Los niños escriben mal, pero escriben 9
¿Han visto el destrozo que nuestros niños hacen de la lengua escrita? Escriben como les da la gana y nosotros los publicamos. Me dicen ¡qué horror! Y yo digo, sí, que espanta, pero que eso no es culpa de ellos. Y yo, corrigiendo antes de publicar, no logro nada. Que esa tarea era de sus padres y de sus profesores, que aquí solo tenemos el espejo de lo que los adultos han hecho con sus niños, pero también vemos que los niños no se dejan, que quieren decir, hablar, explicar, exponer, criticar, aunque al hacerlo no sean tan competentes como quisiéramos.
Ellos están esperando que les demos una oportunidad para hacer y decir: son personas, pequeñas, que conviven con adultos que tampoco tienen esas capacidades desarrolladas: los niños son nuestro reflejo.
Felizamente, otros adultos hacen su tarea, cientos de profesores han comenzado a usar los libros, y se han reunido con los padres de familia y les han explicado que invitar a leer a sus hijos es invitarlos a descubrir mundos tan alucinantes de horror, belleza, locura o amor.
Ahora escriben muy mal, pero la ortografía es memoria, escriben mal porque no tienen la experiencia de leer siempre, y quien no lee siempre no recuerda cómo se escriben las palabras. Pero cuando tengan más lecturas, recordarán mejor y tendrán menos errores ortográficos: yo los tengo, toooooodos los tenemos.
Por ejemplo, miren cómo escribe nuestro querido lector José sobre la Metamorfosis
“si pudiera cambiar la historia aria que el padre de gregorio entendiera que eso le paso porque el destino lo quiso asi… y haria que no sintieran asco por el”
Falta una H “aría que el padre” pero en la segunda se la coloca “Haría que no sintiera”, lo que pone en evidencia que sabe, pero flojea, no le parece importante. Ya descubrirá lo importante que es cuando escriba su primera carta de amor a una chica que sí sabe escribir, cuando se burle de él, el chico descubrirá el valor de ser elegante, y, hacendoso, si no quiere quedarse soltero, escribirá cartas impecables de amor: eso es presión social.
Pero imaginación, compasión, creatividad, ganas de decir, atrevimiento, todo eso tiene José y tooodos los otros chicos que nos escriben
Miren el segundo párrafo: “i que des pues lo yebaron donde un chaman y lo ayudarian a volver a su estado normal (osea que su familia lo apolle ya que para esto esta una familia para apoyarse unos a los otros) y lo contrataran en un trabajo mejor del que tenia y embes de ellos nomas se fueran de paseo fueran con gregorio y fin”
La redacción tiene errores, pero si yo fuera su padre o su profe, me sentaría con él y le enseñaría en qué se equivocó ¿no aprendemos así todos? Primero hacemos y luego corregimos. Los carpinteros y los médicos hacen lo mismo, claro, los primeros desclavan y encolan otra vez; los segundos entierran, pero, bueno, echando a perder se aprende.
Y a pesar de los errores, hay creatividad, hay compasión, hay conocimientos previos, inferencias, todo lo que necesitamos que un niño desarrolle. Ahi está la ruta, si siguen leyendo, estos niños serán espectaculares solo en un año, veinte libritos más y nadie los detendrá
Javier Arévalo, editor.
i que des pues lo yebaron donde un chaman y lo ayudarian a volver a su estado normal (osea que su familia lo apolle ya que para esto esta una familia para apoyarse unos a los otros) y lo contrataran en un trabajo mejor del que tenia y embes de ellos nomas se fueran de paseo fueran con gregorio y fin




