Verano en huanchaco, con surf y tradición

Tablistas y pescadores artesanales compartieron una semana cultural en la bahía huanchaquera de Trujillo. La agenda incluyó bailes típicos y el Campeonato Mundial de Longboard.

26 Ene 2013 | 23:30 h

Texto: María Isabel Gonzales
Fotografía: Juan Pablo Azabache
Jaime Urcia camina descalzo por las calles de Huanchaco. Dice que no tiene miedo de lastimar sus pies porque esa es la forma en que camina un huanchaquero. Es pescador artesanal desde hace 25 años, pero ante la escasez de especies también se dedica a la construcción. Mientras elabora su nuevo caballito de totora cuenta que él y sus 23 compañeros de la asociación de pescadores son probablemente los últimos conocedores del armado y manejo de estas embarcaciones ancestrales. Los más jóvenes se apasionan por el surf y son pocos los que combinan ambas prácticas. Jaime sujeta con una soga la totora y dice que cuando esté terminada pesará unos 20 kilos. Se toma su tiempo para dejarla lista porque no quiere que en pleno día de pesca se abra de par en par. "También hay que tener en cuenta las medidas del pescador. Si eres gordito, alto, flaco. Todo cuenta para que lo puedas manejar con comodidad", dice. Cuando hace el último nudo explica que para levantarlo hay que tener técnica porque "si no se calcula bien, el peso te puede ganar". 
Mientras avanza con el caballito terminado sobre el hombro escucha al maestro de ceremonias del Campeonato Mundial de Longboard que se disputa en la playa vecina El Elio. "Están compitiendo los sobrinos de mi compañero Carlos Ucañan alias 'Huevito'", dice Jaime con una sonrisa. Pareciera que el caballito es liviano como una pluma porque él avanza sin contratiempos. Cuenta que este es el cuarto año que Huanchaco convoca a tablistas de todo el mundo para medirse entre sus olas. 
Jaime llega a playa Varadero, saluda a otros pescadores en la arena y anuncia que irá a revisar sus redes. 'Huevito' Ucañan le da una palmada en la espalda y le da la mano. "Somos una familia. Cuando nos encontramos con olas de 4 o 5 metros a veces nos caemos del caballito y unos ayudan a los otros a salir. Por eso vamos en parejas", dice. Cuenta que él aprendió a fabricar sus embarcaciones de su padre. Él le hacía unos a su medida cuando era pequeño, así que 'Huevito' corría olas con libertad. "Hago maravillas en el caballito. Así fue como conquistamos a nuestras esposas, llevándolas a pasear", asegura. 
Está entusiasmado por los resultados de la competencia de longboard. Ahora debe pescar, pero más tarde sabrá si alguno de sus sobrinos, Joel o Kane, han clasificado. El sol aún no sale, pero hace calor. Las espaldas de pescadores y veraneantes empiezan a tostarse. 
Programa completo
Fernando Bazán es el alcalde de Huanchaco y principal promotor de la semana Huanchaco Cultura Viva. De él y Richard Navarrete, dueño de la escuela de Surf Olas Norte, nace la idea de juntar en una semana las tradiciones e historia del balneario con una competencia reconocida en el mundo entero. Solo para hacerse una idea incluye desde una noche chamánica y danzas típicas en la playa, hasta las representaciones de las divinidades chimú y mochica. "Se congregan no menos de 30 mil visitantes que vienen a competir, pero que también se interesan por la historia", asegura. 
Además Richard Navarrete, coorganizador de la competencia, asegura que las olas están mejor que nunca a causa del enarenamiento de la bahía. "Al generar bancos de arena ahora se forman olas perfectas, redondas, buenas para competir", explica. 
En la competencia uno de los peruanos que más resaltó fue Kane Ramos Ucañan, heredero de la tradición familiar del caballito, sobrino de 'Huevito' Ucañan y un aguerrido representante de Huanchaco.  El primer día del campeonato, Kane observaba desde la orilla la performance de los tablistas. Se preparaba mentalmente pues en unas horas sería su turno. "Desde pequeño me han enseñado a pescar y a correr tabla. Pero la pesca no era para mí, me agarró una ola y perdí todo mi material de trabajo. Pero sí sé surfear con el caballito y creo que es importante mantenerlo como parte de la historia de este balneario", afirma. 
Una escuela Muchik
"Chicho Huamanchumo" grita un hombre que camina frente a la playa Varadero. Chicho saluda y sonríe. La gente lo conoce y lo quiere, así que un saludo así es muy normal. Chicho acaba de correr unas olas con José, un instructor de la escuela que él y su hermano dirigen: Muchik. Sentado y escurriéndose el agua de mar cuenta que su papá le enseñó a él y a sus hermanos que debían saber más sobre sus orígenes. Así fue que emprendieron algunas investigaciones sobre su apellido y supieron que venía de uno de los tres guerreros que llegaron a poblar Huanchaco llamado Huamanchun. Todo un hallazgo para él y su familia. 
A sus 44 años, Chicho no olvida cómo armar un caballito y manejarlo. También recuerda que la primera vez que se subió a una tabla supo que sería para siempre. Ambas son las pasiones con las que convive. Así que mientras su hermano es juez en el campeonato de longboard,  surfea junto a los pescadores, uniendo costumbres y talento huanchaquero. 

 

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