Un viaje al centro de la tierra 18
Uno de los títulos que más rápidamente se agotó fue este libro de aventuras del genial francés Julio Verne. Una locura de viaje a la que es arrastrado un muchachito de no más de 20 años, según recuerdo.
Muchos profes y padres creen que “hay que leer para aprender”. La verdad es que eso no es tan cierto. Los lectores leen para divertirse, para entretenerse, parta emocionarse, y claro, de paso, siempre aprendes cosas.
Un médico cuando lee una investigación reveladora, un ingeniero cuando lee un informe que le da novedades sobre su ciencia, lo goza, lo disfruta, lo emociona: leer es descubrir.
La ficción nos libera de lo aburrida que es la vida, pero además, desarrolla nuestra imaginación y nuestra inteligencia, nos dice que es posible que la vida sea de otra manera y nos da una esperanza de que quizá podamos vivirla de ese modo.
La novela de Julio Verne no “nos enseña” sobre ciencia, o palentología, pero algo de eso nos invita a saber para poder comprender lo que estamos leyendo.
