Jerónimo Pimentel: Lima es una ciudad de confrontación, un poco ensimismada, que odia

El autor de ‘La Ciudad más Triste’, novela que se basa en el paso de Herman Melville –autor de Moby Dick- por Lima en el siglo XIX, habla sobre el proceso creativo de su trabajo, así como de la capital peruana.Entrevista

12 Feb 2013 | 9:13 h

Alfonso Rivadeneyra García (@ALRivadeneyra)

-Tengo entendido que el Perú, de algún modo, influenció la obra de Herman Melville, no solamente en Moby Dick.

De hecho Herman Melville vino a Perú por lo menos dos veces, ambas como tripulante de un barco ballenero, aunque en la segunda, antes de llegar, desertó y se pasó a un barco de la  armada norteamericana. (…) Y muchas de sus impresiones, de las impresiones que le dejó el Perú y, digamos, de la idea que se tenía del Perú en ese momento, están reflejadas en muchas de sus obras; en los relatos de 'Las Encantadas' (1854) hay varias referencias a Perú; 'Benito Cereno' (1855) termina en Lima; en 'Moby Dick' (1851) existe este famoso pasaje en que se describe el cielo limeño y la ciudad, entonces su obra estaba salpicada de referencias al Perú, lo que lo hace interesante a nuestros ojos.

-Justo el título de tu novela, ‘La Ciudad más Triste’, se debe a una descripción que hizo de Lima.

Sí, exacto, es como empieza la descripción: “Lima es la ciudad más triste que uno puede ver”. Lo que yo quería un poco es rescatar esa mirada que tiene Melville de la ciudad y tratar de desarrollarla en una suerte de novela que me permita a mí entrar a esta ciudad que es nuestra, pero que también es ajena, desde otros ojos.

-¿Cuándo leíste por primera vez Moby Dick?

Lo leí en el verano del 98, lo tengo bien claro porque me afectó mucho. De hecho hice un combo furioso porque me lo leí seguido… primero leí ‘El Corazón de las Tinieblas’ de (Joseph) Conrad y lo empalmé con Moby Dick. Entonces fue un verano en que estuve imbuido en una sensibilidad marina a raíz de estas dos lecturas que me afectaron mucho, te soy sincero.

-¿Desde cuándo planeaste hacer 'La Ciudad más Triste'?

Luego de este verano en el que tuve estas lecturas, en que leí mucho a (Robert Louis) Stevenson, me quedé un poco encerrado en este mundo simbólico, del que un poco me serví para escribir mi primer poemario, que se llama 'Marineros y Boxeadores' (2003), y luego esta sensibilidad creo que nunca me abandonó. En los tres poemarios que he publicado, de alguna manera hay alusiones a lo que sería esa novela ('La Ciudad…') y de hecho la novela empieza con un poema que está en mi segundo libro, que se llama 'Frágiles Trofeos' (2007). Entonces cuando dices “en qué momento planeaste”, yo no sé si lo planeé exactamente o si la necesidad expresiva me condujo a hacerlo.

-En un momento te diste cuenta que estabas escribiendo algo de Herman Melville.

Yo en un momento me di cuenta que no lo podía evitar, y en ese momento decidí arrojarme a esa expresión, a esa necesidad y dedicarme a ver qué era esto que tenía entre manos. Porque a veces uno no sabe qué es lo que tiene, no es una cosa tan clara sino que comienza como un impulso, uno empieza a escribir, empieza a buscar un tono, empieza a salir un lenguaje, pero no necesariamente a nivel de trama ni necesariamente sabe si eso va a ser prosa, si va a ser ensayo, si va a ser poesía, entonces como que las posibilidades están abiertas y uno tiene que empezar a entender qué es esto que ha nacido.

-‘La Ciudad más Triste’ está narrada en forma de cartas que escribe Herman Melville a su amigo Nathaniel Hawthorne, ¿En qué momento decidiste “me parecería mejor escribirla de este modo"?

Fue prueba y error, yo al comienzo pensaba en, primero, escribir un poemario, que es lo más natural para mí. Luego pensé en escribir un ensayo, pero me di cuenta que lo que me salía era más bien un tono testimonial. Entonces opté por utilizar el género epistolar, aunque si has leído la novela te darás cuenta que es un género epistolar con trampa porque no se cumple necesariamente la correspondencia, pero me servía mucho, era muy útil para mí dirigirme a alguien, sentir que le estaba escribiendo esto a otra persona. Y resulta que Melville tenía esta relación muy particular con Nathaniel Hawthorne, el autor de 'La Letra Escarlata' (1850), que es a quien está dedicado Moby Dick, además. Y me pareció interesante servirme de esa relación para tener a un igual, a otro al cual dirigirme.

-¿Hiciste alguna investigación sobre la vida de Herman Melville aparte de bucear dentro de sus obras para documentarte?

Sí, leí mucho, hay dos biografías, una es la de Newton Arvin y otra es la de Hershel Parker, que son excelentes. (...) Hay otra, que está traducida al castellano de Andrew Delbanco, que también me fue de mucha utilidad. Luego traté de hacer un trabajo de investigación no solo del autor, sino también de la ciudad y el resultado, digamos, es la mezcla de esas dos líneas de trabajo; una sobre el autor y otra sobre el otro protagonista, que es la ciudad.

-¿En estas investigaciones hay algo que te haya captado mucho la atención, algo que te haya impactado?

Lo que me impactó bastante fue la diferencia entre la sobreabundancia que había al momento de buscar información sobre Melville y lo poco, más bien, que había sobre el Perú en esa época, una época que se llama grosso modo “caudillismo” y en la que hay algunos textos, algunos trabajos interesantes, pero son pocos, no hay mucha abundancia. Por un lado tenía que lidiar con mucha información, donde el riesgo es filtrar, y por otro lado tenía muy poca, donde uno siente la necesidad un poco de que te quedas con ganas de leer un poco más del tema.

-Al leer ‘La Ciudad más Triste’ se me hizo imposible no encontrar un parecido entre la Lima que describes y la Lima actual, que es caótica ¿Fue esa tu intención?

Sí, mi intención de alguna manera fue ver de qué manera la ciudad sigue siendo por un lado la misma, y por otro ver cómo esa ciudad condiciona de alguna manera cómo nos relacionamos las personas. Es una ciudad de confrontación, es una ciudad un poco ensimismada, es una ciudad que odia y siento que esas líneas siguen hasta ahora, lamentablemente. Me parece muy interesante la sensación que has tenido tú, porque la idea era un poco sentir cómo la ciudad condiciona a sus habitantes.

-En todo caso, si una ciudad condiciona, será también condicionada por los habitantes mismos ¿no?

Sí, yo me imagino que es una relación de retroalimentación, pero también creo, y esto es más un deseo que un hecho, que esa ciudad poco a poco nos esté abandonando o ya haya muerto. Yo siento que esa Lima no puede existir más, siento que es una Lima que debería ser un recuerdo y siento que deberíamos apuntar hacia otro tipo de ciudad y hacia otro tipo de relación.

-Te refieres tanto a la Lima de entonces como a la Lima de ahora.

Sí, me refiero a esta mezcla de arcadia colonial de la que hablaba (Sebastián) Salazar Bondy con esta suerte de añoranza de lo que es ser limeño, tengo la sensación de que estamos a un momento de tránsito hacia otra ciudad, siento que esa Lima ya ha muerto y siento que la Lima que viene, y me vas a disculpar el optimismo, pero quiero pensar que es una ciudad mejor.

-¿Te parece que Lima es una ciudad triste?

Sí, me parece que Lima siempre ha sido una ciudad triste. (…) Hay un momento que en mi novela se habla de una peculiaridad geográfica, Lima es una ciudad que está entre infinitos, rodeada de absolutos. Por un lado la cordillera, que es un infinito, me refiero tanto una barrera como a lo inalcanzable; por otro el océano Pacífico; por norte y sur desiertos y arriba este cielo tapado, eterno. Es una ciudad que parece una cápsula, una cosa suspendida y creo que eso la hace una ciudad melancólica, nostálgica. Hipólito Unanue hizo un ensayo hace mucho tiempo sobre eso, pero, y eso es interesante, no debemos caer hacia una forma de determinismo, una situación geográfica es una circunstancia pero las circunstancias nos son determinantes, los hombres hacemos que no lo sean. Yo creo que cuando asumamos, y esta no es una tesis mía sino de (José) Matos Mar, que la Costa más que una región, es la muerte del Ande hacia el mar (…) cuando asumamos eso y entendamos qué significa de cara a nuestra identidad nacional, creo que esta ciudad va a ser más feliz.

La entrevista completa en video: http://youtu.be/47_8iXEN22E

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