Presupuesto nacional para que los niños peruanos lean: CERO 3
Estudiantes de San Marcos, de segundo año de bibliotecología, “descubrieron” que existe un Sistema Nacional de Bibliotecas Escolares, que tiene una directora, algún personal, pero que en la práctica su efecto sobre el acceso de los niños peruanos al libro y la lectura es 0.
Esos mismos estudiantes descubrieron que en las escuelas “emblemáticas” que están siendo repararadas, remodeladas, el presupuesto para la formación de bibliotecas donde los niños de estas escuelas deberían tener acceso al libro es 0. Es decir, hay presupuesto para el detergente y para las tizas, para pintura y cemento, pero no para libros.
Un señor Cazasola responde al artículo sobre lo mal que educa el Librotón de la Municipalidad a la comunidad diciendo que ha “visitado algunas de las bibliotecas comunales que se han beneficiado de esta acción” y dice que no son “ni guias viejas, ni Atalayas,” son libros seleccionados, pues los libros donados son o en buen estado o nuevos (donados algunos por editoriales y otras del extranjero), pues los niños no son mendigos.”
Obviamente, las “guias viejas y atalayas” ya fueron enviadas a la basura junto a toneladas de la basura y libros poco adecuados que se donan y que en conjunto representan una enorme cantidad de dinero perdido en logística y en horas hombre.
Pero, es evidente, el señor Cazasola no ha entendido el punto del artículo. Dice “¿qué de malo hay en llevarles algunos libros, lo único que me importa ver a un niño a leer?”
Pues, no hay nada de malo en que usted o yo, ciudadanos, llevemos libros a unos niños y se los demos porque nos da la gana. Pero él y yo no recogemos plata de la calle para financiar la comisaría, ni el hospital, porque esos son servicios públicos que deben contar con un presupuesto para que funcionen. Podríamos hacerlo, por solidaridad, pero no como deber ciudadano, que para eso pagamos impuestos con los que pagamos el sueldo de servidores públicos.
¿Sabe cuántos distritos no tienen biblioteca en Lima?: 70%
¿Sabe cuántos colegios nacionales solo en Lima cuentan con presupuesto para aumentar su colección y para mantener a un responsable de la biblioteca?: 0
Sí importa quien lleva libros a nuestros niños. La pasividad con la que el señor Cazasola acepta esta situación, la pasividad con la que tolera que un funcionario público nos engañe, es parte del problema. ¿Ha visto leer a un niño en esas bibliotecas en esas bibliotecas?
Bien, eso es bueno, pero la tarea es que 8 millones de niños tengan siempre algo que leer, todos los días del año ¿se hará eso con Librotones? No. Eso, aquí, en la China o en Irlanda, se hace con políticas públicas claras, presupuesto y planificación.
Yo le agradezco los comentarios al señor Cazasola, no sé cómo se le ocurre que porque opina diferente no va a ser publicado.
Es bueno que todos opinen, mejor es que detrás de esa opinión exista una idea. La idea detrás de mi artículo es que la biblioteca pública es un servicio público en el cual debemos, como sociedad, invertir y debemos exigir que exista ¿Cuál es la idea detrás del artículo del señor Cazasola?: qué los Librotones son lindos, que las bibliotecas públicas deben formarse con donativos, que los niños peruanos lean porque la gente es buena y regala, además de Atalayas y guias viejas, sus Venciendo de hace 20 años y sus enciclopedias, que eran del viejo abuelo que ya murió?