Nativos Machiguenga se refugian en Quillabamba huyendo de guerra interna

Desplazados. Operaciones militares contra narcoterrorismo se han centrado en la comunidad de Incare, que ha espantado a sus habitantes. Denuncian desaparición de cinco nativos.

21 Abr 2012 | 4:22 h

Por José Víctor Salcedo. 

Con el semblante abatido, 90 nativos Machiguenga de la comunidad Incare, en la selva cusqueña, llegaron en buses y camionetas a Quillabamba, capital de la provincia de La Convención.

Son los primeros desplazados por las operaciones montadas por las fuerzas combinadas del Ejército y la Policía para aniquilar a la columna narcoterrorista que lidera el sanguinario subversivo Martín Quispe Palomino, camarada “Gabriel”.

Incare es una de las comunidades nativas ubicadas en la selva del distrito de Echarate, provincia cusqueña de La Convención. Todo el pueblo abandonó su tierra natal todavía el fin de semana último, tras los enfrentamientos en Alto Lagunas y Alto Postakiato, donde murieron y resultaron heridos varios policías y militares . Llegaron al centro poblado de Kiteni, a cinco horas de Quillabamba, donde permanecieron hasta el miércoles.

Al no recibir apoyo de las autoridades del lugar y por la incomodidad del pequeño local municipal, escaparon hacia Quillabamba, donde llegaron ayer por la mañana gracias al apoyo de la Municipalidad Provincial de La Convención, que entregó camionetas para el traslado. Se hospedan en el local del Consejo Machiguenga del Río Urubamba (Comaru)

El jefe del Consejo Machiguenga del Río Urubamba Rubén Binari, informó que los nativos permanecerán ahí hasta que cese la batalla entre las fuerzas del orden y los narcoterroristas. El dirigente indígena pidió apoyo para dar cobijo a todos los que huyeron del lugar por temor a ser víctimas del enfrentamiento. 

Binari explicó que el miedo de los nativos es el constante “roqueteo” iniciado por las fuerzas del orden en las zonas por donde persiguen a los narcoterroristas. “Escaparon de una pesadilla. Aquí están más tranquilos”.

“Se han venido todos sin ninguna propiedad material. Más importante es la vida. Nosotros les estamos dando toda la ayuda necesaria, y si hay autoridades que nos pueden ayudar, como la alcaldesa Fedia Castro, será bienvenida”, anotó.

Asimismo, dijo que existe  preocupación en la comunidad porque no se saben del paradero de cuatro nativos que no se embarcaron junto a todo el grupo. “Esperemos que estén bien”. 

Precisión en operativo 

Rubén Binari demandó al gobierno acelerar el operativo para evitar que haya más comunidades afectadas como Incare. 

“Hemos pedido a l Ministerio del Interior que los policías no destruyan las comunidades, queremos que pacifiquen la zona, que hagan respetar nuestras tierras, estamos para apoyar las acciones del gobierno, pero siempre y cuando nos hagan respetar y pronto mis hermanos puedan regresar a sus tierras”.

En la selva cusqueña habitan nativos pertenecientes a las etnias de los Piruhuaris, Shimáas, Huayanay, Piros y otros. Todos, dijo el dirigente, actualmente viven en medio del fuego cruzado de las fuerzas combinadas y el grupo de sediciosos. En el grupo de nativos desplazados hay cerca de 40 niños.  

 

No hay novatos en operativos

 

El viceministro de Defensa, Wilber Calle Mirón, desde Arequipa descartó que jóvenes del servicio militar hayan sido comisionados a los operativos en el  Valle del Río Apurímac y Ene (VRAE) para dar caza a los narcoterroristas. Estas denuncias las formularon algunos familiares.

Explicó que los voluntarios no pueden cumplir una de estas misiones sin haber concluido su formación y luego recibir una preparación especial de seis meses, seguida de un etapa de especialización.

Calle también adelantó que se realizan las investigaciones a fin de determinar si existen irregularidades en la compra de chalecos antibalas.

Sobre la estrategia aplicada en el VRAE, indicó que ya se la replanteó y se está considerando la experiencia aplicada en el Huallaga, donde se avanzó en el cambio de los cultivos. “La gente dejó de sembrar coca".

Te puede interesar