Las Vírgenes populares en cuadros de Ana de Orbegoso

Montaje. En la época colonial, los cuadros de la Escuela Cusqueña pintados por artistas mestizos sirvieron como apología para introducir la religión en el pueblo indígena. De Orbegoso hace una reinterpretación. En ella mezcla las imágenes de pujantes mujeres contemporáneas con las de efigies de la colonia.

3 Jul 2012 | 11:49 h

Jorge Malpartida Tabuchi.

Arequipa.

Las sagradas vírgenes de los antiguos cuadros coloniales de la Escuela Cusqueña dejaron de lado su serio "look" ceremonial . Ahora sonríen con coquetería. La muestra fotográfica “Vírgenes Urbanas” de la artista limeña Ana de Orbegoso se exhibió en Arequipa en el Centro Cultural Chaves de la Rosa de la Unsa. El conjunto de 12 imágenes que fueron creadas con la técnica del fotomontaje es una actualización de las pinturas religiosas con la incorporación de las mujeres peruanas de hoy.

“Es una revisión histórica, agarré la iconografía tradicional (los cuadros de la Escuela Cusqueña) y la modifiqué para que hable de la cultura actual y no la del conquistador de hace siglos” , explica la fotógrafa Ana de Orbegoso, durante su fugaz visita a la Ciudad Blanca, antes de regresar a Nueva York, donde reside hace 10 años.

La madre de Jesús, la santísima Virgen María que vela por los pecadores y aparece en los montajes de De Orbegoso, no es una simple imagen de adoración, sino una mujer de carne y hueso que camina por las calles de la ciudad y alrededores campestres. La madre soltera que cuida de sus hijos mientras trabaja, la vendedora ambulante, las ronderas de la sierra, entre otras, son una pequeña muestra que la artista ha recogido para plasmar a la mujer popular.

Esta muestra itinerante que recorrió más de 20 ciudades del Perú gracias a la labor de difusión de la Asociación Cultural Ayllu, fue inaugurada en el Cusco en el 2006. Desde entonces estuvo en todo tipo de galerías. Desde sofisticados museos en Miraflores hasta improvisados salones de exposición en los periféricos distritos limeños de San Juan de Lurigancho y Villa María del Triunfo. “Pero no solo me basta que las fotografías estén en la capital, sino que quiero que salgan hacia los pueblos, al encuentro de sus protagonistas”, dice la autora. 

FUERTES MUJERES

Este trabajo que le significó a De Orbegoso una labor de dos años para recopilar y seleccionar los rostros andinos de mujeres y niños a lo largo del país , para luego ir armándolas cual "collage" en sus nuevas versiones de los cuadros religiosos, son también una forma de reivindicar el papel de la mujer en la sociedad. 

“Este es un homenaje a la mujer peruana. Ella es la que da vida a los demás, es la que mantiene la vida en el mundo. Se queda con los hijos, los cuida, los ve crecer y a su vez hace crecer al país”, explica acerca del importante rol femenino dentro del desarrollo social. 

Los cuadros religiosos durante la conquista sirvieron como propaganda para inculcar en los indígenas la cultura española y sus modelos de vida. En esos años, el mensaje que comunicaban las inmaculadas imágenes de la Virgen, eran las de una mujer seria, obediente y perfecta.

 Sin embargo, las nuevas vírgenes de De Orbegoso exponen a mujeres comunes y corrientes, que deben luchar contra la adversidad para salir adelante, pero lo hacen felices, porque son independientes y libres, a diferencia de lo que pasaba con otras mujeres décadas atrás. Es por eso que la mayoría de las asistentes a la muestra se identifica con lo que ve frente a sus ojos. 

Son imágenes muy positivas y el lenguaje visual es directo, no tienes que pensarlo mucho. La reacción más común es que las mujeres se reconocen en las imágenes como en un espejo. Eso es lo más emocionante: interactúan con la obra y se ven reflejadas en ella”, cuenta De Orbegoso. Y claro, esas mujeres luego de ver sus imágenes, al final, también sonríen. 

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