“Tengo como abuelos literarios a los escritores del Boom”

Entrevista

29 Sep 2012 | 23:30 h

Jorge Malpartida Tabuchi

Arequipa

Ya consiguió la visa y ahora alista las maletas para irse a España. Pedro Novoa Castillo, el escritor que en marzo pasado se adjudicó el Premio Internacional de Novela Corta Mario Vargas Llosa con la obra “Maestra vida”, se prepara para participar en noviembre como ponente de los coloquios por los 50 años del Boom Latinoamericano que organizarán en diferentes universidades de la península la  Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes y la Cátedra Mario Vargas Llosa.

La invitación le llegó porque su literatura es considerada en los círculos académicos como heredera de las innovaciones que introdujeron en los años 60 autores como Gabriel García Márquez, Julio Cortázar y Mario Vargas Llosa. “En especial, ‘Seis metros de soga’ (novela cuya reedición presentó en la FIL - Arequipa)  ha sido catalogada como una condensación de las técnicas narrativas del Boom”, revela Novoa. 

En “Seis metros de soga” se cuenta la historia de “Pólvora”, un fiero boxeador que, luego de perder la batalla más importante de su carrera y ser operado de urgencia, es internado en un manicomio.  Este derrotado (pero no destruido) peleador continúa combatiendo contra sus fantasmas del pasado, a la vez que las historias de otros habitantes del sanatorio van intercalándose en un relato polifónico que tiene como arquitecta a una anciana que sufre de Alzheimer y que debe escribir todo lo que pueda para no olvidar. 

 ¿Cuál es el germen de esta maraña de historias? 

Un día fui al reposorio de ancianos para que ser jurado de un concurso de poesía y canto de los internos. Ahí encontré a una anciana que era alegre y que se jaraneaba solita, a diferencia del resto. Pero era una alegría falaz. Conversando con uno de los otros ancianos, me contó que ahí los alimentaban y daban medicinas, pero al mes se mataba uno o dos internos. Y es que les faltaba algo: no tenían libertad. Querían salir a fumarse un cigarrillo o tirarse un huaracazo y sentirse bien, sonreír…

Querían no solo cubrir sus necesidades, sino sentirse vivos…

Exacto, días después, esa señora tan alegre se terminó matando y me pareció digno de ser contado para hablar de la condición humana. ¿Qué es la vida? ¿Una acumulación de tiempo monótona o una existencia vital y significativa?

En tu novela usas variedad de puntos de vista, algo típico en obras del Boom ¿Qué tan vigentes crees que son los aportes de este movimiento?

Me identifico con mis abuelos literarios. Algunos escritores que le siguieron al Boom fueron apáticos, hicieron historias lineales, escépticas y lentas. Cambiaron su estilo para oponerse a sus antecesores, pero no los superaron. En cambio, yo propongo una literatura rápida, cultora de las técnicas del Boom, que rompe la trama y exige un lector activo, comprometido con la historia.  

¿Cómo cuajas al personaje de “Pólvora”, un infatigable héroe que a pesar de la derrota sigue luchando contra sus demonios?

Se basa en Mauro Mina (boxeador chinchano que llegó a ser número uno en el ranking de la MBA y en 1965 tentó el título para ser campeón mundial de los pesos semipesados, pero el descubrimiento de parte de los jueces de que había tenido un desprendimiento de retina se lo impidió), pero enlazándolo con el Quijote, que es un personaje que sabe que será vencido, pero aún así persiste en la pelea, porque sabe que la trascendencia está en la hazaña de luchar. 

Otro personaje en esta obra es el lenguaje, parece que el narrador estuviera corriendo, agitado, como en plena pelea.

Tengo mucho miedo que el lector se demore y se aburra. Lanzo párrafos enormes pero quiero que la lectura sea como una carrera. Por eso fusiono la narración de sucesos con el pensamiento del personaje y las acotaciones del narrador. Esto está influenciado por los tiempos veloces de ahora. No creo que un joven pueda leer fácilmente una novela genial como “Los Miserables”, pero que tiene un ritmo pausado. 

También hay un rasgo en el habla de los personajes que usan un lenguaje callejero. 

Utilizo la jerga como condimento, como un medio para lograr la autenticidad de las historias que se circunscriben en barrios populares donde están las contradicciones. 

 Algunos autores por buscar que una gran editorial los publique, usan un lenguaje neutro y frío.

Renuncian a su esencia por miedo. Están esperando que los entiendan los españoles o buscando temas que vendan, pero al final se nota cuando algo no es real Es como si comiéramos un lomo saltado sin cebolla y ají. Están los ingredientes, pero no tiene sabor.

La vida después del premio MVLl

¿Cuánto ha cambiado tu carrera a partir del premio de Novela Corta Vargas Llosa?

Ha sido un giro total. El premio MVLl me dio una visibilidad que no habría podido conseguir. El “factor Mario” ha hecho que me inviten a coloquios como el de España y me pidan ser jurado del premio Horacio Zevallos de la Derrama Magisterial. 

¿Qué otras cosas ha generado este “factor Mario”? 

La literatura ahora es como una tortura hermosa que me autoimpongo. Siento que no puedo publicar nada si es que no es mejor a lo anterior. Tengo una nueva novela escrita, pero no la mandaré a ningún concurso hasta que esté seguro de su calidad.  Aún no me la creo.

¿Cuáles son tus expectativas con el viaje a España?

No quiero pasar desapercibido, quiero que la tesis que defienda ese día llegue a oídos de Mario y lo impresione.

pedro novoa castillo. Escritor. Presentó en la FIL Arequipa “Seis metros de soga” y “Maestra vida” (Premio de Novela Corta Mario Vargas Llosa).

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