Este chico solo quiere divertirse

Decidido. Claudio Loredo Kraus practica el karting desde los cuatro años y hoy con diez tiene claro su objetivo: “Quiero ser campeón de Fórmula 1”. 

2 Ene 2016 | 3:42 h

Claudio dejó de lado los autos de juguete para subirse a uno de verdad e ir en busca de sus sueños. Hijo de padre peruano y madre alemana, el menor de la familia Loredo Kraus nació en España, donde sus padres se establecieron en busca de un punto medio entre sus naciones. Este país hoy le abre las puertas para convertir su pasión en una carrera de éxito. 
 
 
Quiero ser campeón de Fórmula 1”, fue lo primero que el menor de 10 años que práctica el karting nos confesó durante su visita al Perú para pasar fiestas junto a su familia paterna.
Y es que a su corta edad el ganador de 17 copas Piston tiene sus objetivos claros. Pero ¿cuándo nace esta pasión? Apenas a los tres años cuando vio en acción a Rayo McQueen (de la cinta Cars). El siguiente paso fueron los carros chocones, con los que demostró su destreza y convenció a su padre de que la pista era su destino. “Amo la velocidad, me tranquiliza. Vi la película y desde entonces quise correr, comencé a hacerlo a los cuatro años. Fórmula 1 lo conocen muchos, pero karting no, así que es difícil encontrar con quién conversar o correr.  Después, a los 16 años, quiero pasar a Fórmula 3 y con 18 llegar a la Fórmula 1”, nos cuenta tras asegurar que puede llegar hasta los 116 km por hora durante una competencia, las que ya conoce muy bien, pues hasta el momento tiene 17 copas Piston de España. Además,  compitió y ganó el torneo de Islas Baleares, quedó quinto en Valencia y ahora se prepara para el campeonato de España; luego irá al de Europa. Claudio compite en Alevín y Cadete, las dos categorías que por su edad puede integrar, pero desea llegar lejos como el famoso piloto brasileño Ayrton Senna.
 
“Es el mejor corredor del mundo, lo admiro. Siempre fue amable, lo vi parar en medio de una carrera para atender a sus compañeros que chocaron”, explicó y dejó claro que sus padres son una pieza clave durante su travesía en la pista. “Mi madre (Eva) se pone muy nerviosa durante las carreras”, confesó y sus palabras fueron ratificadas por su progenitora, quien confesó que desarrolló su afición por la fotografía gracias al karting. 
 
“Tengo miles de fotos de Claudio porque es lo que hago durante las carreras. No quiero estar atenta a lo que pasa en la pista porque me da algo de temor. Además, hago fotos de todos los pilotos”, señaló tras asegurar que Claudio va al colegio como cualquier niño. “Tenemos un programa para los deberes. Él sabe que si saca malas notas no puede seguir. Hay un antes y un después del karting”, acotó. 
 
Su padre, Juan Antonio,  es la cara de la otra moneda. “Mi papá está en todas mis carreras, ahora hace de mi mecánico y mi entrenador. En los campeonatos integro un equipo llamado Marlon Kart, ahí tenemos otro mecánico profesional. Antes, cuando tenía entre 8 y 9 años, tuve un entrenador que fue campeón de Rally, Tony, pero como fui mejorando lo dejé. Además, él tiene su equipo con niños más pequeños”, contó Claudio luego de que su padre hinchara el pecho de orgullo. “Desde pequeño yo tuve pasión por las carreras, corrí algunos rallys allá por el 84, mi hijo se subió al kart y dijo esto es lo mío. Estoy orgulloso de él. Vamos a hacer todo lo posible para que llegue a la Fórmula 1, pero lo importante es que sepa competir”, dijo Juan Antonio.
 
Tras conocer la historia de Claudio, no nos cabe duda de que algún día lo veremos corriendo la Fórmula 1.
 

Sabía que...

En el mundo del karting y del automovilismo en general, el dinero es uno de los recursos principales para triunfar. El padre de Claudio, José Antonio Loredo, lo dejó en claro. “Mi hijo ahora es parte del equipo Marlon Kart y estar ahí ya es un logro importante. Una temporada le cuesta a uno de los mejores equipos de 30 a 35 mil dólares, mientras que a uno de tercer o cuarto lugar entre 15 y 18 mil dólares. Si no existen auspiciadores es difícil”, expresó.  

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