Machupicchu transforma la forma de ver el mundo

Legado. Documentalista Jago Cooper sostuvo que se debe poner en vitrinas más cultura del país. Criticó a los guías turísticos que tergiversan la realidad de sus historias. 

14 Nov 2017 | 6:00 h

Melissa Valdivia

Cusco

Jago Cooper confesó que sus estudios de las culturas se centraron en América del Sur. Es arqueólogo y aseguró con emoción que eligió su profesión gracias a su visita a la ciudadela Machupicchu.

“Me quedé helado cuando conocí Machupicchu, cuando tenía 17 años. El lugar está mucho más allá de cualquier expresión cultural de Sudamérica. Transformó mi forma de ver el mundo. Soy quien soy por ese viaje”, refirió durante su presentación en las actividades del Hay Festival en Cusco.

Ayer Cooper mantuvo  una conversación con Vera Tyuleneva en la Capilla del Hotel Monasterio. Este profesional  es conocido por documentales como el de Los incas: Maestros de las nubes, que se emitió en la BBC de Londres. 

Para el británico los documentales pueden enseñar a la población el desarrollo que tuvieron las culturas. Conminó que se apueste por distintos productos digitales para mostrar la herencia del Perú y su riqueza cultural.

“No todo es Machupicchu”, aseguró. 

Sostuvo que existen personas que nunca han escuchado de otras culturas anteriores a los incas y que los documentales pueden ser las ventanas para poder conocerlas.

Enfatizó que es importante que las personas entiendan y sepan de otras culturas para mejorar la tolerancia.

EL TURISMO

Sobre las actividades económicas y turísticas, Copper sostuvo que hay un impacto negativo y positivo que busca promocionar estas culturas para también beneficiarse.

El antropólogo refiere que en las zonas donde hay vestigios de poblaciones antiguas, el turismo genera el resurgimiento económico de los pueblos o ciudades cercanas. Sin embargo, indicó que hay una línea delgada que puede poner en peligro la infraestructura o los complejos culturales.

“Hace años, Aguas Calientes eran solo chozas. En Machupicchu había solo una persona, ahora son lugares concurridos. Lo mismo pasa con el Señor de Sipán, los vestigios de la cultura Chimú, etcétera. Hablamos de un turismo de masas”, enfatiza.

Cooper vino a Perú en el año 1995 y desde que llegó hasta la actualidad, se siente maravillado por el avance antropológico de las culturas peruanas.

En un momento criticó la labor de los guías turísticos: “Narrar una historia que no se asemeja a la realidad de la cultura no es bueno. Mostrar y vender el cuento no es objetivo, eso transforma lo que en verdad sucedió en estas culturas de los pueblos. La gente se beneficia económicamente pero no se muestra la verdad”, señaló.

El arqueólogo precisó que es importante descentralizar el turismo en otros lugares y  no promocionar solo la ciudadela inca. “Choquequirao, que todavía no tuve la oportunidad de ir, entre otros centros arqueológicos de Cusco y el Perú, deben ser la alternativa más para el turista”.

Cooper también habló de los museos comunitarios. Dijo que son alternativas de promoción de otras culturas. El estudioso dice que lo mejor es que un museo sea promovido, gestionado y liderado por los propios comuneros de la zona y que gocen del beneficio económico que trae.

“Definitivamente los museos empiezan con la comunidad”, dijo. ❧

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