Homenaje

David Torrence, el fondista que eligió al Perú

Era parte del equipo estadounidense de atletismo, pero el 2015 David Torrence, hijo de madre peruana, decidió correr por el Perú. Finalista de los 5 mil metros en Río 2016, era promesa de medalla en los Panamericanos de Lima 2019. Su vida se apagó la semana pasada.

Raúl Mendoza

Domingo, 3 de Septiembre del 2017

La mayoría de quienes conocieron a David Torrence dicen que siempre tenía una sonrisa en la cara. Uno de esos buenos amigos que hizo en el poco tiempo que se integró al equipo de deportistas peruanos -algo más de un año- fue el pesista olímpico Hernán Viera, con quien coincidió el año pasado en el centro de alto rendimiento de Arequipa.

Se conocieron antes de los Juegos Olímpicos de Río 2016 y se hicieron muy amigos. Compartían el mismo alojamiento y empezaron a conversar porque David también hacía pesas como parte de su entrenamiento. Hernán le daba consejos y le corregía algunos ejercicios para que no forzara los músculos o se lesionara.

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Una anécdota en Río confirmó la amistad. Hernán le prometió que iría a ver a David el día que este corriera los 5 mil metros clasificatorios para la final de esa distancia. La carrera era a las 11 am. pero Viera se despertó tarde y a las 10 todavía estaba en el comedor para tomar desayuno.

Por suerte ahí se enteró de que un grupo de deportistas estaba yendo al estadio para ver la carrera. Así que dejó el desayuno y salió apurado hasta la parada del bus. Llegó cuando este ya partía. Así que debió correr un poco para alcanzarlo y que lo dejaran subir.

"Ese día llegue con las justas, poco antes de que la carrera empezara y vi a David lograr el tiempo necesario para clasificar a la final. Después de la competencia también me acerqué a la zona donde empezó a hacer soltura, le busqué hielo para los músculos y hasta hice las fotos cuando su familia llegó a felicitarlo", cuenta desde Brasil, donde se encuentra entrenando.

Hernán se enteró de la sorpresiva muerte de David el lunes, a través de Giorgio Mautino, directivo del Instituto Peruano del Deporte. Después una amiga le confirmó la mala noticia. Hasta ahora, dice, no puede creer que sea verdad. Era un deportista al que estimaba como un hermano.

Inspirar a los jóvenes

Una vez le preguntaron a David Torrence porqué había decidido correr por el Perú si podía hacerlo por Estados Unidos, el país donde vivió desde niño y que lo había acogido en su equipo de atletismo. El respondió que sentía que en nuestro país podía tener más impacto como atleta, podía hacer la diferencia e inspirar a muchos jóvenes.

Cumplió su palabra cuando representó por primera vez al Perú en los Juegos Olímpicos de Río 2016: clasificó a la final de los 5 mil metros -una circunstancia inédita para el atletismo nacional- y aunque allí no logró los primeros puestos, consiguió batir el récord nacional de esa distancia. A la fecha también había quebrado el record nacional de los 800 y los 1,500 metros.

Este año corrió con la élite mundial del atletismo en la Liga Diamante de Mónaco, y en agosto estuvo en el Campeonato Mundial de Atletismo de Londres, aunque no logró clasificar a la final de los 1,500 metros que era su objetivo. Después volvió a California, Estados Unidos, a continuar con sus entrenamientos para los próximos torneos.

El último lunes una noticia causó un tremendo impacto en Estados Unidos y el Perú: David Torrence, de 31 años, había sido hallado ahogado en la piscina de un condominio de la zona de Scottsdale, Arizona. Las causas de su muerte eran desconocidas. Sus amigos atletas, y los que lo conocieron, están totalmente conmovidos por su muerte.

Oscar Fernandez, presidente del Instituto Peruano del Deporte, quien estuvo con David la primera semana de agosto en el mundial de Londres, le escribió estas palabras de despedida: "Quiero que sepas lo mucho que disfruté verte correr, pero mucho más ver lo gran ser humano que eras, la pasión que sentías, tu gran profesionalismo, el gran nivel técnico que tenías desde los 800 metros hasta los 5000 metros. En cualquiera de estas distancias fuiste un destacado atleta".

Corazón blanquirrojo

La biografía de David es llamativa. Nació en una base militar de Okinawa, Japón, porque su papá era marino y fue destacado en ese lugar. Cuando tenía

quince días de nacido, la pareja retornó a Estados Unidos. "Solo aprendí a llorar en japonés", contó él, muy risueño, en una entrevista.Su madre, Bianca, es peruana y él vino varias veces al Perú para visitar Junín -tierra de su mamá- y otras partes del país, como Machu Picchu, en el Cusco.

Empezó a correr a la edad de 12 años, pero se tomó el atletismo en serio recién en el tercer año de estudios universitarios. Estudió en la Universidad de Berkeley y ganó decenas de carreras en ese nivel. "Año a año iba mejorando", recordó en otra entrevista.

Para 2015 ya era integrante del equipo norteamericano. Participó en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015, representando a ese país. Ganó la medalla de plata en los 5 mil metros. La dorada se le escapó por poco. Se mantuvo entre el cuarto y el sétimo lugar toda la carrera y apretó en los últimos metros, pero esta acabó cuando le faltaba poquito para rebasar al que iba primero.

Fue en Toronto donde tomó contacto con las autoridades deportivas peruanas y les planteó correr por nuestro país. La iniciativa tuvo acogida y el 2016 se nacionalizó peruano. Hace años que David quería representar al Perú, pero no sabía cómo conseguirlo.

El último lunes, poco después de conocerse su abrupta partida, sus colegas deportistas lo despidieron consternados. "Es una pena muy inmensa saber que no estarás más con nosotros. En ese mes que estuve entrenando contigo gané un gran compañero, amigo y hermano. Me abriste las puertas de tu casa, junto con tu familia", escribió el corredor Mario Bazán, a quien David consideraba uno de sus colegas más cercanos.

"Si bien tu partida nos entristece, tu increíble historia y pasión por el país nos deja un gran ejemplo. Gracias por representarnos de esa manera", puso el tirador Nicolás Pacheco en su Facebook. La marchista Kimberly García, con quien compitió en el mundial de Londres, le dedicó estas palabras: "Compartimos gratos momentos en el Mundial. Te vamos a extrañar".

Hay una anécdota que resume la calidad humana de David. Como atleta perteneciente al Programa de Apoyo al Deportista recibía una subvención que estaba depositada en su cuenta desde agosto del año pasado. Cuando las autoridades deportivas le dijeron en Londres, hace un mes, que podía retirar ese monto, él respondió que se debía ver la forma en que esa suma se repartiera entre los atletas peruanos porque lo necesitaban más y él tenía todo cubierto con sus sponsors.

La historia la ha contado Giorgio mautino, ex atleta y directivo del IPD, quien también le dedicó estas palabras: "Conocí a David Torrence el año pasado y no se necesitaba mucho para darse cuenta de su gran calidad humana, tan grande como su calidad de atleta".

David Torrence estaba muy motivado para los próximos Juegos Panamericanos de Lima 2019. Quería competir en los 1,500 y los 5000 metros. "El Perú hace un gran esfuerzo para hacer esos juegos. Por eso quiero ganar. Siento que tengo que hacer un gran esfuerzo para representar bien al país", declaró hace un tiempo, en su español 'agringado'.

En el poco tiempo que representó al Perú, se fue dejando varios récords deportivos y llevándose el respeto de sus colegas y amigos. En una entrevista que le hicieron dejó un mensaje a los jóvenes: "Tener confianza en uno siempre. Si quieres correr, piensa que todo es posible". Así llegó él a Olimpiadas y mundiales.

Sentía que en nuestro país podía tener más impacto como atleta, podía hacer la diferencia e inspirar a muchos jóvenes. "Disfruté verte correr, pero mucho más ver lo gran ser humano que eras, la pasión que sentías, tu gran profesionalismo".

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