Av. Larco, los tromes del musical

La más reciente producción de Tondero –y su primer intento por crear conciencia, además de entretener– es un tributo al rock nacional de los explosivos y oscuros años ochenta. Diego Dibós y Vania Masías nos detallan su aporte, como directores en lo suyo: música y movimiento.

Redacción LR

Sabado, 1 de Abril del 2017

El primer flashback de los ochentas-noventas de Diego Dibós (41) y Vania Masías (38) es un quinceañero que duró de toque a toque.

En esas épocas, el transcurrir de las horas, desde las diez de la noche hasta las seis de la mañana, invertía el efecto liberador del 'tono' más prometedor hasta convertirlo en un presidio temporal.

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La parejita adolescente (sí, Dibós fue el primer enamorado de Vania) se recuerda, haciendo hora en la sala, junto a la 'manchita' de amigos.

Otras imágenes se suman. En el caso de Vania, una pistola colgando de la cintura de su padre. En el de Diego, una explosión cerca de la casa de una amiga. El terrorismo y las fuerzas del orden eran las agrupaciones que, sin ser músicos, producían los sonidos más ensordecedores.

No los únicos, por suerte.

En medio de ese fuego cruzado que arruinó a miles de familias, surgió la resistencia. Y con ella, uno de los mejores sonidos creados por el hombre: el rock.

He ahí la propuesta de Av. Larco, la película, el último largometraje de Tondero. Un homenaje, advertido desde el título, a las bandas rockeras que abrieron trocha con acordes que sonaron más fuerte que los cochebombas.

Madera musical

Av. Larco, la película fue antes, ingeniosamente, 'Av. Larco, el musical'. Lo fue durante dos temporadas, entre setiembre y diciembre de 2015, y luego entre mayo y julio de 2016.

Su éxito en las tablas fue rotundo. El salto a la pantalla grande fue una consecuencia natural, favorecida después por La La Land.

En agosto arrancaron los ensayos; y en la quincena de octubre, las grabaciones.

Como era obvio, debido al lenguaje cinematográfico, el proyecto cambió de director: de Giovanni Ciccia a Jorge Carmona (Frontera azul, 2017; La gran sangre, 2007).

Carmona al requerir un peso mayor que el de una comedia teatral recurrió como guionista al también director, Javier Fuentes-León (El elefante desaparecido, 2014; Contracorriente, 2009).

Las únicas piezas que permanecieron prácticamente inamovibles fueron el elenco y la dirección musical y coreográfica a cargo de Diego Dibós y Vania Masías, respectivamente.

Este equipo, constituido en la adolescencia, contaba con cierto respaldo: 'Blancanieves', Premio Luces al mejor musical de 2014; y 'Cenicienta', musical que le siguió los pasos en el 2015.

Aun así, el reto era mayúsculo. Primero, porque los musicales son un terreno inexplorado por el cine nacional, y segundo porque Locos de amor (2016), su antecesora, no dio la talla. Incluso, fue calificada por los críticos de Cinencuentro como "una oportunidad perdida".

El universo de actores con condiciones para los musicales es limitado. Dibós y Vania son categóricos en reconocerlo. No hubo mucho de qué escoger en el casting.

"En Londres me di cuenta de que nadie más en el mundo era solamente bailarín clásico, y que iba a morirme de hambre si no dominaba otros géneros. Aquí es igual. De ahora en adelante los actores estarán en la calle si no cantan ni bailan", asegura Vania.

Diego es menos severo. "En la medida que se desarrolle el género, surgirá más gente calificada. Juan Carlos Rey de Castro no era consciente de lo bien que cantaba. Luego de la obra y la película ya le quedó claro".

Juan Carlos Rey de Castro, Andrés Dulude en el film (líder de Frágil), es una de las voces que más se luce en la veintena de canciones que conforman el musical, con su banda Astalculo, integrada por Miki (Andrés Salas), Wicho (Carlos Galiano) y Javier (Nicolás Galindo).

Mayra Goñi encabeza el bando femenino, interpretando a Fantasy, una muchacha de El Agustino que cautiva al miraflorino Dulude. De la princesa amazónica Yuru, ni rastro.

"Lo que le pidas lo canta. Aunque es autodidacta, es una de las mejores voces juveniles del país", afirma Dibós.

No está de más decir que nadie del elenco tenía formación en canto y baile. 'Av. Larco' fue la escuela.

El proceso

La tarea más horrible que le encomendaron a Diego Dibós en la preproducción fue la selección de los tracks.

Sus nostalgias entraron en competencia. Leuzemia, Río, Los Mojarras, Los Saicos,Traffic Sound, Sangre Púrpura.

Finalmente quedaron afuera temas emblemáticos, como 'Sin' de Masacre, 'Ya no quiero más Ska' de Jas, 'Cuando la cama me da vueltas' de Arena Hash y 'Mujer noche' de Mar de Copas.

Todo con la finalidad de hallar la unidad sonora que exigía la historia sin sentir baches ni parches entre escena y escena.

Con los arreglos listos, Vania entró en acción. Y de qué manera.

"Por un problema de salud de uno de mis coreógrafos asumí los ensayos en la obra de teatro un mes antes del estreno. Me quedé picona por el proceso. Siento que ahora me saqué el clavo".

Lo del proceso no es una impostura. Antes de trazar las figuras de 'Triciclo Perú', el hit de los Mojarras, Vania reunió a todos sus bailarines. Les hizo escuchar la canción varias veces, y después les repartió hojas para que escribieran el sentimiento que les despertara.

Terminaron hablando de la Era del guano, el boom del caucho y los vendedores ambulantes.

"Creo en la transformación a través del arte. Bailar sin reflexión es realizar movimientos superficiales y vacíos".

En 'Nostalgia provinciana', otro himno en la voz de 'Kachuka' (Hernán Condori para el DNI), se desplegaron sobre las faldas del cerro San Cristóbal un centenar de trajes andinos, inspirados en la diablada puneña y los danzantes de tijeras.

Ni se diga de 'Más poder' de La Sarita, cantada por el propio Julio Pérez, quien personifica a un capitán desalmado.

"Es una película muy necesaria.No debemos tolerar un 'cholo de mierda' más. Eso se tiene que acabar. Ya es hora de rescatarnos como país".

Estreno donado

Ni alfombra roja ni avant premiere.

Es miércoles por la noche, en las oficinas de Tondero. El ambiente solitario y austero no hace suponer que mañana será el megaestreno de Av. Larco, la película. Hace unos días circuló un video por las redes sociales donde el elenco en su conjunto informó que el dinero será donado para los damnificados de El Niño Costero.

"En algún momento pensamos en postergar la salida, pero al final la película da un mensaje de unión en estos momentos tristes. Esperamos haber cumplido con las expectativas", anhela Jorge Carmona, el director.

Las expectativas son grandes, sobre todo, porque 'Av. Larco' aborda taras que aún no han sido superadas, como la homofobia y el racismo. Y eso para una productora, preocupada por entretener y nada más que entretener, es bastante. Carmona responde.

-¿Es 'Av. Larco' la película con más peso de Tondero?

-Eso te lo tendría que responder 'Micky' (Miguel Valladares). Pero sí hay una mirada, un punto de vista sobre una época turbulenta.

-Vamos, no está hecha solo para reír.

-(Piensa) Sí, tiene un peso que va más allá de la comedia ligera. Entretiene pero cuestiona.

-A los homofóbicos y racistas que no es poco.

-Hay que dejarnos de cojudeces y caminar en bloque. Debemos entender que todos somos hermanos.

La invitación está hecha. Millennials o no.

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