebretch?

Hay muchos cuestionamientos que, en su momento, tendrán que ser dilucidados y se pondrán sobre la mesa. Pero otra vez regresemos al tema de lo que yo pienso, de lo que yo considero que debería ser el alcalde ideal de Lima....

¿Y ese es...?

Alguien que tenga experiencia de gobierno, que haya sabido manejar, gestionar y ejecutar obras en una ciudad. Y, además, el alcalde de lima tiene que ser un gran concertador, que busque que, por ejemplo, el Ejecutivo potencie la labor. Y en esto hay cosas tan concretas como esta: el presupuesto de Lima es bastante magro en comparación con otros presupuestos latinoamericanos. Tenemos que lograr que el Ejecutivo tome conciencia de eso e incorpore en su presupuesto anual partidas que beneficien a la municipalidad. Pero también habrá que trabajar de la mano con el legislativo en la aprobación de este presupuesto o en la aprobación de la Autoridad Única de Transporte y otras cosas que tienen que ver con nuestra ciudad. No olvidemos que estamos caminando hacia el bicentenario. Cuando se celebró el centenario, se hicieron muchísimas obras y la ciudad rejuveneció, se puso al día. Hoy todavía tenemos una ciudad con situaciones deficitarias. Si queremos llegar con la casa ordenada, tenemos que trabajar para que la ciudad esté mejor para el bicentenario.

¿Le tienta ser el alcalde del bicentenario?

Me tienta poder servir y te lo digo de corazón. Y siempre he dicho: llegaré hasta donde Dios quiera que yo llegue. Soy un hombre de fe. Creo en mi capacidad, en las cosas que el equipo de campaña que me acompaña y yo podemos hacer, pero siempre está la voluntad de Dios de por medio. Llegaremos hasta donde tengamos que llegar, pero sueño con una ciudad moderna, digna, ordenada, segura, una ciudad donde todos podamos vivir en igualdad de condiciones. ¿Por qué razón unos van a poder disfrutar más que otros? Eso es algo que no está ni en mi lógica ni en mi corazón.

Su lema para Miraflores fue “Vao, Colorado”. ¿Va a usarlo o lo “emblanquece” demasiado?

Fíjate, mis amigos, que me conocen desde chico, me dicen el “Colorao” y el “Colorao” es algo que te acerca, que es coloquial, se dice entre patas. Entonces, me encanta y es una manera de podernos acercar de los dos lados.

¿No teme lo que le pasó a Alfredo Barnechea en su momento?

Yo respeto todas las personalidades, pero creo que cada personalidad es distinta...

¿Y a usted le gusta el chicharrón?

(Risas) Yo, como buen peruano como todo lo que me invitan. Si yo no hiciese deporte, me parecería a Alberto Andrade en volumen, pero hago mucho deporte, pero también disfruto las cosas.

Usted se ha inscrito recién en Acción Popular. ¿Por qué no lo hizo antes, dadas las afinidades?

No lo hice antes, porque soy una persona que estuvo vinculada a un partido municipalista por mucho tiempo. Salí de ese partido, porque no me pareció que se estaba conduciendo bien y, después, he tenido una suerte de duelo, vamos a decirlo, como de dos años...

¿Le dolió dejar Somos Perú?

Pasa que cuando uno se casa, se casa pensando que es para siempre y esa, por lo menos, era mi visión, y el partido digamos que me ha acogido ahora es el partido más afín a mi pensamiento...

Su segundo matrimonio...

Digamos que sí. Y espero que sea un matrimonio para toda la vida. Ahora, ¿por qué digo que es un partido con el que siento afinidad? Porque Belaunde no sólo fue un hombre que recorrió el país, sino también una persona que desde el año 63, en su primer gobierno, convocó a elecciones municipales, porque antes se elegía a los alcaldes a dedo. Y siempre pensó que había que trabajar desde abajo, desde las comunidades, y eso se une con "el Perú como doctrina", que es el aprendizaje de cada zona, de cada región del país, con un acento grande en la cultura andina.

Usted ha hablado de que Lima necesita tres anillos periféricos. ¿Piensa que el problema del tráfico es un tema que pasa sólo por hacer más vías?

Eso viene con muchas acciones. El tema de los anillos viales, el del Metropolitano y sus alimentadores, la posibilidad de tener una autoridad única de transporte, con una tarjeta única, con una sola tarifa y que esas tarifas sean accesibles. Eso viene con la construcción de jerarquías morales donde hay un respeto por el peatón, la promoción del ciclista, darle prioridad al transporte público, fortalecer el tema del Tren Eléctrico y trabajar con el Ejecutivo para eso.

¿Y va a seguir la tendencia de muchos países de desalentar al conductor particular?

Sí, y de muchas formas. Por ejemplo, lo que ya se usa mucho en Colombia o Ecuador: el famoso pico y placa: horarios en los que puedas usar tus autos de una manera responsable. Esa es una necesidad urgente de Lima. Pero, antes que eso, la mejor forma de desalentar el uso del auto es tener tarifas muy módicas y un buen servicio de transporte público.

¿Y las combis tienen algún luigar en su plan de acción o ya serían desterradas?

Tú tienes que buscar soluciones. No puedes decir “se acabó”, de golpe. Son procesos. Si me preguntas si esto es parte de una reforma integral del transporte, sí.

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